En las últimas décadas, la Iglesia católica ha tenido que hacer frente a una de las mayores lacras de su historia: los abusos sexuales a menores por parte de sus sacerdotes. Desde que saltaran los primeros escándalos hasta la actualidad, la institución ha ido cambiando su estrategia: de mover a los pederastas a otros destinos para tapar los casos a crear, junto al Gobierno, la Oficina para el Reconocimiento y la Reparación de los Abusos Sexuales en el ámbito de la Iglesia Católica.
Pero, ¿es esto suficiente? ¿Pedir perdón sana las heridas de esas víctimas? El 5 de junio llega a los cines La luz, la estupenda nueva película de Fernando Franco, protagonizada por un Alberto San Juan que interpreta de manera soberbia a un sacerdote acusado de abusar de tres niños durante sus años de docencia, con los que intenta disculparse antes de que el escándalo salga a la luz.

Alberto San Juan X Miguel Ángel Fernández
SHANGAY ⇒ ¿Cómo se enfrenta uno a un reto como este?
ALBERTO SAN JUAN ⇒ Es un película que habla de muchas cosas incómodas, y eso siempre me interesa. Además, no te exagero si digo que es el mejor guion que he leído nunca, y eso me cautivó desde el principio. Hicimos un proceso largo de ensayos y documentación junto con Fernando, el director. Para mí, el personaje de Manuel es un hombre bueno que ha cometido uno de los peores actos que puede hacer una persona. Tiene muchos grises, y era importante para nosotros contar esta historia desde sus ojos sin llegar a humanizarle y sin que nadie sienta pena por él.

SHANGAY ⇒ ¿Pudiste estar en contacto con víctimas de abusos?
ALBERTO SAN JUAN ⇒ He escuchado muchos testimonios y hay un patrón que se repite en la mayoría de ellos, sobre todo entre los que han sufrido abusos dentro de la Iglesia. Además del shock de ser abusados, existe una ruptura tremenda en la confianza de esas personas, porque su abusador es alguien que representa la figura de Dios en la tierra, y que transmite su palabra. Es algo aún más terrible y perverso, una de las cosas más monstruosas que puede hacer un humano a otro.
La Iglesia siempre ha ido a remolque de los casos de abuso que se han publicado, y deben tomar la iniciativa
SHANGAY ⇒ ¿Crees que un perdón es suficiente?
ALBERTO SAN JUAN ⇒ Lo sería si fuese por parte de la Iglesia y públicamente, sin discutir sobre la reparación económica. La Iglesia siempre ha ido a remolque de los casos de abuso que se han publicado, y deben tomar la iniciativa. Está demostrado que hay algo sistemático y estructural por parte de la cúpula eclesiástica para encubrir los casos y retrasar su publicación hasta que hayan prescrito los delitos. Debe ser muy doloroso para las víctimas ver cómo no se pone solución a esto.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué es importante que haya películas como esta que generan debate y conversación?
ALBERTO SAN JUAN ⇒ Eso es lo que debe hacer el cine. Necesitamos una ficción potente y que se ejerza con libertad. Durante mucho tiempo, la Iglesia ha controlado la cultura, y aún quedan muchas violencias heredadas y mucha represión de aquellos años. Por eso es tan bueno el momento del cine español que estamos viviendo, porque estamos haciendo películas como esta que no se lo ponen fácil al espectador y generan un diálogo. Y si hay algo que quiero con La luz, es que la gente reflexione sobre el abuso. Vivimos en la sociedad del abuso, y para acabar con ella necesitamos de un movimiento colectivo importante.
Bien acompañado
Pedro Casablanc, Miguel Rellán, Luis Callejo y María Galiana completan el reparto de lujo que encabeza San Juan con una de las actuaciones más sobresalientes de su carrera. El ganador de dos premios Goya une fuerzas con Fernando Franco, que ya demostró su maestría con estas historias incómodas, psicológicas y de grises en cintas como La herida y Subsuelo.


