27/05/2018

Rosalía: “No veo la música ni a las personas separadas por géneros”

27 marzo, 2017
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SHANGAY ⇒ Aunque tú seas más de consumir música online, ¿qué sensación tuviste cuando tuviste por primera vez el CD de Los Ángeles en la mano?
ROSALÍA
⇒ Fue muy emocionante. Porque fue como si pudiera ver y tocar todo lo que he trabajado desde los trece años. Sentí que estos diez años han merecido la pena, porque tengo un disco del que me siento orgullosa, creado junto con Raül [Fernández ‘Refree’], al que admiro mucho. Él y yo, aunque seamos de generaciones diferentes, tenemos una visión parecida de la música, y compartimos muchas referencias, estamos en la misma sintonía.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo tuviste tan claro a los trece años lo que querías hacer con tu vida?
ROSALÍA
⇒ La vida te da señales. Pueden parecer casuales, pero si las sabes leer, dejan de serlo. Que yo descubriera a Camarón por mis amigos en el parque, de golpe, supuso un antes y un después. Ese hecho podía no haber trascendido, pero caló en mí. Me siento bendecida por haber sabido desde tan jovencita que quería que mi vida fuera la música, tuve esa certeza y la visualicé con mucha firmeza.

SHANGAY ⇒ A muchos flamencos ese arte les nace de raza, tú lo has tenido que aprender…
ROSALÍA
⇒ Total. Para mí es como el que aprende chino porque quiere escribir un libro en ese idioma; primero tienes que dominar esa lengua, y después ya ponerte a escribir. He tenido que darle mucha dedicación hasta empezar a entender el género y crear unos cimientos, porque el flamenco es muy complejo. No estaba escrito que yo sería cantaora, si lo soy es a base de mucho estudio y esfuerzo.


“Mi generación está más conectada con lo masculino y lo femenino a la vez, y eso es positivo y necesario”


SHANGAY ⇒ Las cantaoras despiertan mucha fascinación porque suelen tener un carácter muy fuerte…
ROSALÍA
⇒ Es verdad que para cantar flamenco debes tener temperamento, tienes que poder enfadarte [risas]. En mi vida intento ser siempre asertiva y tranquila, pero en el escenario me permito todo aquello que en la vida no: ser visceral y animal, gritar o enfadarme, y que la rabia surja en estado puro. Eso el flamenco te lo permite; si no están ahí esas emociones tan duras el cante no se transmite.

SHANGAY ⇒ ¿Alguna vez sufres para que ese cante salga?
ROSALÍA
⇒ Depende del día. Hay ocasiones en que notas que todo fluye y estás conectada con el alma del cante, y otras en que no. Tienes que estar todo lo abierta y predispuesta posible para que el cante pase a través de ti. Esa es mi tarea, entrar en un estudio o subirme a un escenario y ponerme al servicio de lo que la música necesite, que mi persona no esté tan presente como el alma de los cantes que voy a interpretar.

SHANGAY ⇒ ¿Entras en trance?
ROSALÍA
⇒ Cuando llegas al punto bueno, sí; pero solo lo he vivido una vez en mi vida.

SHANGAY ⇒ ¿Cuándo?
ROSALÍA
⇒ En Casa Patas [en febrero de 2016]. Ahí viví una especie de trance; yo no elegía mis movimientos, no es como otras veces en que estás más pendiente de tu presencia escénica; ese día me sentía como si algo me estuviera acompañando y moviendo. Lo bonito es que eso no pasa siempre, porque es algo único, como un destello, un momento ‘epifánico’, de felicidad máxima, y nos movemos constantemente en su búsqueda. Claro, el día que lo encuentras es una bendición.


“No estaba escrito que yo sería cantaora, si lo soy es a base de mucho estudio y esfuerzo”


SHANGAY ⇒ Algo de folclórica también tienes, ¿no?
ROSALÍA
⇒ [Risas] Claro, el folclore me gusta, reivindico el folclore español ante todo.

SHANGAY ⇒ Pero frente a las folclóricas de la vieja escuela, que suelen ser excesivas y teatrales, apuestas, al menos actuando, por la sobriedad…
ROSALÍA
⇒ No me gusta la sobreactuación. Apuesto por que la emoción sea lo más auténtica posible. Si tiene que ser desbordada, que se desborde; si tiene que ser comedida, contenerla. Mi tarea es buscar un equilibrio entre esos dos extremos y ver qué pide la interpretación en cada momento.

SHANGAY ⇒ Entonces, ¿te tira más el drama que el melodrama?
ROSALÍA
⇒ Me tira la alegría también [risas]. Pero claro, es que este proyecto es un dramón, es tragedia todo el tiempo, y me encanta que sea así. Pero también me apasiona la celebración, la festividad, lo luminoso.

SHANGAY ⇒ ¿Por eso perreas en ocasiones con C Tangana, como en Antes de morirme?
ROSALÍA
⇒ [Risas] ¡Que perreo! A ver, eso es r’n’b, algo más desenfadado, sí. Me gusta que la música represente diversas facetas de la vida, en la que hay amor y desamor, tragedia y festividad, espiritualidad… Una colaboración como la de C Tangana me permite transitar por un estado de celebración que también me gusta experimentar.

SHANGAY ⇒ ¿Te plantearías grabar todo un álbum de rollo r’n’b?
ROSALÍA
⇒ Estoy abierta a cualquier cosa que pueda suceder. Tienen que pasar tantas cosas a nivel musical en mi vida que no quiero cerrarme a nada.

SHANGAY ⇒ Aseguras que, en general, escuchas más a artistas masculinos que femeninas. ¿En el r’n’b te pasa también?
ROSALÍA
⇒ Sí, cien por cien. Me encanta Jeremih, por ejemplo, ¡me muero por él! También me gustan mucho Bryson Tiller o Tory Lanez. Me llaman sobre todo los intérpretes masculinos porque me interesa su energía más que la femenina. Soy mujer, tengo una energía muy femenina, y como tengo tantas referencias musicales de hombres, incluso en el escenario me gusta encontrar físicamente una colocación masculina. Me gusta que ambas energías estén presentes, porque así logras una mayor riqueza expresiva.

SHANGAY ⇒ ¿Crees que esa actitud contribuyes a que tengas tantos admiradores LGTB?
ROSALÍA
⇒ ¿Es así? ¿En serio? ¡Qué maravilla! Si la dualidad masculino-femenina con la que juego es intuitiva, al hablar de género sí que hay una intención por mi parte de ir más allá de ellos. No veo la música compartimentada en géneros, igual que estamos viviendo un momento en que a las personas las vemos más allá del género. Mi generación está mucho más conectada con lo masculino y lo femenino a la vez, y es tan positivo y tan necesario que eso esté pasando…

SHANGAY ⇒ Eres responsable de que mucha gente de tu generación que jamás habría escuchado flamenco lo haga…
ROSALÍA
⇒ Lo agradezco muchísimo. Es evidente que hay una escena que lo está acercando al público joven, y eso es muy valioso. El flamenco nos pertenece y tenemos que reivindicarlo, porque es muy rico. Y hay muchas maneras de verlo. Cuando yo empecé a descubrirlo tenía una idea de lo que era el flamenco, y a medida que fui descubriendo el género y los cantes me di cuenta de que hay muchísima variedad. Es interesante que las personas se acerquen a él y vean con qué flamenco conectan. Porque no es lo mismo Lole y Manuel que Camarón, Agujetas, Marchena, Valderrama o La Paquera de Jerez.


“Me llaman sobre todo los intérpretes masculinos porque me interesa su energía”


SHANGAY ⇒ ¿Se te está subiendo a la cabeza la fascinación que sabes que despiertas ahora mismo?
ROSALÍA
⇒ Yo me concentro en hacer música, que es lo que me importa y lo que me inquieta. Es peligroso darle importancia a esas cosas, porque te puede alimentar el ego demasiado y hacer que te pierdas. Procuro estar conectada en todo momento conmigo misma, con esa chica de Barcelona que hace música y que se siente apoyada por su familia. Lo que pueda estar pasando es una consecuencia de mi trabajo, y lo agradezco, como todo lo bueno que me pueda pasar, porque es un regalo. Nada más.

SHANGAY ⇒ ¿Tienes momentos de inseguridad?
ROSALÍA
⇒ Las dudas siempre están ahí, lo importante es sobreponerse a ellas. Tienes que estar todo el rato ‘autojaleándote’ [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Qué sentiste al saber que Pedro Almodóvar fue a verte a la presentación del disco en el Teatro Lara?
ROSALÍA
⇒ Uf… Que Pedro estuviera fue una motivación extra, porque le admiro mucho. Me hizo ver muy presente una idea que tengo, y es que estoy en diálogo constante con otros artistas, porque todos los que hacemos arte lo estamos siempre.

SHANGAY ⇒ También fomentas ese diálogo con tus seguidores, a los que te gusta ver tras los conciertos. ¿No quieres cultivar una imagen de artista distante?
ROSALÍA
⇒ La distancia no sirve para nada. Quiero aprender todo el tiempo, por eso me gusta estar en la calle, para estar conectada con lo que pasa en todo momento.


“Tienen que pasar tantas cosas a nivel musical en mi vida que no quiero cerrarme a nada”


SHANGAY ⇒ ¿Cómo desconectas?
ROSALÍA
⇒ Con mi familia, con las personas a las que quiero. He elegido una vida que me exige mucha dedicación, echarle muchas horas a mi profesión, tío. Y no tengo muchas otras aficiones: me gusta la fotografía, ir a museos, pero no tengo tiempo… Así que lo poco que me queda quiero pasarlo con los míos.

SHANGAY ⇒ ¿Es Los Ángeles un proyecto de largo recorrido?
ROSALÍA
⇒ Sí, lo vamos a estar moviendo durante todo el año por España, y tenemos muchísima promo que hacer. Además, sigo estudiando en Barcelona, estoy terminando la carrera de Interpretación de cante flamenco. Ya voy pensando en mi siguiente paso, pero de momento quiero seguir viendo cómo recibe la gente este proyecto. Comprobar cómo está gustando a la crítica y emocionando a la gente de la calle está siendo increíble.


FOTOS Ana Larruy

EL ÁLBUM LOS ÁNGELES ESTÁ EDITADO POR UNIVERSAL MUSIC.


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