Que no tiene miedo a los cambios la DJ, productora y también cantante estadounidense Avalon Emerson lo ha dejado muchas veces claro. Conocida a nivel mundial por sus eclécticos DJ sets, se ha recorrido los mejores clubs del planeta –y continúa haciéndolo–. Sorprendió a propios y extraños cuando, en 2023, publicó su primer álbum como artista, & The Charm. Cuando lo fácil era imaginar que apostaría por la electrónica, lo que hizo fue adentrarse en los terrenos del bedroom pop.

Ya ha lanzado el segundo, Written Into Changes, como Avalon Emerson & The Charm, en donde continúa apostando por el pop, en esta ocasión por una variante más ensoñadora y, por qué no, positiva y accesible. “No es algo que me planteara mientras lo grababa”, dice, “porque nunca suelo pensar en el resultado emocional que pueda tener un tema en el que estoy trabajando”. Se siente su trabajo más personal, aunque explica que sus nuevas canciones no las siente necesariamente autobiográficas. «Sí hablan de mis experiencias como ser humano, de mis relaciones y de cómo me siento viviendo en esta etapa de mi vida. Sentí la necesidad de mostrarme vulnerable en algunas letras, y eso te obliga a ser más clara y resonante. Ser vulnerable puede resultar incómodo en ocasiones, pero también es una señal de que estás siendo auténtica«.
Se siente más segura como creadora, porque todo lo que aprendió haciendo su primer disco la ha ayudado enormemente mientras daba forma al segundo, en el que habla de la importancia de abrazar con rotundidad los cambios que aparecen en nuestras vidas: “Lo más importante a la hora de profundizar en un oficio como el de la música, sea para componer o desarrollar cuestiones técnicas, es la experiencia, es la única manera de ir mejorando. Y, al final, todo mi trabajo viene del mismo lugar”.
Es inevitable preguntarle si considera que, ahora que también presenta sus trabajos como artista, recibe más atención que cuando únicamente pinchaba. «No creo que el respeto hacia mí haya variado», afirma. «Quizá hace diez o quince años sí se respetaba más a un cantante que a un DJ, pero ya no es así. La realidad es que me siento bendecida de poder diversificar mi trabajo«. Aunque sí le entristece que no siempre la música sea lo más relevante. «Hoy día, tristemente, la principal moneda para ser relevante, sobre todo en redes, es la atención que logres. Da igual si creas algo no. Si la tienes, tu visibilidad será mayor». A ella, eso sí, la fama no le interesa, asegura. «Vivo una vida cómoda, pero no soy famosa. La fama puede ser dura, por eso no me atrae».

A través de sus sesiones de DJ, y también de este nuevo disco, lanza un mensaje con el que está muy comprometida: la necesidad de que los seres humanos estén conectados: “Es muy importante ser empático; que cuidemos unos de otros y nos esforcemos por superar desafíos juntos. Como persona queer, sé que estoy en una posición de privilegio, pero también soy lo suficientemente mayor para recordar que no hace tanto tiempo no era tan fácil ser una persona LGTBIQ+ visible”.
Esa visibilidad le ha dado muchas alegrías, según confiesa. «Y lo más increíble que me ha dado ser DJ es que me dio a mi esposa. Sientes mucha soledad en esta profesión, pero a la vez es muy social. Cuando logras conectar con el público, eso es lo que siento como éxito«. Recuerda emocionada lo que supuso conocer a la que se convertiría en su esposa. «Fue en Nueva York, gracias a una amiga común, la DJ Kim Ann Foxman. Empezamos a hablar y poco a poco desarrollamos una hermosa relación. Llevamos siete años juntas, y no la cambiaría por nada del mundo».


