Aunque cada vez hay más visibilidad LGTBIQ+ en el deporte, son muchos los comentarios homófobos en entornos como el mundo del fútbol. Es por eso que muchos jugadores se posicionan en contra de la intolerancia. Un ejemplo de esto último es el delantero del Celta y de la selección española Borja Iglesias.
El gallego ha concedido una entrevista a L’Equipe donde ha afirmado que le «entristece» que en el fútbol sea imposible que sus compañeros homosexuales hagan pública su orientación. «Jugadores como David Beckham y Guti han ofrecido diferentes looks y un modelo de masculinidad diferente. Han cambiado la imagen del fútbol y nos han ayudado a ser más libres. Pero aún queda mucho trabajo por hacer», ha argumentado sobre los roles que hay en su deporte.
Iglesias también ha recibido insultos homófobos tras posicionarse a favor del colectivo: «Que te llamen maricón no me parece un insulto. Cuando alguien dice eso, creo que sería mucho más feliz siendo maricón que, como el que lo dice, lleno de odio, sin nada mejor que hacer que lanzar insultos al final de un partido». Recordemos que, en la cuarentena de 2020, el jugador comenzó a pintarse las uñas pero no lo reveló hasta más tarde por miedo a las reacciones de sus seguidores.
Además de estas declaraciones, Borja Iglesias ha revelado un momento emocionante que vivió con una mujer trans en un bar de Madrid. Ella se acercó para agradecerle su comportamiento, ya que gracias a él se había reconciliado con el fútbol: «Empecé a llorar. No sabía qué decir. A menudo pienso en ese momento cuando dudo en exponerme».

2026, el año de mayor presencia queer
Aunque en el mundo del fútbol aún queda mucho camino por recorrer, este año el colectivo está rompiendo récords con su participación en el entorno deportivo. Por ejemplo, más de 40 atletas abiertamente LGTBIQ+ participaron en los Juegos Olímpicos de Invierno, el pasado mes de febrero. Nunca se había registrado una cifra de participación queer tan alta en esta competición.
Cabe mencionar también el éxito de series como Más que rivales, cuyos protagonistas son jugadores de hockey que mantienen un romance gay secreto. Este tipo de creaciones dan visibilidad a la comunidad LGTBIQ+, que todavía no es bienvenida en todos los ámbitos, pero va mejorando gracias al apoyo de jugadores como Borja Iglesias.


