El multimillonario Elon Musk ha confirmado en sus redes sociales que su implicación política con la extrema derecha estadounidense estuvo motivada en parte por la transición de género de su hija.
Recientemente, Vivian Wilson, de 22 años, trabajó para la nueva campaña publicitaria de Savage X Fenty, la marca de lencería de Rihanna. El domingo, una cuenta de X compartió una imagen de Wilson en esta promoción y escribió: «Nunca debemos olvidar que, de no ser por Vivian, Elon Musk nunca se habría involucrado, nunca habría comprado Twitter, Kamala Harris sería presidenta y la izquierda tendría el control instrumental total sobre la construcción de Skynet», a lo que Musk respondió con una sola palabra: «Cierto».

Wilson posa para Savage X Fenty.
Con este mensaje, no solo deja entrever su falta de apoyo hacia su hija, sino también al reconocimiento de los derechos de las personas trans, pues sus posturas políticas se posicionan en contra de los avances legislativos del colectivo transgénero. No es la primera vez que realiza declaraciones tránsfobas. En ocasiones anteriores llegó a cuestionar la identidad de género de su hija y atribuyó su transición al supuesto «virus de la mentalidad woke«. Además, en una entrevista concedida en 2024, afirmó que había «perdido a su hijo».
We should never forget that if not for Vivian, Elon Musk never would have gotten involved, never would have purchased Twitter, Kamala Harris would be President and the Left-wing would have total instrumental control over the construction of Skynet. https://t.co/wUXtoIv0FI
— Syd Steyerhart (@SydSteyerhart) May 31, 2026
La respuesta ha generado indignación en Internet, pues los usuarios han señalado que convierte a su hija en el símbolo de un conflicto ideológico tras presentarla no como una persona con una experiencia individual, sino como el origen de una batalla cultural y política.
Wilson, incrédula frente a su padre
La joven modelo, que describe a su padre como «frío», «muy propenso a enfadarse» e «indiferente y narcisista», ha denunciado públicamente que durante su infancia su padre oprimía cualquier señal de no conformidad de género, incluso por tener una voz demasiado aguda.
El año pasado declaró a Teen Vogue que la idea de que su cambio de género convirtiera a su padre en un fanático de extrema derecha es «una locura»: «Es una narrativa tan conveniente, que la razón por la que se acercó a la derecha es porque soy una maldita chica trans, y eso simplemente no es cierto. Eso no es lo que le hace a la gente. Que haya ido más a la derecha, y voy a usar la palabra ‘más’ (asegúrense de poner ‘más’ ahí) no es por mi culpa».


