Cierra Griffin’s, local mítico de la noche gay de Madrid

El cierre del Griffin’s nos llena de tristeza: era uno de los pocos locales míticos que quedaban abiertos. Sin embargo, igual que en los años noventa cambió su sede original en el barrio de Salamanca por la de Chueca, albergamos la esperanza de que pronto pueda abrir la que sería su tercera sede...

POR: Nacho Fresno | @FRESNOticia

El cierre de Griffin’s nos entristece. No nos gusta que desaparezcan lugares míticos que han sido espacios de libertad en tiempos en los que todo era mucho más complicado. Eso nunca es una buena noticia. Los tiempos cambian y la sociedad también, pero hay sitios que nunca deben morir... y el Griffin’s es uno de ellos. 

Hace unos meses, en plena celebración del WorldPride dedicamos en Shangay.com una sección a recordar esos espacios que hicieron posible que Chueca llegara a ser lo que hoy es. Griffin’s no nació en este barrio, sino, aunque parezca increíble, en pleno barrio de Salamanca, donde estaban otros locales ya desapercidos, pero no menos míticos para varias generaciones: La Cueva, La Bubu... Y todo ello, recordemos, en una época en la que estaba prohibido ser gay. Sí, prohibido: así de duro. Fue en los años 90 cuando esta boite (¡qué bonito término que marida al mundo del espectáculo con el ese otro que significa lo prohibido!) se trasladó a la calle Marqués de Valdeiglesias, que es una de las entradas naturales a Chueca desde la Gran Vía. En esos años, el barrio estaba en plena transformación. Hoy el Griffin’s ha tenido que dejar ese local que ha sido su segunda sede.

Pero estamos tranquilos, pues si los tiempos cambian, hay algo que permanece inalterable durante años, incluso siglos: el refranero español. Y ya se sabe, “no hay dos sin tres...”.

Esperamos que pronto podamos contar desde esta web y desde nuestras páginas, que el Griffins vuelve en... Estamos seguros de ello.

Mientras tanto, podemos leer esta entrevista con Juan, su dueño, conocido como Juan Griffin’s, el hijo del fundador, que nos cuenta la historia de este mítico local.

Griffin’s, como ya hemos dicho el mítico local gay de la calle Marqués de Valdeiglesias nº 6, tiene mucha historia a sus espaldas. Y siempre como un referente en la escena gay madrileña. Sus orígenes están fuera del barrio gay de Madrid: Griffin’s abría sus puertas en la calle Villalar nº 8, en pleno barrio de Salamanca, el 27 de mayo de 1982. Fue el germen de una ‘burbuja gay’ fuera del barrio de Chueca, que en aquellos años no era ni sombra de lo que es hoy. Hablamos con Juan, su propietario para que nos cuente su historia. Era otra época, donde ser gay no era tan fácil como ahora. Con la aparición de Griffin’s se dio un auténtico vuelco a la noche de Madrid, y en especial, al ambiente gay de la capital. Sus shows de travestis –“transformistas en aquel entonces”, como nos dice Juan– hicieron historia, convirtiendo al local en todo un referente que ha llegado hasta hoy.

SHANGAY ⇒  Un local gay en el barrio de Salamanca, y a principios de los años 80... ¿Cómo se explica eso?
JUAN ⇒ Se abrió de casualidad. Antes era un local muy de lujo, con marqueses, condes, personajes famosos como Sara Montiel. Pero como decía mi padre, “los marqueses firman, pero no pagan” [se refiere Juan a los típicos pagarés que se estilaban entonces, en los que se firmaba una nota y ya se pasaría algún empleado a pagar después, si es que se pasaba]. Entonces aquello se cerró porque no daba dinero, y se hizo una pequeña reforma. Se dejó muy bonito, muy ‘pijito’, pero tampoco funcionó. Entonces llegó un señor llamado Leandro, cajero de Caja Madrid, y le dijo a mi padre: “Si usted me pone aquí una barra y me cambia esto, yo le prometo que se lo lleno”. Y vaya si se lo llenó. A raíz de ahí empezaron a abrir el resto de locales por esa zona: El 17, La Cueva, La Bubu, El Valentino... Locales que estaban al otro lado de la Castellana.

SHANGAY ⇒ El Griffin’s se conocía dentro del ambiente, en una época en la que no había tanta libertad como ahora..
JUAN ⇒ Efectivamente. Era más restrictivo que ahora. La gente tenía que mantener la vestimenta, las formas. Además, ten en cuenta que los dueños eran dos heteros bárbaros [risas].

SHANGAY ⇒ Este local siempre ha sido un espacio de libertad para drag queens y travestis. Imagino que en aquella época las que venían a actuar lo hacían de una manera más discreta. ¿Todo era del local para adentro?
JUAN ⇒ Entonces se llamaban transformistas, porque los travestis eran los que se vestían de mujer en la Casa de Campo para sexo. Ahora ya son travestis, después de que la RAE cambiase el término. Y los transformistas venían como tú y como yo vamos ahora, dentro del local se ‘transformaban’ y antes de salir a la calle, se volvían a cambiar.

¿Tuvo problemas por ser un local gay en el barrio de Salamanca? ¿Cómo eran entonces las travestis y los shows? Pasa página

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