Según el informe Estado del Odio 2026, las personas LGTBIQ+ que ingresan menos de 1.000 € al mes sufren el doble de exposición al odio que aquellas con mayores recursos. Elaborada por la Federación Estatal LGTBI+ a partir de una encuesta realizada por 40dB y con la colaboración del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP, CSIC), la investigación ha señalado que el acoso por LGTBIfobia afecta al 50% de las personas con menos renta frente al 20% de quienes tienen salarios más altos.
Además, el estudio revela que las personas queer en situación de desempleo presentan un riesgo mayor de sufrir odio en comparación con quienes trabajan o estudian. La presidenta de la FELGTBI+, Paula Iglesias, ha destacado que «estar en situación de desempleo o tener bajos recursos económicos son factores que incrementan significativamente la posibilidad de ser víctima de odio LGTBIfóbico. Por eso, si las empresas implementan el Real Decreto destinado a garantizar la igualdad LGTBIQ+ en los espacios de trabajo, reducirán la LGTBIfobia que resta oportunidades de contratación y promoción al colectivo y protegeremos también a las personas LGTBI+ frente al odio».

El informe demuestra que se necesitan protocolos de seguridad laboral para el colectivo.
Por su parte, la coordinadora del grupo Laboral de la FELGTBI+, Meritxell Salazar, explica que «cuando la violencia o discriminación ocurre en el ámbito laboral, las barreras para denunciar y acceder a recursos de protección son mayores debido a las relaciones de poder y al miedo a represalias». Y es que, como se detalla en el informe, el centro de trabajo es el lugar donde más agresiones sexuales con intimidación contra personas LGTBI+ se producen: un 21%, frente al 15% que suceden en la calle. El ámbito laboral ha pasado de ser el sexto lugar donde más violencia sufría el colectivo a ser el segundo escenario principal donde ocurren hechos de odio, solo por detrás de la vía pública. Asimismo, 1 de cada 10 personas LGTBIQ+ ha vivido experiencias de discriminación laboral vinculadas a interacciones en plataformas digitales.
FELGTBI+ reivindica la protección laboral al colectivo
Salazar reclama la aplicación por parte de las empresas del Real Decreto para Igualdad LGTBIQ+ en los espacios de trabajo que, según recuerda, es de obligado cumplimiento para todas las compañías con plantillas superiores a 50 personas. «Esta legislación obliga a las empresas a implementar planes y protocolos de igualdad y no discriminación LGTBIQ+, lo que ayuda a reducir el acoso y las agresiones en el trabajo. Esto es especialmente relevante dadas las elevadas tasas de violencia en el entorno laboral que revela el informe. La prevención de las agresiones en el entorno laboral es una responsabilidad empresarial estructural, no opcional», declara
Además, el Real Decreto impulsa protocolos de actuación ante el acoso LGTBIfóbico, canales de denuncia accesibles y confidenciales y medidas de protección frente a represalias. «Esto reduce la impunidad de las personas agresoras y favorece que las víctimas puedan denunciar sin riesgo de perder su empleo o sufrir más violencia», explica.
Es por eso que la presidenta de la federación, Iglesias, insiste en que las empresas que deben cumplir la ley y hacer de los entornos laborales espacios más seguros y respetuosos para todas las personas: «Además, estamos a disposición de todas las compañías que quieran implementar estas medidas y no sepan cómo hacerlo mediante nuestros programas EMIDIS y Yes we trans. A través de estas iniciativas ayudamos a más de 30 empresas al año a atraer y retener talento diverso y combatir la discriminación por LGTBIfobia también en los procesos de selección».
Asimismo, reivindica la aprobación urgente de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad para frenar la violencia: «Los discursos de odio generan un clima de crispación que normaliza la violencia que se ceba en las calles y en los espacios laborales contra las personas en mayor situación de vulnerabilidad. Solo podremos frenar el odio a través de un consenso democrático porque están en juego las vidas de miles de personas, en especial, como hemos visto, las de aquellas que a su vez tienen menos recursos para combatirlo».


