Elisabeth Martínez estrena 'Mi querida señorita': "Hace muy poco que soy consciente de ser un referente intersex visible"

Hablamos con la protagonista de la nueva versión de un título muy especial de nuestro cine, que está viviendo experiencias únicas con su debut en esta película producida por Los Javis.

No puede tener mejor debut en el cine, sin duda. Foto: Sharon López
No puede tener mejor debut en el cine, sin duda. Foto: Sharon López
Agustín Gómez Cascales

Agustín Gómez Cascales

He viajado en limusina con Mariah, he tomado el té con Beyoncé, he salido de fiesta con J.Lo y he pinchado con RuPaul. ¿Qué será lo próximo?

17 abril, 2026
Se lee en 9 minutos

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Mi querida señorita, de Jaime de Armiñán, es todo un clásico de nuestro cine. Una película muy valiente para su época, que puso sobre la mesa un tema inédito: la intersexualidad. Cincuenta y cuatro años después, Javier Calvo y Javier Ambrossi han producido, a través de Suma Content, una nueva versión que la actualiza y la adapta a nuestros tiempos.

Esta nueva Querida señorita está firmada por Fernando González Molina, con guion de Alana S. Portero. No es tanto un remake como un reboot o relectura. Una película con una mirada queer muy distinta a aquella, con la debutante Elisabeth Martínez como protagonista arropada por, entre otros, Nagore Aramburu, Anna Castillo, Paco León, Lola Rodríguez y Manu Ríos.

Elisabeth Martínez

Elisabeth Martínez, en el pasado Festival de Málaga. Foto: Sharon López

Ambientada en Pamplona –ciudad natal de su director– y Madrid –en su segunda parte–, Mi querida señorita cuenta la historia, a finales de los 90, de Adela (Elisabeth Martínez), catequista y restauradora de antigüedades que tiene una relación complicada tanto con su familia como con su cuerpo y su sexualidad. La película refleja su viaje vital, en donde la acompañan multitud de personajes, muchos de ellos de la comunidad LGTBIQ+, en una especie de coming of age luminoso y revelador.

Una gran oportunidad profesional para la catalana Elisabeth Martínez, que ha pasado de vivir tranquilamente en el campo, junto a su novia («bueno, ya prometida») y sin redes sociales a verse convertida en un personaje público, pasando por alfombras rojas y entrevistada por distintos medios. Algo a lo que se está enfrentando con una inusitada tranquilidad. «Me siento algo fuera de mi lugar habitual con todo esto de la película, pero es divertido», afirma.

Ahora mismo, a sus 26 años, Elisabeth trabaja como informática, a la vez que estudia Ciencias y tecnologías del mar, mientras vive este momento tan especial en su vida, que le ha abierto los ojos a un mundo radicalmente nuevo.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo vives esto que sería un sueño hecho realidad para tantas personas que quieren dedicarse a la interpretación?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Bueno, yo siempre he querido ser muchas cosas. Si me ofrecen irme a Marte, allá que me voy. De pequeña quería ser cantante, actriz no. Y no canto muy bien [risas]. Aún no me entra en la cabeza que me vaya a ver a partir de ahora tanta gente, tanto en cine como en Netflix. Yo estaba montando mi nueva casa tan tranquilamente, en el campo, con mi vida tranquila… Ahora tengo entrevistas (que debo reconocer que me gustan), sesiones de fotos, eventos… Con lo que me gusta estar en casa en bata [risas].

«¡Antes de la película ni sabía quiénes eran Los Javis! Se me dan fatal los nombres de artistas»

SHANGAY ⇒ ¿Cómo recuerdas el camino hacia esta aventura?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ El equipo contactó con la asociación I de Intersex, y yo estoy metida en el grupo de WhatsApp que tienen con personas intersex y familiares. En él, Laura Vila, la activista y actriz, lo compartió, y me insistió en que hiciera el casting. Yo me iba a ver a mi mejor amigo en Ecuador, y acabé haciendo la primera entrevista con mi portátil en Barajas. ¡Si no había visto ni la original!

SHANGAY ⇒ ¿Conocías el cine de Fernando González Molina?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Qué va, si ni siquiera sabía quiénes eran Los Javis [risas]. Me sonaba un poco el nombre de Paco Léon; Anna Castillo, ni idea… Se me dan fatal los nombres de actores, actrices y cantantes. Ya un día me dijeron que me iban a presentar al director y a la guionista. A Alana era la única a la que tenía ubicada; hacía nada que había salido La mala costumbre, y mi pareja y mi suegra se la estaban leyendo.

SHANGAY ⇒ Una vez te eligieron para interpretar a Adela, ¿te asustó algo relacionado con el personaje?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ En situaciones así no se me pasa nada por la cabeza. Solo pensé «qué divertido esto, vamos a hacerlo». De primeras no me dieron el guion, pero me explicaron que habría escenas relacionadas con el cuerpo. Tuve bastantes conversaciones con Fer, y le confesé que no sabía si sería capaz de desnudarme delante de una cámara y del equipo, porque la relación con mi cuerpo es complicada. No me desnudo ni delante de amigas.

Elisabeth Martínez

Foto: Sharon López

SHANGAY ⇒ ¿Qué fue lo más duro del rodaje?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Una escena concreta que sucede en el baño; la rodamos el último día porque era la que más miedo nos daba. Tener que estar desnuda gritando y rompiendo cosas iba a ser intenso, pero al final no fue la peor. Esa fue la de la visita al ginecólogo, la verdad. Mer Gómez, la asesora de temas intersex, y yo pedimos que no fuese un ginecólogo real, porque con ellos no tenemos buena relación. No es algo solo de las personas intersex, la violencia ginecológica no me la he inventado yo.

«Todos mis compañeros de la película me han tratado con mucho respeto y como una compañera más, a pesar de ser una actriz novel»

SHANGAY ⇒ Tener que romper con ciertos pudores, ¿ha sido positivo para ti a nivel personal?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Sí. Igual la terapia de choque no era lo adecuado, porque aún me queda bastante herida. Pero es verdad que ahora me da todo un poco más igual, aunque he llegado a este punto a base de pasarlo mal. Una cosa fue la parte en que interpreto a Adela, y otra más complicada, y que me daba más miedo, es la de Ade, porque interpreto a un chico.

SHANGAY ⇒ ¿Ahora ya eres completamente consciente de que has trabajado con actores tan conocidos como Anna Castillo y Manu Ríos?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Yo es que les veo como compañeros de trabajo y amigos. Mi novia es quien me tiene que estar recordando todo el rato que no vaya por ir diciendo según qué cosas, porque son personajes públicos, y como hemos tenido muchas conversaciones privadas, para que no se me vaya la lengua [risas]. Para mí ha sido muy bonito haberles conocido como personas, y aunque sea actriz novel, todos me han tratado con muchísimo respeto y como una compañera más.

Elisabeth Martínez, en 'Mi querida señorita'. Foto: Michael Oats

Elisabeth Martínez, en Mi querida señorita. Foto: Michael Oats

SHANGAY ⇒ A pesar de los momentos complicados, y de lo que ta hecho revivir a nivel personal, ¿te hace sentir bien que sea una película que visibiliza la intersexualidad como lo hace?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Sí. Aunque para mí es aún más positiva por todo lo demás que muestra. El tema intersex es central, pero siento que va más de los problemas tanto de identidad de género como de expresión de género de Adela, porque nunca le han dicho nada. La mayoría de personas intersex que conozco, yo incluida, no tienen ningún problema con su identidad género. Pero, claro, si te ocultan quién eres toda tu vida, se te va la olla, ¡claro! Además, pasan muchas cosas importantes alrededor de mi personaje que son muy importantes, y por eso sentíamos en el rodaje que estábamos haciendo historia, porque se visibilizan muchas realidades positivas del colectivo.

«Es una realidad que las personas intersex seguimos peleándonos con los médicos. A mí el ginecólogo me sigue generando traumas»

SHANGAY ⇒ A nivel personal, ¿sientes que tus experiencias como persona intersex han sido mayoritariamente positivas?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Mmmm… Bueno, el ginecólogo me sigue generando traumas; las personas intersex seguimos  peleándonos con los médicos,así que no es tan positiva. Diría que mi historia es un entramado de problemas con mi familia (aunque eso me lo guardo para mí) más que por ser intersex. Soy una persona más compleja que eso: tengo parte de espectro autista, soy bisexual…

SHANGAY ⇒ ¿Tuviste algún referente desde que fuiste consciente de tu intersexualidad?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ No. Es un poco la historia de todas: te aíslas. Por eso es tan bonito cuando en la película el médico le dice a Adela: «Lo que eres es intersexual». A mí nunca me lo dijo uno; me dieron un diagnóstico con un nombre específico que lo que parece es que te estás muriendo. Y la ‘I’ sigue sin ser tan visible dentro del colectivo. Cuando empecé a preparar la película hace tres años, fue mi novia la que se enteró de que Laura Vila estaba haciendo la obra Hermafroditas a caballo o La rebelión del deseo, y fuimos a verla. Me puse a llorar como una magdalena, porque fui consciente de que no estaba sola en este mundo. A partir de ahí fue cuando empecé a llevar la ‘I’ de intersex con orgullo.

Elisabeth Martínez

Foto Sharon López

SHANGAY ⇒ ¿Cuál es la pregunta que más se ha repetido durante la promoción?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ Si soy consciente de cuánta gente se va a enterar de que soy intersex a raíz de la película… Antes de empezar con la película apenas lo sabían tres personas fuera de mi familia. Cuando empecé a contar que me habían cogido para hacerla surgía la pregunta obvia: «¿por qué te han cogido?». Entonces lo explicaba, y, claro, gracias a esto se enteraron quizá quince personas más. Fue hace poco cuando me di cuenta de con cuántas personas de mi entorno no he tenido esa conversación, y que se van a enterar al ver la película o leer una entrevista mía.

SHANGAY ⇒ ¿Te agobia?
ELISABETH MARTÍNEZ ⇒ No, no, estoy cómoda con ello. Porque ya he vivido ese proceso que te cuento durante los dos últimos años. Y si con alguna persona importante no he tenido esa conversación, ¡lo siento mucho! [risas] De lo que no fui consciente hasta que presentamos la película en el Festival de Málaga es de que me he convertido en un referente de visibilidad, así que tengo que tener cuidado con lo que digo para no meter la pata [más risas]. Ojalá muchas personas muy jóvenes intersex, al verla, digan «oye, existen películas sobre gente como yo, la protagonista es intersex, se dice esa palabra». Eso me parece chulísimo e importante.

LA PELÍCULA MI QUERIDA SEÑORITA ESTÁ YA EN CINES, Y SE ESTRENA EN NETFLIX EL 1 DE MAYO.
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