Algora: “El rollo gay en Madrid me aburre”

Es uno de los artistas gays más perseverantes de la escena indie. Víctor Algora presenta su quinto disco, ‘Folclore del rascacielos’, una poética radiografía de su soltería, tras una larga relación. Y un elogio de la soledad en tiempos de Grindr.

 

POR: Agustín Gómez Cascales

Da la cara por su música, y a pesar de confesarse muy reservado, Algora no tiene reparo en hablarnos de su vida personal y de su visión del mundo gay, porque al fin y al cabo es la base de inspiración de Folclore del rascacielos, su recién editado quinto álbum. Aunque en la portada del disco ha preferido no aparecer. La ilustra un mono. Y no uno cualquiera, sino uno creado por Rubenimichi.

Si para la portada de su tercer disco, Verbena, recurrió al arte de José Manuel Hortelano ‘Pi’, en esta ocasión quiso que del diseño de la edición física del álbum se ocupara este trío de artistas único. “Creo que a partir de ahora siempre buscaré artistas que me gusten para que se ocupen de las portadas”, afirma Víctor Algora. Hizo una excepción en su cuarto álbum, que firmó como La evolución del hombre al pájaro, un experimento más electrónico que descolocó a muchos de sus fans. “Hubo gente que lo odió”, dice entre risas. Fue un capricho (“que al final me costó dinero”) que, aun así, considera que merece consideración como un disco más dentro de su trayectoria.

En esta ocasión, Algora regresa a territorios más conocidos por los que le siguen. Su sello y su sensibilidad están muy presentes en cada segundo de este disco tan fuertemente autobiográfico y poético. ¿Y por qué un mono en su portada? Dicen Rubenimichi: “Lo usamos como metáfora del hombre. Para nosotros el mono representa todo lo positivo que tiene el humano: la astucia, la creatividad, la libertad..., es el hombre sin prejuicios”. Tiene pues todo el sentido que sirva como símbolo de Algora, un artista sin prejuicios.

SHANGAY ⇒ ¿Confías siempre que sacas un disco en llegar al mayor público posible?
ALGORA
⇒ Antes me preocupaba más, ahora ya no tanto. Por supuesto que quieres que te escuche cada vez más gente, que te salgan más conciertos... Pero no es nada fácil, sobre todo si haces música gay. Porque no tiene cabida ni dentro del indie.

SHANGAY ⇒ Durante muchos años rechazabas cualquier etiqueta para tu música, sobre todo la de ‘gay’. ¿Por qué ahora no?
ALGORA
⇒ Porque me he dado cuenta de que puedo utilizarla como reivindicación, contra el rechazo que sufro en el mundo indie. Quizá antes no lo quería ver [risas]. Pasan los años, vas conociendo la escena y te das cuenta de que no estás en ciertos lugares porque eres gay... o haces este tipo de música. Es una homofobia muy interiorizada.

SHANGAY ⇒ ¿En qué lo fuiste viendo?
ALGORA
⇒ Dentro del indie tienes que parecer indie. Y eso implica comportarte de una forma muy heterosexual, aunque seas gay. Si te comportas de forma queer, o tienes pluma, no se te considera serio. Puedes ser gay, pero que no se te note. Eso es homofobia, cuando se supone que es una escena abierta.


“La homofobia en la escena indie está muy interiorizada”


SHANGAY ⇒ ¿Algún referente cuya actitud admires en ese sentido?
ALGORA
⇒ Hidrogenesse. Que son un caso único. Abanderados de lo queer, muy personales y haciendo una música maravillosa. Soy superfán.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué decidiste montar un crowdfunding para financiar el disco?
ALGORA
⇒ Me animó La Prohibida. Aunque a mí me daba pánico hacerlo, porque ella es una estrella y es lógico que le funcionara muy bien, pero yo pensaba que no iba a conseguirlo. Y ha salido bien, conseguí el objetivo muy rápido y, claro, me dio subidón: “¿Toda esta gente quiere que saque un disco nuevo?”.

SHANGAY ⇒ Compaginas la música con tu trabajo en Zara, algo que más de uno preferiría ocultar...
ALGORA
⇒ Un amigo me decía hace poco que un artista tiene que estar en la tierra para contar las cosas, y yo lo veo así: tienes que estar en tu pueblo con tus amigos, salir de fiesta... Y sí, mis experiencias las reflejo en mis canciones, porque en todas esas circunstancias vives cosas bonitas. Llevo una vida muy tranquila; soy un chico solitario, no tengo grandes amigos artistas... Lo llevo todo con mucha normalidad.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas grabar los discos en casa?
ALGORA
⇒ Preferiría prepararlos en un local y después irme a un estudio y grabarlos allí, porque una vez hechos, te olvidas. Hacerlos en casa a veces es agobiante; a lo mejor me despierto a las cuatro de la mañana pensando en que no me convencen un sonido o una base que había grabado antes y me levanto y me pongo a regrabar, pensando que los vecinos me van a matar [risas]. Pero eso me permite trabajar más las canciones. Este disco, por ejemplo, me ha llevado en total un año.

SHANGAY ⇒ ¿De qué querías hablar en él?
ALGORA
⇒ De la soledad. De la búsqueda de respuestas. Hay una frase en Glacier, de John Grant, que dice “busca tus propias respuestas aunque a veces puedas sentirte solo”. Este disco habla de esa necesidad de emprender un camino solo para encontrarte a ti mismo. Ese camino lo identifico con la imagen de un rascacielos, un acceso al cielo. Y en ese trayecto puedes vivir historias divertidas o encontrarte en la mierda.

SHANGAY ⇒ ¿Nació de una crisis de identidad esa necesidad de búsqueda?
ALGORA
⇒ Nació de la ruptura con mi pareja de ocho años. Cuando eso sucede, tienes que volver a empezar, y el camino es duro, aunque creces mucho personalmente mientras te vas encontrando a ti mismo. La música ha sido siempre mi instrumento de salvación.


“La música ha sido siempre mi instrumento de salvación”


SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas esa soledad? ¿Ya asimilada?
ALGORA
⇒ Estoy bastante mejor, aunque todavía me cuesta. En Luz en mis maletas quise incluir un mensaje positivo, hablar de que sí, estoy solo, pero fuerte. Canto “voy perdiendo el miedo, subestimé a la soledad, arcoíris en mis maletas para recuperar todo el tiempo que he perdido”. Vengo a decir que a veces está bien estar solo, que se puede ser feliz también... Estoy empezando a ver la luz.

SHANGAY ⇒ Lo afirmas en plena resaca post San Valentín, tras muchos días de que la gente te hiciera sentir en las redes sociales que solo se es feliz si se está en pareja...
ALGORA
⇒ Sí, y no solo en pareja, mostrando siempre lo feliz que eres. Yo soy muy de compartir a veces mis estados mas íntimos cuando estoy triste, y mis amigos y mi madre me dicen “¿pero por qué pones esas cosas?”. ¿Y por qué no? Parece que solo está bien ser frívolo, no profundo.

SHANGAY ⇒ ¿Te dan arrebatos cuando pones esos estados?
ALGORA
⇒ Sí, porque luego los borro [risas]. Y mi madre me dice “Víctor, háblalo con tus amigos... o conmigo”. En el fondo, es una manera de llamar un poco la atención, ese apoyo de las redes también se agradece cuando te sientes solo. Y creo que te exhibes igual cuando cuentas lo feliz que estás.

SHANGAY ⇒ Tampoco tienes pudor a la hora de exhibirte físicamente en redes cuando te dan esos arrebatos...
ALGORA
⇒ Tengo más pudor de lo que parece. Lo que pasa es que mostrarme para mí es una especie de terapia. Tengo muchos complejos de inferioridad relacionados con mi cuerpo, y subiendo una foto que provoca comentarios tipo “qué guapo estás” te sube la autoestima. Porque cuando lo hago no subo cualquier foto, lógicamente.

SHANGAY ⇒ ¿De qué tienes complejo?
ALGORA
⇒ De delgadito. Cada uno tiene sus demonios... Con el tiempo lo vas superando, pero tengo días.

SHANGAY ⇒ Aunque sabrás que eres un sex symbol para muchos tíos, sobre todo en el mundo oso... ¿Te identificas con el universo osuno?
ALGORA
⇒ No mucho, la verdad. Es verdad que tengo muchos amigos dentro de la escena, y pincho en Enfrente [un clásico de la escena osuna madrileña], pero no me identifico con ese mundo. Aunque me gustan los chicos con barba, eso sí.

¿Qué intimidades, emocionales y sexuales, ha convertido en canciones en su nuevo disco? ¿Cuál es su manera favorita de ligar? ¿Ha digerido el éxito de Baloncesto? Pasa página

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