20/08/2019

5 razones para celebrar la vuelta de Bowie

23 diciembre, 2015

1. El misterio le sienta tan bien

Son contadas las superestrellas que siguen apostado por un hermetismo casi absoluto frente al mundo, que solo rompen cuando tienen un disco que compartir. Si David Bowie mantiene intacto su poder de fascinación es, además de por su legado artístico, por esa capacidad para evitar que trasciendan detalles de su vida privada que nos hicieran ver que es uno de nosotros. No, Bowie sigue pareciendo llegado de otro mundo.

En Blackstar deja bien claro lo que le atrae el misterio en el bellísimo tema que lo cierra, I Can’t Give Everything Away. Sobre una base programada y envuelto en arreglos que nos hacen pensar que el tema lo podría haber producido Angelo Badalamenti –pero no–, Bowie hipnotiza al confesar que no puede desvelarlo todo. Ni debe.

2. Nos encanta que nos sorprenda

Como a estas alturas ya no tiene nada que demostrar, y realmente no necesitaría publicar ningún disco si no quisiera, cada lanzamiento nuevo suyo que nos llega es como un regalo. Casi siempre inesperado. Y todavía tiene la capacidad para crear tendencia.

Cuando el 8 de enero de 2013, el día de su 66 cumpleaños, anunció por sorpresa que se disponía a lanzar , su primer disco en 11 años, no solo provocó un sobresalto mundial por el hecho de lanzar nueva música. A partir de ese momento, el valor sorpresa comenzó a ser considerado prioritario a la hora de programar los lanzamientos. Que se lo digan a Beyoncé, que aprendió bien la lección y provocó un seísmo similar en las Navidades de ese mismo año.

En esta ocasión, Bowie ha sorprendido al anunciar con varios meses de antelación el lanzamiento de su álbum número 25. Blackstar verá la luz el día de su 69 cumpleaños, y la principal sorpresa es el vigor que encierra. Si The Next Day era un disco rockero, sombrío y torturado, este es todo lo contrario, expansivo –a pesar de su punto críptico–, jazzístico y con un agradecido punto funky. Let’s dance (again)!  

3. Nunca sabes qué esperar de un disco suyo

Para quienes no acabamos de pillarle el punto a The Next Day, Blackstar supone una agradabilísima sorpresa. No es la primera vez que sucede algo parecido, y confiamos en que no sea la última. A lo largo de su carrera, David Bowie ha dado mil y un giros, siempre en busca de nuevas vías de expresión, de maneras distintas de plasmar sus ideas. Ya podría aprender el equipo de asistentes de Ariana Grande de él.

4. Blackstar es su disco más inmediato en muchos años

Vale, tampoco es que Bowie se haya prodigado mucho en los últimos tiempos, pero aun así hay celebrar lo bien que entra a la primera su nuevo disco. Como también hace Prince, otra leyenda a su altura, no duda en reciclar temas ya publicados para dar empaque a nuevos trabajos. Los dos temas inéditos con los que enriqueció su reciente recopilatorio, Sue (Or In a Season of Crime) y ‘Tis a Pity She Was a Whore, han encontrado un nuevo hogar, reelaborados, en Blackstar, un álbum breve, vigoroso y con enigmas que apetece descifrar. Ah, y como ya hizo Prince hace más de dos décadas, Bowie ha optado por un símbolo para titular su disco: ★.

Su ‘estrella negra’ está alimentada principalmente de free jazz y funk electrificado. Bowie quiso contar para este disco tan libre con dos aliados esenciales, el batería Mark Guiliana y el saxofonista Donny McCaslin. Y precisamente son las percusiones y el saxo los elementos que vertebran, junto a la voz de Bowie, el álbum.

Le bastan 7 temas, en apenas 43 minutos, para desplegar un universo repleto de rincones por descubrir. Ya conoces el tema que le da título, y que es muy buena representación de lo que supone Blackstar. Hay en este disco una urgencia postapocalíptica que engancha, y la capacidad de Bowie para moverse entre estilos distintos, incluso dentro de una misma canción, demuestra que si algo no está es anquilosado.

Si bien en su primer tramo, salvo en la balada Lazarus, no se lo pone fácil al oyente para que entre con facilidad en su propuesta, en el segundo sí hay un sentimiento más pop en las canciones, y el disco acaba en lo más alto. Tras Dollar Days, que viene a ser un cruce entre Smooth Operator de Sade y su propia This Is Not America, I Can’t Give Everything Away pone un emotivo cierre al álbum, deshaciendo su tono críptico y apostando por un envolvente tono entre melancólico y melódico.

5. Sigue siendo inclasificable e inabarcable

Siempre algo que (re)descubrir de Bowie. Sucede con Blackstar también, un disco que merece varias escuchas atentas para lograr desentrañar sus mensajes, sus guiños, sus influencias. Lo mejor de todo es que no hay que planteárselo como un esfuerzo, sino como un placer.

A estas alturas, mejor no volver a rescatar ese manido cliché de ‘el mejor disco de Bowie desde…’, que se utiliza con cada lanzamiento desde hace 20 años al menos –casi siempre sin justificar del todo–. Este es el mejor disco que Bowie tiene listo para 2016. El 8 de enero, cuando le felicitemos por su cumpleaños, todos podremos disfrutarlo ya sin limitaciones.


EL ÁLBUM BLACKSTAR DE DAVID BOWIE SALE A LA VENTA EL 8 DE ENERO EDITADO POR SONY MUSIC.
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