Cuando el mar arrastra hasta la orilla los cuerpos sin vida de varios refugiados, una pareja verá su vida revuelta por un acontecimiento que la marcará para siempre. Rompientes es la unión de los monólogos de cada uno de ellos, con texto de Paul Verrept y bajo la dirección de José María Esbec. La primera parte, Pleamar, en boca de Rebeca Hernando; y la segunda, La huida, la interpreta el actor Fernando Guallar. Encontramos un hueco entre las butacas del Teatro de La Abadía, en medio de una sesión de fotos y de un ensayo, para poder charlar con el actor.
Nos habla de la belleza del texto y cómo están trabajando ambos actores, que siempre permanecen en escena. Pero también nos cuenta lo terriblemente actual que es lo que propone la obra y la conversación que genera: «¿Cómo somos capaces de seguir con nuestras vidas siendo consciente de los horrores que nos rodean? Es casi una psicosis colectiva, en la que tristemente tienes que seguir con lo tuyo e intentar ser feliz, pero el mundo nos lo pone muy jodido«, reflexiona.

Traje BOSS | Camisa BOSTON
«Encima, estamos en un momento en el que en las redes sociales se mezclan las imágenes de una masacre con las fotos de tu colega de vacaciones, y lo peor es que no nos sorprende, nos hemos acostumbrado… Para mí es mucho más chungo ver cómo amigos y compañeros no son capaces de posicionarse en temas que son tan trascendentales como el que se presenta en Rompientes, con la aparición de los cuerpos de unos refugiados. ¿Cómo puede haber gente que mire hacia otro lado y no sea capaz de condenar lo que ocurre en Gaza o en Sudán, por ejemplo?«, se pregunta.
En todos esos temas, las redes sociales son un motor de crear opinión. Ante la publicación de una noticia, parece que todo el mundo debe posicionarse de inmediato y tener algo que decir sin ser capaz de razonar ni un momento. Igual pasa con los jóvenes, que empiezan a ser un blanco fácil para determinados discursos de odio: «¿Por qué hay gente que se ofende porque se prohíban las redes sociales a chavales de 12, 13 y 15 años? Si hasta los 18 no es legal votar ni conducir ni otras muchas cosas, deberíamos entender lo mismo con las redes, que son un nido de agresividad, mala educación, deshumanización y odio. Hay que protegerlos de eso igual que los protegemos de otras cosas».
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Para Guallar, su posición como actor no está reñida con tener un posicionamiento político o usar su altavoz para denunciar según qué temas: «Le he perdido el miedo a defender lo que defiendo, me da mucha tranquilidad. Hace años era más prudente por si podía tener costes profesionales, pero ahora me da igual. Si decir lo que pienso supone que voy a trabajar menos, lo asumo y dedico ese tiempo a otra cosa. Entiendo que haya compañeros que no quieran hacerlo; no lo respeto, pero lo entiendo, porque cada uno se administra su pan, pero creo que debemos hacernos responsables de lo que decimos y también de lo que no decimos, de los silencios y de ponernos de perfil. A veces se confunde todo con la ideología, y hay cosas que no entienden de ideologías, entienden de derechos humanos, y eso es para todos. Hijos de puta ha habido siempre, pero quiero pensar que la gran mayoría no lo somos y que en el fondo, esa mayoría se sigue llevando las manos a la cabeza ante la homofobia, el racismo, el machismo y demás barbaries que siguen ocurriendo en nuestra sociedad».

Dice que espera que, cuando el público salga de la obra, lo haga reflexionando sobre cómo son y cómo actúan ante las cosas que ocurren en este mundo: «También quiero que entiendan un poco a mi personaje. Porque lo más sencillo es denunciarle, que es lo que hice yo al principio, pero al final lo entiendes y creo que es un valiente. Y que piensen en si actuarían así, si mirarían hacia otro lado… Que se sientan identificados, porque esto va de todos nosotros«.
LA OBRA ROMPIENTES SE REPRESENTA DEL 5 AL 22 DE MARZO EN EL TEATRO DE LA ABADÍA
FOTOS DOMINIK VALVÓ
ESTILISMO JOSÉ HERRERA
MAQUILLAJE Y PELO MANU MORENO
AYTE. ESTILISMO SAMUEL SANZ
VÍDEO PABLO CARRASCO DE JUANAS







