Cuerpo y mente. Antonio y Roberto forman pareja en la recién estrena cuarta edición de Pechino Express, el Pekín Express italiano que mezcla participantes famosos con anónimos. Son abiertamente gays, y sus dispares cualidades les hacen complementarse tan bien que han ganado la primera etapa de la carrera.
Antonio Andrea Pinna tiene 29 años y es de Cagliari. Es bajito, graciosillo y trabaja con su intelecto. Se ha creado un verdadero imperio en Facebook con su perfil PerlediPinna, donde postea frases irónicas sobre la vida cotidiana; aforismos modernos que ha sabido rentabilizar en negocio: ya se venden camisetas, bolsos y fundas de teléfono móvil con sus perlas. Ha publicado el libro L’amore è eterno finché è d*ro recopilando sus mejores citas.
Roberto Bertolini es un entrenador personal muy apreciado en Milán. De hecho, no solo es el el entrenador de Antonio, sino también de algunas celebridades italianas como la presentadora Alba Parietti. Guapo, alto, perseverante y musculoso. El chulazo de 35 años probablemente sea el concursante menos conocido de su edición. Mejor, así habrá más posibilidades de que nos sorprenda.
Ya son muchos medios italianos los que señalan que esta cuarta temporada de Pekín Express se va a convertir en el programa más gay de la televisión italiana hasta la fecha. No les falta razón. Entre el presentador Constantino Della Gherardesca
y los participantes, el coreógrafo Luca Tomassini,
el cantante Shalpy –que participa junto a su marido y mánager Roberto Blasi–,
Naike Rivelli –hija bisexual de la actriz Ornella Muti–,
Andrea Pinna de Perlas y Roberto Bertolini suman 7 representantes LGTB.
Un hito para Italia que, pese a ser uno de los países más progresistas del continente europeo, también es uno de los países de la Unión Europa país con menor reconocimiento de leyes civiles para el colectivo LGTB. Por ejemplo, no solo no reconoce el matrimonio y las uniones civiles homosexuales, tampoco aprueba aquellas que se hayan oficiado fuera de sus fronteras.