La Audiencia de Barcelona ha condenado a seis años de prisión a un hombre por agredir sexualmente a un menor trans de 16 años en Igualada, Barcelona. La sentencia considera probado que actuó con violencia y sin consentimiento, y otorga total credibilidad al testimonio de la víctima.
Los hechos se remontan a abril de 2021, cuando agresor y víctima, que ya se conocían previamente, quedaron en un edificio abandonado con la excusa de hablar. Durante el encuentro, el acusado utilizó la fuerza para llevar a cabo la agresión con penetración, pese a la negativa reiterada del menor.
El tribunal subraya que no existió consentimiento en ningún momento y que el acusado se aprovechó de la relación de confianza de ambos. La resolución judicial considera acreditados los hechos y se apoya tanto en la declaración de la víctima como en pruebas periféricas que refuerzan su relato.
Las consecuencias
Además de la pena de prisión, se ha establecido el pago de una indemnización de 11.000 euros a la víctima por los daños sufridos, así como una medida de libertad vigilada durante siete años una vez cumplida la condena. También se han impuesto una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con la víctima durante 13 años, junto con una inhabilitación especial de 11 años para desempeñar cualquier actividad profesional que implique contacto habitual y directo con menores.
Por otro lado, un informe psicológico confirma que la víctima padece trastorno de estrés postraumático, lo que, según la resolución, pone de relieve el impacto de una experiencia traumática incompatible con una relación consentida. A esto se suma, entre otras pruebas, la detección de restos genéticos del acusado en la ropa interior de la víctima.


