Ha llovido desde el paso de Chiara Oliver por Operación Triunfo en 2023, y está feliz de haber publicado por fin su primer álbum, no fue real, que supone todo un sueño hecho realidad para la cantante menorquina, convertida en un referente de visibilidad lésbica.
«Es un momento especial para mí», afirma sonriente Chiara Oliver, de 22 años. «He trabajado mucho en este disco; me he dado el tiempo para hacerlo, y no puedo estar más feliz. Estoy exactamente donde quiero a nivel musical«, dice. «También a nivel personal». Algo que también tiene sus consecuencias a nivel artístico. «No sé de qué voy a escribir ahora, porque este álbum ha nacido de un momento muy doloroso», confiesa. «Bueno, era el momento de soltar, y de que todo lo que sentí se quede en este espacio-tiempo, convertido en arte».

En no fue real ha plasmado sus experiencias en una relación complicada, y supone no solo su manera de soltar, también de convertir en las canciones de su primer álbum todo lo que sintió mientras estuvo con una chica con la que queda evidente que no lo pasó del todo bien. Pero el final ha sido feliz, porque el disco es una realidad.
SHANGAY ⇒ ¿Sabe la otra persona que el disco lo ha inspirado vuestra relación y, en cierto modo, está dedicado a ella?
CHIARA OLIVER ⇒ Ay, no me lo habían preguntado hasta ahora… Sí, sí, lo sabe. Prefiero no entrar en más detalles, porque sé que la gente se volvería loca.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo, siendo tan joven, te ha podido marcar tanto lo que vivisteis?
CHIARA OLIVER ⇒ El drama y el dolor me inspiran muchísimo. Creo que les pasa a muchos artistas. A veces disfruto haciendo la croqueta en la mierda para componer [risas]. Esta relación es una de las cosas más importantes que me han pasado hasta ahora. Comenzó teniendo yo veinte, y lo que viví, tan adulto, me pareció que no encajaba con la edad que tenía. Mis amigas estaban saliendo de fiesta, haciendo sus TFGs…, y yo, comenzando mi carrera musical y viviendo esta relación tan dramática. Tenía que escribir sobre eso. Al final, por haber decidido dedicarme a la música he tenido una vida diferente, porque desde adolescente he estado encerrada haciendo canciones y ensayando; todo muy surrealista. Pero siento que todo ha sido bastante normal, he tenido mis heartbreaks como todo el mundo [risas].
«A veces disfruto haciendo la croqueta en la mierda para componer»
SHANGAY ⇒ ¿Cuál fue la canción que hizo arrancar este proyecto?
CHIARA OLIVER ⇒ No fue real. Fue la que me hizo dejar de autocensurarme. No tenía ganas de hablar de esto porque en ese momento seguía con la relación. Me dije «si no lo suelto, me voy a quedar con este tapón toda la vida, tengo que sacar esto para dejarlo atrás». La canción nació de un día en el estudio con Dani [Sabater] y Nina [Mínguez], con quienes la compuse; salió de manera natural, jugando al ping pong de la composición.
SHANGAY ⇒ ¿Tenías claro que ibas a apostar por sonidos variados para el disco?
CHIARA OLIVER ⇒ Sí, no me quería casar con un único estilo. No iba a apostar solo por el dream pop más indie. Cuando compusimos parte de mí, con un punto más country, pensé que eso también lo quería. Lo mismo me pasó con un minuto +, que es más electrónica… Lo que le da coherencia al disco es la producción de Dani y la voz; no solo la mía, también los backing vocals de Nina.
SHANGAY ⇒ ¿Qué discos de heartbreak tienes tú de referencia?
CHIARA OLIVER ⇒ El que me escuché en bucle tras esta ruptura fue Older (and Wiser), de Lizzy McAlpine. Y en mi primer desamor teenager fue Sour, de Olivia Rodrigo, porque tenía la misma edad que ella cuando lo sacó.

SHANGAY ⇒ Obviamente, en las letras hablas con absoluta naturalidad en femenino de esa otra persona…
CHIARA OLIVER ⇒ Era lo natural, sí. Nunca me he frenado en ese sentido, porque es mi realidad y necesito hablar de mis experiencias. Cuando tenía diecisiete años y aún experimentaba de manera random con tíos, sí compuse alguna canción con pronombres masculinos, como ronda de más. Si hablo de mis historias con chicas, lo suyo es hacerlo con femeninos.
SHANGAY ⇒ El ejemplo más evidente es 2+2=5…
CHIARA OLIVER ⇒ Siento que muchas personas de la comunidad queer se podrán sentir identificadas con esa canción. Porque literalmente habla de de amor escondido, ¿no? Estoy diciendo «esto nunca pasó porque nunca quisiste que nadie lo viera». No la escribí pensándolo, pero cuando alguien cercano a mí la escuchó me dijo: «¿Sabes que mucha gente de la la comunidad LGTBIQ+ se sentirá identificada con lo que cuentas?». Pues qué guay, ¿no?
«Muchas personas queer se podrán sentir identificadas con ‘2+2=5’ porque hablo de un amor escondido»
SHANGAY ⇒ Imagino quem sin haberlo pretendido, eres consciente de ser un referente de visibilidad…
CHIARA OLIVER ⇒ Me hace ilusión, y lo considero un privilegio. Al final, por el simple hecho de existir y hacer música, ya represento algo, ¿no? Represento una manera de vivir la sexualidad, y ojalá haber tenido yo referentes así de pequeña para haberme entendido un poco mejor.
SHANGAY ⇒ ¿No tuviste referentes lésbicos?
CHIARA OLIVER ⇒ Los había, pero muy estereotipados. Además, yo me crie en un pueblo, y frente a esas lesbianas masculinas que vía, yo me sentía ya toda una diva, la más presumida de todas, la más girly girl [risas]. No me entraba en la cabeza que me pudieran gustar las chicas siendo tan femenina. Hasta que vi en televisión a Arizona [interpretada por Jessica Capshaw] en Anatomía de Grey. Con ella sí me sentí identificada; después de haber bloqueado todo eso en mi cabeza durante años, comprendí que no encajaba en el estereotipo típico de lesbiana y que estaba bien ser como era.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo te hace sentir la libertad con que te muestras?
CHIARA OLIVER ⇒ Me siento muy afortunada de pertenecer a mi generación y de estar rodeada de personas de la comunidad y superaliadas. ¡Hasta mi abuela está superchill con eso! Y mi fandom es muy fiel y muy queer. El problema de eso es que no veo la otra cara, a esas personas que siguen siendo abiertamente homófobas. Pero que no lo vea no significa que no existan… Ojalá que hablar abiertamente de quien soy sirva para luchar contra esa homofobia.

SHANGAY ⇒ ¿Qué tal llevas tener un fandom tan intenso, siempre pendiente de ti?
CHIARA OLIVER ⇒ Estoy muy feliz con mis fans, aunque sí reconozco que me llegó a agobiar cuando salí de OT y vi a tanta gente interesada no solo por mí música, también por mí y por la gente con la que me relacionaba. No sabía cómo gestionarlo en ese momento; ahora ya sí, lo veo todo más calmado. Solo me agobio cuando, a lo mejor, me paran para pedirme una foto por la calle; no busco llamar la atención y me entra la vergüenza, porque no quiero que nadie a mi alrededor se dé cuenta y se pregunte «¿quién es esta?».
«Al ver a Arizona en ‘Anatomía de Grey’ por fin me sentí identificada con un referente lésbico»
SHANGAY ⇒ ¿A qué compañeros de OT les pusiste el disco antes de que saliera?
CHIARA OLIVER ⇒ A muchos. Recuerdo una vez, volviendo de Zaragoza, ponérselo entero en el coche a Álex, a Denna y a Bea. Una noche, cenando, le puse a Martin un montón de canciones, y él hizo lo mismo con las de La insolación, íbamos jugando a escuchar una del otro sucesivamente [risas]. Lo guay es que al salir de OT todos teníamos un objetivo claro y un arte marcado. Hemos hecho cosas tan diferentes que es muy guay cómo vamos desarrollando nuestros proyectos. Los admiro muchísimo a todos.


