Es un creador y artista francés sorprendente e inclasificable. Siempre abierto al riesgo y muy comprometido con la visibilidad LGTBIQ+, Thomas Jolly saltó a la fama global al firmar, como director artístico, las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024.
Apasionado por igual de la cultura pop y la clásica, Jolly llega al Teatro Real de Madrid como director escénico de Romeo y Julieta, la ópera de Charles-François Gounod basada en el clásico inmortal de Shakespeare, realizada en coproducción con la Opéra National de Paris, donde se estrenó en 2023.

Foto: Anthony Dorfmann
Recuerda con una gran sonrisa cuando nos encontramos en el Real, aprovechando un descanso entre ensayos, cómo nació este proyecto, de la manera más inesperada: “Estábamos en plena pandemia, aburridos mi novio y yo, y para entretenernos, y también a los vecinos, decidimos interpretar la conocidísima escena del balcón de Romeo y Julieta en casa”. Porque Jolly también es actor, aunque últimamente tenga la interpretación algo aparcada (“¡desde aquí digo que estoy abierto a volver a ella en cuanto me llamen, denme un papel!”, dice entre risas. “Aunque la realidad es que en julio se estrena una película en la que he participado”).
El caso es que aquella anécdota se hizo viral en Francia, y no tardó en recibir una llamada del director de la Opéra Bastille para que dirigiese una nueva producción de la obra de Gounod. “Estoy encantado de estar desarrollándome como director escénico, porque estoy haciendo proyectos increíbles”, confirma antes de copresidir el jurado que otorgará la Queer Palm a la mejor película LGTBIQ+ en el festival de Cannes.
SHANGAY ⇒ ¿De dónde surge esta pasión por dirigir todo tipo de espectáculos?
THOMAS JOLLY ⇒ Mientras estudiaba, dudaba de si tendría capacidad para dirigir. Un día me dije «deja de pensar en ello y atrévete a hacerlo». En 2006 me atreví por primera vez a dirigir una obra de teatro, y fue una revelación. Me encanta la interpretación, pero ahí me di cuenta de lo poderoso que resulta inventar todo el universo en torno a una propuesta, supervisarlo todo, de la iluminación al vestuario. Así que esto surgió de un feliz accidente en realidad.
«En nuestro día a día todos nos encontramos con situaciones imposibles, por eso nos identificamos con lo que cuenta ‘Romeo y Julieta’
SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas la ansiedad al verte, por ejemplo, en el Teatro Real montando un Romeo y Julieta de esta envergadura?
THOMAS JOLLY ⇒ No la siento porque no tengo miedo a los retos. Por eso tampoco me superaron los nervios con los Juegos Olímpicos. Cada espacio, cada institutición, cada proyecto implica mucho trabajo, pero eso no me asusta. Cuando montamos Romeo y Julieta en Bastille fue mágico, me sentí en una fábrica de sueños. Trabajé con un equipo magnífico, como ahora en el Real, y me hicieron sentir que todo era posible, que todo lo que visualizaba en mi mente se podía materializar. Y es un lujo poder sentirlo de nuevo en Madrid.

Ensayo con Thomas Jolly (director de escena) y mezzosoprano Héloïse Mas (Stéphano). Foto: Javier del Real
SHANGAY ⇒ ¿Qué tiene de especial para ti este montaje de una ópera que cuenta una historia universalmente conocida?
THOMAS JOLLY ⇒ Precisamente que todos conocemos su argumento, y sabemos que habla de una historia de amor imposible. En nuestro día a día todos nos encontramos con situaciones imposibles, y por eso nos identificamos con lo que cuenta. Si la obra de Shakespeare está plagada de oxímoros, yo quise que este montaje estuviese repleto de elementos que chocan entre sí. Vemos a dos personas jóvenes que simplemente se aman, pero a su alrededor todo juega en contra de ese amor. Lo que yo he buscado es poner el foco en ese amor, resaltarlo, para que resulte obvio que es cualquier cosa menos una amenaza para sus familias o la sociedad. Y que el montaje haga al público reflexionar sobre ello.
«Introduje el waacking, porque es un estilo de danza urbana con el que las personas LGTBIQ+ expresaban su ansia de libertad»
SHANGAY ⇒ ¿Cómo te inspiró la música de Gounod a la hora de dar forma a este espectáculo?
THOMAS JOLLY ⇒ Es absolutamente maravillosa, siento que Gounod supo traducir de una manera genial esa pasión que rezuma la trama. Lo último que quería era que mi puesta en escena pudiese resultar edulcorada, porque quería hacer justicia a una partitura tan bella. Hablé largo y tendido con Carlo Rizzi, el director musical, que era la persona perfecta para este proyecto, y me hace muy feliz que volvamos a trabajar juntos en Madrid. Siempre me emociono al ver cómo los músicos y los intérpretes se enfrentan a una partitura así con tanta pasión, la misma que sentían los protagonistas de esta trágica historia.
SHANGAY ⇒ Hablando de tu interés por incluir elementos que chocan entre sí, habrá quien se sorprenda de que en este Romeo y Julieta incluso se baile waacking. Un nuevo ejemplo de cómo te gusta fusionar lo clásico y lo contemporáneo…
THOMAS JOLLY ⇒ Es que no entiendo que haya quien los diferencie. Si una obra clásica se sigue representando es porque, para mí, resulta contemporánea. En esta ópera se haba de jóvenes que se enfrentan a lo establecido, y hablé con Josépha Madoki [coreógrafa con la que ya había colaborado en la ópera rock Starmania] sobre la posibilidad de introducir el waacking, porque es un estilo de danza urbana nacido en Los Ángeles en los 70 con el que las personas LGTBIQ+ y racializadas expresaban su ansia de libertad. Le fascinó la idea de utilizarlo, y funciona de maravilla, porque es una manera muy potente de expresar la lucha por la libertad que tanta relevancia tiene aquí. Y contribuye a reforzar esa idea de la necesidad respetar al diferente, de no juzgar a quien actúa de una forma distinta a la tuya; de intentar no recurrir a la violencia y hacerlo en paz. Una idea que también quise compartir en los Juegos Olímpicos. No como acto de activismo, sino como celebración de la diversidad.

Foto: Javier del Real
SHANGAY ⇒ Siento que es un mensaje que procuras incluir en todas tus aventuras profesionales…
THOMAS JOLLY ⇒ Es importante. Porque vivimos en un momento en que se suele poner el foco en quienes actúan de manera violenta e irrespetuosa, y no en esa gran mayoría que vive en paz y respeta a los demás. Tras la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, una encuesta reveló que 86% de los franceses estaban orgullosos del mensaje que habíamos compartido con el mundo. Curioso que fuese un porcentaje mucho más pequeño el que tanto molestó.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevaste todos esos mensajes homófobos, racistas y gordófobos que tanto ruido hicieron en redes?
THOMAS JOLLY ⇒ Bueno, es muy sencillo criticar de manera anónima desde tu teléfono. A mí, que ahora tengo cuarenta y cuatro años, ese tipo de acoso no me afecta, pero a mucha gente joven sí le hace muchísimo daño. Nunca debemos olvidar que la gente que actúa así, desde el insulto y la violencia, es una minoría, por suerte. ¿Mi consejo? Ante una situación así, quita las notificaciones, rodéate de tus amigos y ve a la policía a denunciar.
«Siempre que veo un show drag me emociona la creatividad de las artistas y la alegría que provocan en el público»
SHANGAY ⇒ Muestra de tu versatilidad es que pasarás de estrenar esta ópera en el Teatro Real a trabajar como director artístico de la gira de Drag Race France Live Saison 4…
THOMAS JOLLY ⇒ A ver, yo creo que son mundos que están muy conectados. En ópera es muy habitual ver a hombres interpretar partes de mujer y viceversa, ¿no? En este arte el género nunca ha sido lo más relevante a la hora de actuar, porque lo importante son las voces. Igual que tampoco se da relevancia a la edad, el color de piel o los cuerpos de los artistas, siempre ha apostado por la diversidad. En cierto modo, la ópera es el arte más drag, diría que más que el teatro y el cine. Siempre que veo un show drag me emociona la creatividad de las artistas y la alegría que provocan en el público. No me podía apetecer más un proyecto como este, porque es algo nuevo para mí. Mi principal objetivo es crear un espacio en que las drags brillen como nunca, en un escenario muy teatral y cabaretero. Un sueño hecho realidad, y un nuevo check que hago en mi carrera.

El barítono José-Ramón Olivé (Grégorio) junto a Thomas Jolly en un ensayo en el Real. Foto: Javier del Real


