La Coordinadora Estatal de VIH y sida (Cesida) considera que los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Sexual confirman la necesidad de reforzar las políticas de prevención del VIH, mejorar el acceso a la prueba y aumentar la información y la disponibilidad de herramientas como la profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis posexposición (PEP), cuyo nivel de conocimiento entre la población sigue siendo insuficiente.
La encuesta, elaborada por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), revela que el 62,3% de la población nunca se ha realizado una prueba del VIH. Un 18,4% se la ha hecho una vez y solo un 19% en más de una ocasión. Para Cesida, estos datos muestran que la prueba aún no se ha incorporado de forma mayoritaria a los cuidados de salud sexual. Esta situación resulta especialmente preocupante teniendo en cuenta que el 51,1% de los nuevos diagnósticos de VIH registrados en España en 2024 se produjo de forma tardía.
El 51,1% de los nuevos diagnósticos de VIH registrados en España en 2024 se produjo de forma tardía
La realización de pruebas constituye una de las estrategias cruciales con las que cumplir los objetivos marcados por ONUSIDA para poner fin al sida como amenaza para la salud pública en 2030. Entre ellos se encuentran las metas 95-95-95: que el 95% de las personas con VIH conozca su diagnóstico, que el 95% de quienes lo conocen acceda al tratamiento y que el 95% de las personas en tratamiento alcance la supresión viral.

La entidad recuerda que toda persona debería conocer su estado serológico y repetir la prueba cuando haya podido existir una exposición al VIH o concurran otras circunstancias que lo aconsejen. Esta oferta debe reforzarse especialmente entre las personas y poblaciones con mayor probabilidad de exposición, sin asociar el VIH a identidades concretas ni generar estigma.
Oliver Marcos, secretario general de Cesida y especialista en Salud Pública, advierte de que los datos de la encuesta reflejan importantes carencias en materia de prevención y educación sexual: “Estos datos demuestran que seguimos teniendo una asignatura pendiente en educación sexual. Muchas personas no cuentan con información suficiente para proteger su salud sexual, desconocen las herramientas de prevención disponibles o no saben cuándo y dónde hacerse una prueba. Necesitamos reforzar la educación sexual integral y facilitar el acceso a los recursos de prevención y diagnóstico”.
Tres de cada cuatro personas no conocen la PrEP
La Encuesta Nacional de Salud Sexual muestra también un importante desconocimiento de las herramientas de prevención del VIH. El 75,2% de la población no conocía la profilaxis preexposición (PrEP), una estrategia preventiva basada en el uso de medicamentos antirretrovirales por parte de personas que no tienen el VIH para prevenir la infección antes de una posible exposición. Cuando se utiliza correctamente y con el seguimiento sanitario adecuado, ofrece una protección muy elevada frente al VIH.

Por su parte, la profilaxis posexposición o PEP es un tratamiento de emergencia que puede evitar la infección después de una posible exposición al VIH. Para acceder a ella es necesario acudir a las urgencias de un hospital. Sin embargo, el 80,4% de las personas encuestadas no conocía esta herramienta. Una vez explicada, el 88% afirmó que la utilizaría si la necesitase.


