En momentos sociopolíticos en que vemos cuestionados derechos y agredidas formas distintas de ser y estar en el mundo, es mejor contar con muchos aliados. De ahí que la exhibición de trabajos de artistas queer sea tan importante para seguir formando y mostrando sensibilidades. Las galerías madrileñas lo saben, y aportan con sus exposiciones muy diversos granitos de arena.

Desde República Dominicana llega, por ejemplo, Engel Leonardo, autor de una de las esculturas queer más conocidas del Caribe, Plátano Power Bottom (2016), con una muestra titulada La Vereda, donde sigue jugando con un simbolismo reducido elegantemente a su más pura esencia gráfica, aquí para hablar de sus raíces culturales (el título es el pueblo en el que se crió), indigenismo y portales que abren caminos hacia otras conciencias. Se puede visitar en la Galería Formato Cómodo hasta el 20 de agosto.

El joven mexicano Romeo Gómez López ofrece una lección de uso del humor inteligente con una plástica fascinante en Tierno es el día en que los demonios se alejan, con esculturas y altorrelieves de muy distinta procedencia estética pero una base crítica común cargada de ironía. Se puede visitar en la Galería Travesía Cuatro hasta el 18 de julio.

David Trullo enfrenta en Ecce Homo su propia fotografía pictoralista y homoerótica desde los noventa con la documental y muy viril y hetero de su padre durante el franquismo, el fotógrafo taurino Santos Trullo. El resultado es una radical queerización del concepto masculino tradicional, entre el amor paternofilial y la deconstrucción ácida. Se puede visitar en Garage Bonilla hasta el 18 de julio.

Obra de Julio Lima
Sybilla se homenajea a sí misma sacando su archivo fotográfico de moda, con imágenes de grandes nombres de la fotografía como Juan Gatti o Javier Vallhonrat y una sucesión de imágenes de construcción impecable y ambigüedad latente. Atentos, porque Vallhonrat lleva años denostando y renegando de su trabajo en moda (fue uno de los grandes internacionales en los ochenta), con lo que reencontrarse con estas imágenes es casi una oportunidad única. Se puede visitar en la Galería Plaza del Gato hasta el 19 de septiembre.

Obra de Ana Laura Aláez
Más audaz en su concepción, Uñas ofrece una visión contemporánea en torno al elemento decorativo corporal que revolucionó la estética joven hace menos de una década (y de todo aquel que se defina apropiadamente como elle): una selección de trabajos en torno al apéndice digital con gloriosos trabajos de Pilar Albarracín, Ana Laura Aláez, Rasmus Nilaussen o Laure Prouvost entre otros. Se pueden visitar en The Ryder Projects hasta el 25 de julio.

