Tras la absolución del hombre que amenazó con «hacer heterosexual a hostias» a un joven gay, anoche Marc Giró no se quedó callado y respondió a la controversia. Con un sketch en su programa Cara al show, quiso comprobar si se puede convertir a un homosexual en hetero con un golpe: «¡Que entre un mariquita! ¿Algún candidato para apalizarlo y conseguir convertirlo en hetero?».
El presentador empezó la noche mencionando una noticia que salió unos meses y que, según confesó, no había conseguido sacarse de la cabeza. En 2019, un hombre insultó y amenazó a un joven durante el Orgullo en Barcelona, dentro de un McDonald’s. Aunque la Fiscalía lo consideró un posible delito de odio, los tribunales entendieron que los comentarios iban dirigidos a su forma de vestir y no a su orientación sexual, por lo que no hubo condena. Dicha decisión ha generado polémica, pues el colectivo denuncia que no se tuvo en cuenta el trasfondo homófobo del asalto.

Un espectador intentando que un chico gay se vuelva hetero.
Giró no ha dudado en posicionarse en contra de esta resolución y mostrar su apoyo a la víctima: «El chaval agredido aguantó el tipo como un héroe, cómo allí nadie movió un dedo para defenderle, y que la Fiscalía ha anunciado que recurrirá a la sentencia ante el Supremo». Poco después, visibilizó esta injusticia de una manera muy peculiar: mediante una escena humorística cargada de denuncia social.
«¿Puede uno convertirse en heterosexual a hostias? ¿O se puede dejar de ser homosexual a hostias? Porque, ¿no hemos acordado que estamos por lo queer y que no que hay que enrocarse en identidades férreas ni en apriorismos de géneros? ¿Porque somos o no somos fluides?», exclamó el catalán.
«Creo que sigo siendo mariquita»
Después de estas declaraciones, entró en plató un joven gay que fue sometido a las «hostias» del público para comprobar si podía convertirse en heterosexual. «Ya van dos mariquitas, lo nunca visto en televisión», bromeó Marc al contarse a él mismo junto al otro hombre. También le preguntó cuál era su opinión de las terapias de conversión: «Yo ni creo ni dejo de creer, yo me dejo fluir», afirma el chico, que confiesa que cree que puede ser un buen hetero y que a su padre le encantaría.

Tras recibir las hostias, el gay seguía siendo gay.
A continuación, Giró animó a los espectadores para que formasen parte del experimento. El público se organizó en una fila para ir de uno en uno dando «hostias» al «mariquita». Al terminar esta graciosa secuencia, el homosexual confirmó que no era hetero: «Me he mareado un poco… Creo que sigo siendo mariquita», confesó, entre risas. La situación terminó con el abofeteado asegurando que los golpes le habían transformado, pero no en hetero sino en catalán.


