Puede que alguna vez hayas escuchado la afirmación de que los hombres gais son más atractivos cuando están de vacaciones. Una suerte de leyenda urbana que, aunque cueste creerlo, parece ser cierta. Eso dice la ciencia, o al menos así lo han compartido desde el portal LGTBIQ+ Them. Pero, antes de que vayas corriendo a comprar unos billetes y llenar tu maleta de preservativos para aprovechar la ocasión, vamos a explicarte en qué se basa esta realidad.
No hace falta ninguna evidencia científica para saber que somos más felices cuando estamos de vacaciones, cuando desconectas de la rutina todo son alegrías, pero… ¿por qué resultamos más sexys? Según un estudio compartido por Annals of Tourism Research, cuando viajas a un nuevo lugar y te conviertes en el chico nuevo de la ciudad, aumenta el interés en ti del resto de personas que viven allí. Aumentan los mensajes que puedes recibir a través de aplicaciones para conocer otras personas, el coqueteo y la atención en ti.
Este fenómeno se hace más evidente en los hombres gais, quizá sea por el mayor números de apps que utilizamos para ligar más allá de Grindr. Tal y como afirma el estudio: «El turismo brindó a los participantes oportunidades para salir de los campos sexuales familiarizados de su lugar de origen, donde Grindr solía percibirse como frustrante y excluyente, y entrar en nuevos contextos donde su deseabilidad era recalibrada».
Los usuarios que fueron utilizados como muestra explican que, durante su experiencia en el extranjero, recibieron menos mensajes de odio a través de estas aplicaciones que en sus ciudades de origen. También explican que la gente a la que conocían durante sus vacaciones tenía más predisposición a quedar en persona. Es lo bueno de ser una cara nueva en la app.
Así que, en resumen, los datos de esta investigación dejan claro que, si estás planteando irte de vacaciones pronto –por Internet llaman a este tipo de escapadas gaycation–, prepárate para ser el chico más atractivo del lugar. En tu mano queda pensar si este estudio es fiel a la realidad o no, pero bueno, a nadie le amarga un dulce.
En definitiva, los datos demuestran oficialmente que viajar puede ser realmente transformador y sanador, especialmente para las personas queer racializadas. Si necesitas inspiración para tu próxima escapada, quizá te interese consultar las guías de viajes queer disponibles en nuestra web.


