Raúl Tejón protagoniza un destacado reportaje en la última edición de Shangay Voyager, con el que no solo celebra el gran éxito de la serie Machos alfa y comparte su gran viaje profesional. Como gran viajero que es, le pedimos que nos revelara sus cinco destinos favoritos.
Apuesta Raúl Tejón por un aprendizaje continuo, que aplica también a los momentos en que se escapa para desconectar. “Se aprende mucho cuando viajas. Y más cuando lo haces solo, algo que me encanta”, afirma. Cuando tiene un hueco para escaparse, disfruta haciéndolo en compañía de esas personas especiales a las que no dedica todo el tiempo que le gustaría. “Es que viajar te permite conoces otras realidades, otras gentes… Y si hablas otras lenguas, aún mejor, porque te abres a otras culturas”.
Tejón, desde luego, por su manera de ser, cuenta que cuando viaja está todo lo receptivo posible ante cualquier estímulo. “Siempre estoy atento a cómo cambia nuestra manera de comportarnos frente a otro dependiendo del país en que vivimos. Por eso Japón me voló la cabeza, al verme en una sociedad que no es capaz de decir ‘no’, porque culturalmente no se lo permiten. Y cada vez que viajo a Italia, un país que conozco bien, sigo notando que su sistema es un poquito más castrador que el nuestro… En fin, que vaya donde vaya, lo hago siempre con los ojos y oídos bien abiertos”.
Aunque ya deja algunas pistas en el párrafo anterior, desgranemos uno a uno los que confiesa que son sus cinco destinos favoritos, de entre los muchísimos que ya ha visitado.
ROMA

Orgullo LGTBIQ+ en el Coliseo de Roma
“Si no me encuentras en Madrid, búscame en Roma. En su día, me fui a hacer las Italias y a mejorar mi italiano, y me enamoré de la ciudad. Es llegar al aeropuerto y ya notas ese olor tan especial que tiene, y que he hecho mío. Nunca olvidaré los paseos que me daba el tiempo que viví allí. Como es un museo al aire libre, encuentro un placer especial en caminar por la cuidad. Allí siempre te puedes pasar horas y horas girovagando, que es una palabra que me encanta”.
BUENOS AIRES

“Es una de las capitales culturales del mundo (o, al menos, hasta ahora lo era). No hay otra ciudad que tenga la oferta teatral de la calidad de Buenos Aires. En un espacio mínimo te están ofreciendo un espectáculo que aquí estaría en el Centro Dramático Nacional… Y, como me pasa con Roma, pasear por Buenos Aires es una experiencia muy especial, porque impresionan sus dimensiones, con esas avenidas increíbles que te vuelven loco. Además, notas esa afinidad con nuestro país que también me hace sentir en casa allí”.
TOKIO

“Japón entero me voló la cabeza, y Tokio en concreto apabulla desde el momento en que la pisas. De noche es una auténtica locura. No sé dónde leí que Tokio en un mes consume la misma electricidad que Londres en un año… Es que, claro, todos esos paneles y paneles led que cubren los edificios impresionan. Luego te vas a Kioto y encuentras una tranquilidad increíble. Y en Osaka descubres que es una mezcla de ambas… A Japón tendré que volver pronto, no tardaré en hacerlo”.
LA HABANA

“Amo Cuba por muchos motivos. Uno, que por algo es la perla del Caribe. Otro, por la familiaridad con la que te trata el cubano, que me parece que es genuinamente generoso, como comprobé en La Habana, que me parece una de las ciudades más bonitas que existen. Con ese encanto que tiene al haberse quedado anclada en un espacio-tiempo que no es el actual. Esa decadencia de la ciudad que fue me encanta, aunque tampoco la dejen mantenerse como la conocemos. Y me gusta su ritmo, esa ausencia de prisa tan típica suya”.
MALDIVAS

“Si te gusta bucear, allí se te vuela literalmente la cabeza. He estado dos veces, y en las dos me ha dejado impresionado. Cuesta entender, y asimilar, que exista un lugar así de increíble, con esa agua… Suerte que ahora, debido al calentamiento, hay iniciativas muy interesantes y absolutamente necesarias para paliar el debilitamiento, con granjas de coral, por ejemplo. Allí eres testigo de un espectáculo natural que sobrecoge, y que nunca olvidas”.



