Las redes están ardiendo con las nuevas imágenes de Homer Gere, hijo de Richard Gere, en la tercera temporada de la serie de HBO Euphoria. El actor interpreta a Dylan, un joven al que Cassie (Sydney Sweeney) recurre para grabar contenido y subirlo a OnlyFans. Es por eso que Gere se muestra en ropa interior en la serie, con escenas muy provocativas y sexuales que muestran su cuerpo, lo que ha revolucionado Internet, pues su físico es mucho más realista que el del resto de actores, que se caracterizan por ser musculados y la extrema delgadez que suelen dominar la pantalla.
Vestido únicamente con unos bóxer, Homer luce un cuerpo sin depilar, una espalda ancha y unos brazos tonificados. Los fans de la serie no han tardado en dar su opinión de las imágenes, y aplauden que se enseñen este tipo de cuerpos en programas tan mainstream como Euphoria, para alejar la visión tóxica e irreal de físicos atléticos que suele reinar en Hollywood.

El joven ha cautivado a los fans de la serie.
Plataformas como X se han llenado de piropos que aplauden al actor: «Tiene el tipo de cuerpo perfecto, es guapo», comenta un usuario. «Sinceramente, creo que su cuerpo es atractivo, probablemente el más atractivo de todos los participantes del programa», escribe otro. Y es que el tuit viralizado cuenta ya con casi cuatro millones de visualizaciones, con muchos perfiles aplaudiendo este cuerpo normal.
La fascinación por este tipo de hombres con «barriga cervecera», también llamados «fofisanos», no es ninguna novedad. Celebrities como Christian Bale, Gerard Butler, Adam Sandler o Javier Bardem llevan décadas enamorando al público. Sin embargo, cuando se trata de mujeres actrices que cumplen con estas características, las reacciones son diferentes.

¿Cuerpo normal o unos kilos de más?
Mientras que a los hombres se les define como «reales», «naturales» o incluso «más atractivos» por tener un físico corriente, a muchas mujeres se las critica rápidamente por «haber ganado peso» o «descuidarse». Un hombre con barriga puede convertirse en símbolo de autenticidad, mientras que una mujer con ese mismo cuerpo sigue siendo cuestionada constantemente, rechazada y empujada hasta la delgadez extrema. Y aun así, las que lucen físicos más delgados son también criticadas y señaladas, y se duda de su propia salud.
Varias actrices de Euphoria, como Alexa Demie, han sido noticia estos meses por haber perdido peso. Se pone en duda la validez de estas mujeres y se las reduce a sus cuerpos, independientemente de si sus siluetas son más grandes y robustas o delgadas y pequeñas. Porque cuando es un hombre, es una representación de cuerpos normativos, pero cuando es una mujer, son unos kilos de más.
Por eso resulta tan llamativo que un cuerpo masculino corriente genere titulares y aplausos por parecer «real», mientras que los femeninos siguen siendo observados con mucha más dureza. La conversación no debería centrarse solo en celebrar a los hombres alejados de los estándares imposibles, sino en preguntarse por qué las mujeres todavía no gozan de esa misma libertad.

Alexa Demie.
La reflexión final solo puede ser una: ¿Por qué seguimos celebrando la «naturalidad» en los cuerpos masculinos mientras las mujeres continúan atrapadas bajo estándares cada vez más imposibles?


