Si con su álbum Midnight Sun está en boca de todos, Zara Larsson ocupa ahora titulares por algo muy distinto a lo musical. La sueca publicó en sus redes sociales una serie de declaraciones que han desatado un intenso debate público. Lo que empezó como una crítica a la política migratoria estadounidense y a la agencia Immigration and Customs Enforcement (ICE) se convirtió en un fenómeno viral, con defensores y detractores por igual reaccionando a sus palabras.
«Amo a los inmigrantes, amo a los criminales, amo a las personas trans, amo los abortos, amo a las personas queer, amo a las mujeres libres, amo la asistencia social, odio con todo a ICE», escribió la cantante, que mostraba su eterno apoyo a la comunidad LGTBIQ+ y criticaba el odio hacia las personas racializadas.
El comentario sobre “amar a los delincuentes” desató una oleada de críticas, especialmente desde sectores conservadores, que lo interpretaron como una apología de la criminalidad. Larsson no tardó en responder y aclarar su intención: hablaba desde su experiencia personal y de lo que considera una injusticia de la ley migratoria estadounidense. Su pareja, el bailarín sueco Lamin Holmén, con quien lleva casi seis años, no puede entrar a Estados Unidos porque fue condenado por posesión de marihuana en el pasado, a pesar de que la infracción ya no figura en sus antecedentes. Y como además es negro, el racismo cae también sobre él.
Zara Larsson via Instagram story:
“I love immigrants
I love criminals
I love trans people
I love abortions
I love queers
I love slutty women
I love contraception
I love welfare
I love socialism
I fucking hate ICE” pic.twitter.com/KpaCdLHRnA— Pop Base (@PopBase) January 10, 2026
En su explicación posterior, Larsson subrayó que millones de personas en Estados Unidos terminan en la cárcel por delitos no violentos relacionados con drogas y que esas políticas afectan de manera desproporcionada a comunidades negras y latinas, reforzando lo que ella percibe como un sistema injusto. También defendió la idea de que una condena no define a una persona, y criticó la aparente hipocresía de quienes la atacan por su comentario mientras apoyan a figuras políticas con sus propios antecedentes legales.
En plena polémica del ICE
Además de defender a su pareja, Larsson no escatimó cuestionamientos hacia los agentes del ICE, en plena semana en la que han asesinado a una mujer en Estados Unidos. Los describió con términos duros y los responsabilizó de prácticas que, en su opinión, causan daño y división en comunidades enteras. Sus palabras han encendido conversaciones en redes sociales y medios de comunicación sobre la criminalización de la inmigración, la justicia penal y el papel de las políticas migratorias de Donald Trump.
Lo cierto es que Zara Larsson ha convertido una declaración personal en un punto de partida para un debate que trasciende la música y toca cuestiones profundas sobre justicia, migración e igualdad.


