«Creo que deberíamos follar». Cuando un nuevo vecino se muda a la casa de enfrente, la ordenada y estable relación entre Marc y Eudald se tambalea y saca a relucir todos problemas que estaban silenciados desde hace tiempo. Un altre home es la segunda película de David Moragas, que llega este viernes a los cines, y con la que construye un relato cotidiano protagonizado por una pareja gay en donde su conflicto es el de cualquier pareja en crisis. Una historia LGTBIQ+ que nos representa y construye referentes.
Lejos de dramatismos, Moragas pone el foco en los pequeños gestos, en las miradas y los silencios, y nos presenta una historia en la que es muy fácil vernos reflejados. Da igual que seas un gay de Malasaña o uno del Gaixample, con Un altre home te vas a sentir leído e incluso te va a hacer replantearte tu propia relación y la forma en la que te relacionas con tu familia y amigos cuando todo parece tambalearse. Sobre todo si tienes 30 años y la crisis de la edad empieza a afectarte.

Uno de sus mayores aciertos es precisamente ese retrato de la ambivalencia afectiva. Marc no quiere romper, pero tampoco avanzar; desea, pero duda; observa, pero no actúa. El vecino –más fantasma que personaje– funciona como proyección de una ansiedad vital más que como verdadero motor narrativo, y subraya la idea de que el conflicto está dentro, no fuera.
De hecho, aunque el filme se resista a estallar, las tensiones van creciendo en una Barcelona integrada en el relato que se convierte en el escenario perfecto para la deriva a la que se enfrentan los protagonistas. Un paisaje urbano y moderno en donde las relaciones parecen tan frágiles como los vínculos que intenta sostener. Por no hablar del piso, que se convierte en un personaje más, y en un regalo para los fans del interiorismo.

Entre sus maravillosas interpretaciones, hay que destacar la de Bruna Cusí, que muestra su faceta más divertida y natural en esta historia convertida en comfort movie con la que, además, Moragas se reafirma como una de las voces más importante del cine queer independiente.
Un nombre a tener en cuenta gracias a su mirada, honesta y generacional, que prefiere formular preguntas antes que ofrecer respuestas, y que con esta película nos plantea que amar hoy es, sobre todo, aprender a convivir con la duda.


