La activista trans mexicana Natalia Lane ha hecho historia en América Latina tras convertirse en la primera mujer trans en sobrevivir a un intento de transfeminicidio y lograr que se condenara a su agresor bajo el reconocimiento del factor de género. La lucha, que ha durado más de cuatro años, ha acabado este lunes: el hombre que intentó matarla ha sido condenado.
El ataque denunciado por Natalia Lane sucedió en 2022, más concretamente, el 16 de enero, cuando fue apuñalada en un hotel de la Ciudad de México y, para denunciarlo, subió un vídeo a sus redes sociales, ensangrentada por las heridas causadas a manos del agresor. Poco tiempo después, un juez decidió iniciar un proceso legal por intento de feminicidio. Este caso se volvió uno de los primeros en investigarse bajo ese delito, que todavía no está definido en el país para las mujeres trans. En México, a día de hoy, existe mucha violencia en contra personas LGTBIQ+. Se registran más de seis asesinatos a personas de la comunidad al mes en el país, de los cuales más de la mitad corresponden a mujeres trans.

Protesta en México, defendiendo los derechos de las mujeres trans.
Esta semana se ha declarado culpable al acusado por intento de transfeminicidio/feminicidio en grado de tentativa. El fallo ha causado un gran interés mediático mundial al considerarse uno de los primeros casos en América Latina donde se investiga y se juzga específicamente por un intento de transfeminicidio contra una mujer trans viva y por la perspectiva de género a la hora del reconocimiento legal.
La víctima reivindica la comunidad trans
Natalia destacó que esta resolución ha llegado gracias a su lucha conjunta con el colectivo LGTBIQ+ y sus organizaciones, que la han apoyado durante estos años. También ha querido rendir homenaje a todas aquellas mujeres trans que, al contrario que ella, no sobrevivieron a sus agresores: «Hoy, le devolvimos un poquito de justicia a todas esas hermanas que hoy ya no están con nosotras».
«Todavía faltan audiencias para poder lograr una sentencia que esté a la altura de las circunstancias, a la altura del dolor de muchas travestis trans en América Latina y en México. Todavía falta un camino muy largo para tener la justicia que merecemos, pero no estamos solas«. Además ha querido señalar también a las putas, las transexuales, las travestis y las trans, ya que ella ha trabajado en el mundo de la prostitución, y ha denunciado que el silenciamiento de esos grupos ha causado un ‘daño histórico«.


