Malas noticias para la comunidad LGTBIQ+. La Asamblea Nacional de Senegal ha aprobado una nueva ley que endurece las penas por mantener relaciones homosexuales en el país. Si bien anteriormente los años de prisión oscilaban entre uno y cinco, ahora se han aumentado hasta diez. La ley ha salido adelante con pasmosa facilidad: 135 diputados han votado a favor y tres se han abstenido. El Código Penal será modificado para incluir esta nueva ley, más concretamente, el artículo 319, que ya consideraba las relaciones entre personas del mismo sexo como delito.
El debate parlamentario se alargó hasta las diez horas. «Esta ley es, ante todo, cultural. Nadie tiene derecho a imponer sus valores a los demás. En Occidente se prohíbe la poligamia; en Senegal tenemos derecho a prohibir los actos contra natura», defendió ante los diputados el ministro del Interior, Bamba Cissé. Curiosamente, la sesión estuvo marcada por la ausencia de la ministra de Justicia, Yacine Fall.
La legislación también da permiso al Gobierno a «castigar acciones que impulsen o propicien relaciones entre personas del mismo sexo», como las que podrían realizar organizaciones y medios de comunicación. Dicha reforma ha levantado críticas por la falta de protección hacia la comunidad LGTBIQ+ y su salud, que puede verse perjudicada tras la eliminación de los programas de prevención del VIH en poblaciones de riesgo.
Las organizaciones locales de derechos humanos destacan que el clima en Senegal es cada vez más hostil debido a la confrontación y la poca seguridad para el colectivo. Previamente a la aprobación de esta reforma, en redes sociales se observó una creciente presión social y mediática con campañas en contra de la homosexualidad que demandaban castigos más crudos. En las últimas semanas se ha reavivado el debate tras varias detenciones por presuntas relaciones homosexuales.

Las multas también aumentan
Como es habitual, las penas de prisión conllevan sanciones económicas. La nueva ley eleva la cantidad máxima que los condenados deben pagar: en el pasado las multas podían llegar a los 1,5 millones de francos CFA (cerca de 2.300 euros), y ahora se ha establecido el tope en 10 millones (más de 15.000 euros).
Lamentablemente, la criminalización de la homosexualidad en el continente africano está a la orden del día: nada menos que 31 países la castigan, y en todo el mundo son más de 60. Con su nueva ley, Senegal se suma a la recesión de derechos LGTBIQ+ en África, donde varios países continúan recortando los derechos y libertades del colectivo.


