Una madre ha denunciado ante la policía y la Inspección de Educación el supuesto acoso escolar que, según explica, lleva sufriendo su hijo de nueve años, que estudia tercero de Primaria en la Escolanía Nuestra Señora de los Desamparados de València.
La mmadre asegura que el niño ha vivido en València un ambiente muy complicado desde que empezó el curso, ya que varios compañeros lo insultaban de forma constante e incluso llegaron a difundir vídeos con contenido de carácter sexual.
Pese a haber avisado varias veces al colegio, la madre del niño considera que no se tomaron medidas para frenar la situación desde la dirección. Por eso, además de acudir a la policía, también ha llevado el caso ante la Inspección de Educación, al entender que tanto el centro como la administración educativa no actuaron eficazmente y mostraron pasividad.

El colegio donde sucedieron los hechos.
El niño llegó a la Escolanía el curso pasado, después de superar las pruebas musicales necesarias para entrar a formar parte del coro. Sin embargo, según cuenta su madre, profesora de Secundaria en un instituto de Valencia, desde los primeros días empezó a sufrir el rechazo de dos compañeros de clase.
Siempre según su versión, los insultos y las burlas eran constantes. Entre los comentarios que recibía había ataques contra su familia y frases de carácter homófobo, como: «Tu padre te ha dejado por maricón». La madre sostiene que este tipo de situaciones se repitieron durante buena parte del curso.
El centro considera que son «cosas de niños»
Según la madre, durante meses fue avisando al colegio de lo que estaba ocurriendo, pero asegura que la respuesta que recibió tanto por parte del tutor como de la dirección fue que eran «cosas de niños» y que no había que darles más importancia.
También afirma que, en una de las reuniones con el director, Luis Garrido, este llegó a hablarle «a grito pelado» y atribuyó el problema a una supuesta falta de habilidades sociales del menor, además de pedirle pruebas de lo que denunciaba.
Esas pruebas, siempre según la familia, llegaron en mayo. En los iPads que el alumnado utiliza de forma obligatoria en el centro aparecieron varios vídeos y audios enviados al niño con insultos y comentarios de carácter sexual. La madre sostiene que el colegio tuvo acceso a ese material, pero que aun así no tomó medidas.

Hasta los más pequeños pueden ser víctimas de la homofobia.
El acoso, asegura, continuó e incluso llegó a incluir pequeños episodios de agresión física, como el lanzamiento de objetos durante una carrera solidaria organizada por el centro. Preocupada por el estado de su hijo, decidió llevarlo a una psicóloga. La profesional, según explica la denunciante, confirmó que el menor presentaba un importante daño emocional y lo describió como «destrozado».
La solución que, según la madre, le ofreció finalmente el colegio fue marcharse del centro. Cuenta que, cuando fue a recoger las notas de final de curso, el tutor le dijo que, si no estaban «a gusto», lo mejor era que buscaran otro colegio.
Además, asegura que, al tramitar la baja, desde la secretaría se indicó que el motivo de la salida era que el alumno «no se había adaptado». Finalmente, la familia ya ha conseguido plaza en otro centro para el próximo curso.


