La aplaudida mirada gay de Juanma Carrillo

La 20ª edición de Lesgaicinemad ha decidido premiar la trayectoria de Juanma Carrillo, uno de los cortometrajistas españoles más reconocidos en los festivales LGTB del mundo por su manera de entender el activismo gay a través del cine.

POR: Pablo Giraldo

“Ya me han dicho que te va muy bien en el porno”. Las señoras de su pueblo creen que Juanma Carrillo se dedica a la pornografía, y él ni siquiera las ha sacado del error. “Al menos me consideran una eminencia”, bromea. Son los efectos colaterales de haber forjado una carrera como cineasta en los márgenes del videoarte, el cine experimental y el activismo LGTB, sobre todo en su vertiente más morbosa –siempre entre lo erótico y lo sórdido–.

Porque si hay un director español contemporáneo vinculado al circuito de festivales LGTB –del OutFest de Los Ángeles al de Turín–, ese es Juanma Carrillo. Ahora que acaba de iniciar una nueva etapa como director de imagen de La Joven Compañía, el Lesgaicinemad, Festival Internacional de Cine Lésbico, Gay y Transexual de Madrid, ha decidido otorgarle un premio especial 20º aniversario por su trayectoria internacional.

Un reconocimiento que coincide en el tiempo con la edición en DVD de sus principales cortometrajes en Estados Unidos, Reino Unido y Francia –en España pueden verse a través de Video On Demand o como extras en la edición de El desconocido del lago, entre otros–. Por el momento, Islandia, su primer proyecto de larga duración en el que lleva involucrado años, aguarda tiempos económicamente más favorables. 

“Me encanta que el Lesgaicinemad me premie por mi trayectoria internacional, aunque no haya hecho nunca un largometraje”, explica Juanma. El festival, que proyecta una retrospectiva de su trabajo los días 3 y 7 de noviembre en la Universidad Complutense y Cineteca respectivamente, le ha dado carta blanca para incluir sus trabajos más destacados en un programa de hora y media de duración no exclusivamente de temática LGTB. “He incluido también Cuerpos deshonrados, 1941 y otras obras que tuvieron recorrido en museos y televisiones. Y acabo con Muero de amor de La Bien Querida, un broche alegre con guiños LGTB a personas que no se suelen tener muy en cuenta, como las parejas gays en la tercera edad”.

No faltan imprescindibles en su carrera como Caníbales y Fuckbuddies, o Muro y Andamio, dos acercamientos a la comedia romántica y el melodrama, así como material inédito. “Proyecto dos trabajos que nunca se han visto antes y que son los más personales y autobiográficos, La noche y El grito. Los dos tienen que ver con mi trabajo, la búsqueda del amor, incomunicación...”

SHANGAY ⇒ ¿Qué es lo que más han destacado de tu trabajo los festivales internacionales?
JUANMA CARRILLO ⇒ Siempre se remiten al preciosismo y el mimo con el que cuido los trabajos, a la parte emocional y el naturalismo de las historias que cuento, que le pueden pasar a cualquiera. Lo que pasa es que luego me pongo muy poético, porque soy así de ñoño y no quiero cambiar. Ser romántico es la verdadera actitud punk en estos tiempos. O, al menos, ser un romántico follador.


“Me encanta que me premien por mi trayectoria internacional aunque no haya hecho nunca un largometraje”


SHANGAY ⇒  ¿Te han llegado a decir que tu obra es de difícil acceso?
JUANMA CARRILLO ⇒ En algunos círculos soy un artista experimental, vanguardista y de minorías y, curiosamente para otros, amigos incluidos, soy un artista pop, de público masivo. Entiendo lo que quieren decir porque estoy siempre a medio camino, aunque yo no pienso en eso. Quiero llegar al máximo público posible, pero también quiero ser coherente conmigo mismo, no traicionarme, y eso te lleva a audiencias y etiquetas muy concretas.

SHANGAY ⇒  ¿Te refieres a la etiqueta queer?
JUANMA CARRILLO ⇒ Nunca he tenido problemas con esa clasificación. Para mí queer es Fassbinder, Pasolini... Soy muy activista, está en mi naturaleza y lo promuevo, pero no me gusta que me reduzcan a eso. Soy director, controlo la imagen y es por eso por lo que me gustaría que se destacara mi trabajo, no por si salen hombres o no. Mi ambición es que mi obra llegue a un espectador que jamás ha tenido nada que ver con el mundo queer y le guste. Ese es mi activismo.

La entrevista continúa, pasa página

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