El joven creador Jose Barbado estrena a principios de septiembre su primer gran –y atrevido– proyecto, Yo solo quiero amor. Será en la sala de teatro off madrileña Nave73, con la que inaugura su temporada dentro del ciclo Emergentes, que busca lanzar y visibilizar a lxs jóvenes creadores emergentes del país.

Fotos: Inés Cenol
Yo solo quiero amor es una investigación a través del cuerpo, la performance, el trabajo con la máscara (física y caracterial) y la música, combinada con la videoimagen en directo, hibridando así lenguaje teatral y cinematográfico.
Cuenta Barbado que este espectáculo es «la historia autoficticia de un camboy que busca encontrar a su media naranja a través de una página de sexo online«. Continúa explicando que es «una creación escénica multidisciplinar que se sumerge en la crudeza y soledad de las relaciones de hoy en día, para abordar el tema de la necesidad de amor desde la intimidad, el deseo, la vulnerabilidad y la caída».
Este monólogo-performance queer habla de un tema que no puede ser más actual: la dificultad para encontrar compromiso y responsabilidad emocional en las relaciones sexoafectivas hoy en día, en especial en el mundo gay, digital y de las apps de citas. Un proyecto que comenzó a gestar en 2024, en su TFM del máster de creación de escena contemporánea en la ESAD de Castilla y León.

Se lo guisa y se lo come
«Estoy yo solo al frente del proyecto, habiéndolo autoproducido, dirigido y escrito. Además, actúo y lanzo la técnica sonora, lumínica y de imagen desde el escenario. Por lo que soy un Juan Palomo (yo me lo guiso yo me lo como)», dice bromeando. «Vivimos en una sociedad capitalista donde el consumo voraz de mercancías se ha extrapolado al consumo voraz de cuerpos. La sexualización y cosificación de los cuerpos está asesinando lentamente el amor como lo conocíamos antes de la llegada de apps como Instagram o Tinder».
Explica también que Yo solo quiero amor «surge ante la necesidad de dar voz a la forma de vivir el amor de toda nuestra generación. Una forma rápida, superficial, vacua y consumista donde objeto de deseo se metamorfosea en objeto de consumo. Usar y tirar. Sexo exprés. Relaciones donde el amor apenas tiene lugar». Y les sirve para hacerse la gran pregunta: «¿Existe el amor romántico hoy en día?».



