HONEY DIJON: “THE NIGHTLIFE”
(SOS)

Llega en el momento perfecto –cuando Madonna arranca la era de Confessions II– el nuevo álbum de la DJ y productora trans, que siempre ha sido una abanderada en la reivindicación de los orígenes queer y racializados de la cultura de clubs. The Nightlife es una auténtica carta de amor a la música de baile en general y al house en particular. Con potentes guiños a las escenas de Chicago y Detroit, es una maravilla cómo fluyen sus temas, en un álbum repleto de colaboraciones de lujo: Bree Runway, Chlöe, Rochelle Jordan, METTE… Una nueva demostración del poderío de Dijon, que te permite montarte una sesión casera total para bailarlo de principio a fin.
⭐⭐⭐⭐
TOKISCHA: “AMOR & DROGA”
(SOL/WARNER MUSIC LATINA)

Se ha hecho de rogar este primer álbum de la superestrella latina, pero, visto el resultado, la espera ha merecido la pena. Amor & Droga es un álbum ecléctico y sorprendente, en el que la dominicana se muestra más poderosa y versátil –también popera– que nunca. Podría haber incluido mil y una colaboraciones, pero no, solo los productores Diplo y Skrillex –qué buenos los temas con ambos– y Kase.O –en la estupenda Mono– aparecen, siempre a favor de que brille una Tokischa que se abre emocionalmente. Es un álbum que confirma que cuando quiere ser juguetona, lo es como la que más, y que queda mucho por ir descubriendo de esta ‘diva y depresiva’.
⭐⭐⭐⭐
KEHLANI: “KEHLANI”
(ATLANTIC RECORDS)

Su quinto álbum confirma que está en su mejor momento. El brutal éxito del single Folded hacía prever lo mejor, y este disco homónimo lo es. Concebido como una carta de amor en toda regla al r’n’b clásico, lo importante es que Kehlani no ha dado forma a un pastiche nostálgico, sino a un disco que, en muchos momentos, actualiza sonidos de otras épocas (ojo, que hay producciones de Rich Harrison o Jam & Lewis) y rinde tributo a algunas de sus mayores inspiraciones, aquí presentes, como Brandy y Missy Elliott. Es la extraordinaria voz de le artista LGTBIQ+ la que da uniformidad y coherencia a un disco delicioso.
⭐⭐⭐⭐
NAOMI SCOTT: “F.I.G”
(ALTER MUSIC)

Si hasta ahora era conocida sobre todo por sus trabajos como actriz, ha llegado el momento de que se la tenga muy en cuenta como artista pop. La viralidad que están teniendo temazos como la electrónica Cherry –como si Katy B y Sugababes colaborasen– es de agradecer, porque está atrayendo la atención a un álbum redondo. Llama la atención la cantidad de referencias sonoras que se manejan en él. Muchas ochenteras, porque hay mucho de soul pop aquí, aunque también de la sonoridad de Blood Orange y Jessie Ware. Todo ello perfectamente fusionado en un trabajo que nos revela un universo creativo en el que apetece indagar más.
⭐⭐⭐⭐
MELANIE C: «SWEAT»
(RED GIRL)

Tenemos bien claro –de nuevo– que la pista es un lugar ideal para las confesiones. En su noveno álbum, quizá el más solido de su carrera, Sporty Spice ha logrado volcar mejor que nunca su pasión por la música de baile, que tanto juego le da como DJ, en un trabajo que –obviamente anclado en el pop– le permite mostrarse juguetona, aunque también vulnerable cuando procede. Prima la euforia –buen ejemplo es la poderosa Pressure–, pero suena igual de inspirada en medios tiempos como Undefeated Champion –uno de los temas (no el único) en que emparenta con la mejor Kylie–. Sin bajones ni relleno, Sweat invita, efectivamente, a sudar con él.
⭐⭐⭐⭐


