01/12/2020

El puntazo sexy de Clean Bandit

24 octubre, 2014

Grace, violoncelista, y Milan Neil, violinista, comenzaron a tocar juntos en cuanto se conocieron, hace seis años. Era una manera de dar rienda suelta a su pasión por la música –clásica– y disfrutar más de la vida universitaria en Cambridge.

Todo cambió para ellos cuando invitaron a colaborar a Jack Patterson, un apasionado de la electrónica que le dio un giro de 180 grados a su propuesta, incorporando bases programadas y sintetizadores. Luke Patterson se unió a ellos y hace cinco años nació Clean Bandit. Así recuerda vía telefónica el guapo Milan Neil Amin-Smith, de 23 años, el origen de la locura en la que viven sumergidos actualmente. “Al principio apostábamos más por bases hip-hop y temas exclusivamente instrumentales”, recuerda. “Poco a poco nos fuimos abriendo a más posibilidades”.
    
Una canción cambió sus vidas de forma radical hace un año: Rather Be. De la noche a la mañana se convirtieron en un fenómeno comercial, requeridos en todo el mundo para actuar en directo y encadenando single tras single de éxito en las listas. El fenómeno Clean Bandit arrancaba a lo grande. Y Milan no cree que Jess Glynne, la solicitadísima vocalista que la grabó con ellos, sea la única responsable de su éxito. “La canción la teníamos compuesta desde hacía tiempo, y la tocábamos habitualmente en nuestros conciertos. Nos dimos cuenta de que el público reaccionaba de una manera increíble siempre, notamos que tenía algo especial”. Su discográfica también, y les sugirió fichar a Glynne para interpretarla: el resto es historia. “El mensaje de la letra es universal, y aunque es una canción muy positiva, tiene un extraño toque nostálgico”.

¿Son conscientes de la cantidad de seguidores gays que tienen? Pasa página

Han encadenado una gira por Estados Unidos con otra por Inglaterra, y acto seguido se lanzan a la conquista del resto de Europa, con dos paradas en España, el 19 de noviembre en Barcelona (Razzmatazz) y el 20, en Madrid (La Riviera). Milan destaca una curiosa diferencia entre sus conciertos estadounidenses y los británicos. “En América tuvimos mucho más público gay”, apunta. Es consciente del tirón que la banda siempre ha tenido entre ese público, aunque tampoco le gusta entrar a matizar. “Lo importante es gustar a todo tipo de gente”, afirma correcto.

No le gustan en exceso las etiquetas, porque tampoco les gusta que se les considere un grupo dance. “Hay mucha música de baile en nuestro álbum, pero también tenemos canciones como Brich y UK Shanty que tienen otros matices. Apostamos por la variedad”. La combinación de música clásica y electrónica en ocasiones genera pastiches de lo más kitsch, y tampoco le gustaría que se viera a Clean Bandit como un grupo horterilla. “Nos ha gustado experimentar desde nuestros inicios, y somos conscientes de que puede haber gente a la que no le convenza lo que hacemos, están en su derecho”.

Siempre da un punto exótico en un grupo más o menos pop ver a una cellista o a un violinista como Milan. Es algo que a Grace y a él les parece total. “Empezamos tocando para un público especializado en música clásica y, desde luego, las experiencias era muy distintas a las de ahora. Pasamos de tener un público supercallado a otro que no para de bailar y de chillar”. Asegura que los dos retos le ponen, “aunque en un concierto de clásica te sientes más cohibido”. De los de Clean Bandit cuenta que suelen ser una gran fiesta. “Nuestro show tiene un punto carnavalesco como los de Basement Jaxx o Rudimental. Llevamos a dos vocalistas fijas durante la gira, y en fechas contadas tenemos la suerte de contar con algunos de los intérpretes que participaron en el disco. Es un lujo colaborar con tantos cantantes distintos, en el estudio y en vivo”. Desde luego, la química con Jess Glyne y el impacto comercial de su encuentro es algo único, por eso no extraña que hayan editado nuevo single con ella, Real Love. “Estará en una reedición del disco que publicaremos en breve”, adelanta. En su correspondiente vídeo incluyen un guiño explícito a sus fans homosexuales; saben que procede.

 ¿Quieres ver a Milan a pecho descubierto sacando su lado sexy? Pasa página

Milan Neil se ha convertido, de manera espontánea, en el sex symbol del grupo para el público gay. No es tan habitual ver a un violinista tan joven y bien parecido presumiendo de pectorales, como hace él en los vídeos de UK Shanty y Extraordinary. “En esos dos casos estaba justificado por la temática de los vídeos: en el primero, el mar jugaba un papel importante, y el segundo lo rodamos directamente en la playa. No pensé que a alguien le pudiera parecer sexy”

Solo se justifica en parte, porque le gusta exhibirse. “Me encanta que me echen piropos cuando salgo sin camiseta. Cada vez me gusta más jugar con ese coqueteo, supongo que tengo más confianza en mí mismo que hace un par de años”. De hecho, le encanta enterarse de que en el blog Meet The Band terminó en el puesto 15 del top 25 de los músicos más sexys, entre Jesse Rutherford y Jared Followill de Kings of Leon. “¿De verdad? Me gusta llamar la atención, sea por las razones que sea”.

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> The Drums

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