Después de varias semanas de lluvia, viento y nada de sol, parece ser que el invierno nos da un respiro. Las temperaturas han subido, podemos salir incluso en manga corta a la calle y disfrutar de unos rayitos de sol en la cara. Todos celebramos esta tregua invernal. Pero, ¿qué pasa cuando el calor nos acompaña hasta la cama? Cuesta sufrir el calor cuando tenemos que dormir con tu pareja, piel con piel, sudor con sudor y sin una pizca de aire… Por eso te traemos estos consejos para poder dormir con tu pareja y no morir en el intento.
Cuando dormimos, nuestro cuerpo disminuye su temperatura, por eso nos es más difícil conciliar el sueño en esta época. Así que una de las soluciones es regalarnos una ducha de agua fría antes de meternos en la cama; además, si lo haces junto a tu pareja, puede que termines la noche mejor de lo que esperabas.
Por supuesto, no dudes en dormir desnudo, como ves en estas fotos, que además tiene muchos beneficios para la salud, y en utilizar sábanas ligeras; taparse no es una opción, y conviene tener las persianas bajadas durante el día para que entre el menor calor posible, lo notarás. Hay personas que utilizan bolsas de gel congelado y lo ponen debajo de la almohada, ya que si la mantienes fría es más fácil que toleres el calor de tu pareja.

Si el calor es tan insoportable que ni con un ventilador puedes llegar a dormirte, puedes jugar a los científicos y poner frente a éste un recipiente con hielo; tal vez creas que no servirá de nada, pero te aliviará.
Y, ojo, queda totalmente prohibido dormir abrazados o haciendo la cucharita; aunque os queráis mucho, tenéis que dejaros vuestro espacio antes de que el sudor os una para siempre… Esperamos que sigas nuestros consejos y disfrutes de estas semanas de agradable calor.


