19/06/2018

De Kylie Minogue a Toni Braxton: los discos del momento, a examen

5 abril, 2018
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KYLIE MINOGUE – “GOLDEN” (BMG)

Este nuevo disco equivale a la aceptación de Kylie Minogue de que es momento de empezar a utilizar la tarjeta dorada. Un chiste malo, sí, pero gráfico. ¿La voz de Kylie acompañada por banjos? ¿Su disco más sincero grabado… en Nashville? Todavía si hubiese trabajado con un Avicii –cuya concepción del country pop estará desfasada, pero es más cercana a su espíritu bailable de siempre–, se habría entendido.

Sin duda, es su movimiento artístico más controvertido desde que abrazó los sonidos indies en la época de Impossible Princess. Y los discos de aquel momento terminaron siendo de culto, cierto es. Pero es que contenían grandísimas canciones. Golden no. Y lo evidencia desde el momento que arranca. Porque sus dos primeros singles encadenados, Dancing y Stop Me From Falling, además de muy similares, resultan descorazonadores.

El tema que da título al disco supone un rayo de esperanza. Y el hecho de que en él defienda que la pasión por el pop une y no tiene edad es un plus. Claro, que acto seguido llega a A Lifetime To Repair, prima hermana de las dos primeras, y regresa la sensación de bajón. Reiterada con canciones como Shelby ‘68, una insulsa historia de romance con guiño a la pasión de su padre por los coches…

El disco remonta en dos momentos, gracias a la euforia contagiosa de Live A Little –aunque suene más a Miley que a Kylie– y con Raining Glitter, lo único que grita hit aquí –sí, muy años 2000, muy Please Stay, muy Madison Avenue… pero muy Minogue–. ¿Sorpresas? El registro que explota en Radio On, por una vez, con su voz en el centro de todo, que incluso excusa la falta de un estribillo. Esta Kylie dorada descoloca, y mucho. Ahora, a confiar en que tras el oro llegue la plata, que le va mucho mejor a esta reina que se quedó en princesa. ⭐⭐1/2

 

SOLEÁ MORENTE – “OLE LORELEI” (EL VOLCÁN/SONY MUSIC)

Su nuevo disco es una auténtica caja de sorpresas. Una batidora sonora en que su quejío flamenco se entiende a las mil maravillas con las distintas referencias que hace propias. Porque si en Yo no solo te veo a ti se postula como una nueva Jeanette, en Baila conmigo se marca una tecno-rumba a lo Camela que merece dar mucha guerra este verano. Con Alonso Díaz (Napoleón Solo) y Lorena Álvarez como principales aliados, Soleá presenta un disco tan variado como cohesionado de pop –que no flamenco– contemporáneo en donde demuestra una versatilidad como intérprete a destacar. Entre alegrías, soleás con auto-tune, pop melódico setentero y psicodelia evolucionada transcurre un álbum sorprendente. ⭐⭐⭐⭐

 

TONI BRAXTON – “SEX & CIGARETTES” (DEF JAM/UMG)

Para ser el primer álbum de la diva del r’n’b en ocho años –salvo el excelente Love Marriage And Divorce junto a Babyface–, sabe a poco. Y el repertorio resulta discutible, dado que arranca muy arriba y termina con dos cortes que suenan anticuados, con la superflua influencia de Coldplay en Coping y el momento tropical house, que no le sienta nada bien, de Missin’. ¿Qué sucede? Que empiece encadenando tres auténticas bellezas, que son desde ya tres clásicos de su repertorio y despliega lo que más nos gusta de ella: la fragilidad de Deadwood, la elegancia de As Long As I Live y el desgarro de Sex & Cigarettes permiten que lo consideremos como un EP más que digno. Y que reclamemos más música de Braxton pronto. ⭐⭐⭐

 

GEORGE FITZGERALD – “ALL THAT MUST BE” (DOMINO/MUSIC AS USUAL)

Nadie puede negarle a FitzGerald que se ha creado un sonido fácilmente reconocible, aunque su manera de concebir la electrónica, reflexiva y altamente melancólica en ocasiones peca de monótona, es cierto. Sirva como ejemplo el segundo tema de su segundo álbum, Frieda, cuyas monocordes melodías terminan por agotarse en sí mismas. Cuando se atreve con estructuras propias del pop, sorprende por los buenos resultados que obtiene. Con Lil Silva en Roll Back y con Tracey Thorn en Half-Light nos deja entrever que, algunas veces, gana acompañado. Hay una tensión emocional a lo largo de todo el disco que, si te entregas, te atrapa. ⭐⭐⭐ 1/2

 

OBLIQUE & CARLOS BAYONA – “A SONG FOR…” (MY FAVOURITE CORNER)

La pasión desmedida que sienten tanto el dúo Oblique como el DJ y productor por el tecnopop ochentero les ha llevado a dar forma a un proyecto fascinante, que nos transporta varias décadas atrás. Porque nos sitúan, literalmente, en los 80, con canciones que dedican a algunas de sus películas favoritas de aquella década (de Terminator a Los Goonies o La chica de rosa). Lo admirable es que sus canciones te las podrías imaginar perfectamente en los filmes que las inspiran, y llama la atención la soltura con la que van del synth-pop de We Never Say Die al disco-pop a lo Pet Shop Boys de Escape From Science. Un ejercicio retro en toda regla con muchísimo encanto. ⭐⭐⭐ 1/2

 

RUTH LORENZO – “LOVEAHOLIC” (RASPBERRY RECORDS)

Buena noticia: su segundo disco es infinitamente mejor que Planeta azul, un sólido paso adelante. Pega: para ser un disco tan personal de una artista que se niega a ocultar sus imperfecciones resulta en exceso pulido. Ruth Lorenzo arriesga al manejar tantas referencias reconocibles que, en varios de sus temas, impiden que realmente veamos su personalidad, sus intenciones. Pero hay tres pilares que nos recuerdan que es una intérprete con un interesante potencial por explorar: Bring Back The New –fusión de trip hop con el soul pop de la Leona Lewis de Bleeding Love–, Good Girls Don’t Lie, pop a la escandinava muy bien ejecutado, y Freaks, porque la Ruth funky mola mucho… Que siga por ahí. ⭐⭐⭐

 

CREEP SHOW – “MR. DYNAMITE” (BELLA UNION/PIAS IBERIA)

Estamos acostumbrados al desgarro emocional de John Grant, por eso se agradece que nos descoloque con este álbum que ha grabado con los expertos en electro experimental Wranger. Que a Grant le tira la vertiente funky de Prince lo sabíamos, pero no podíamos imaginar que nos acabaría proponiendo su versión del Black Album. Claro, que arranca el tema que le da título al álbum y te da la sensación de que la influencia de Prince está pasada por el filtro de Matmos. De igual manera que Modern Parenting (uno de los temas más logrados) recuerda al Beck de Midnite Vulture –cuando estuvo más influido por Prince–. Y en Endangered Species aparece el fantasma de la YMO… Lo suyo no es funk para perrear, sino una vertiente intelectualidad, que estimula más la mente que el culo. ⭐⭐⭐

RECOPILATORIOS DEL MES

ANDREW LLOYD WEBBER – “UNMASKED: THE PLATINUM COLLECTION”

Este gran maestro del musical, cuyas obras son sinónimo de éxito comercial, aunque no siempre esté bien considerado a nivel crítico, ha cumplido setenta años y se autorreivindica con una autobiografía y con esta imponente recopilación de grandes momentos de su carrera, que demuestra que sus piezas funcionan igual de bien sobre las tablas que como artefactos pop. De ahí que tenga todo el sentido que se incluyan recreaciones por primeras voces del musical como Barbra Streisand y Patti Lupone, divos de la ópera y estrellas de la música popular tan variadas como Elvis Presley, Madonna, Tom Jones, Nicole Scherzinger, Lana del Rey (ha grabado You Must Love Me de Evita) y hasta Beyoncé, de la que se incluye la versión de Learn To Be Lonely que cantó en los Oscar de 2005 con Lloyd Webber al piano. ⭐⭐⭐⭐

 

B.S.O. – “BEAUTY AND THE BEAST. THE LEGACY COLLECTION”

A estas alturas, poco se puede decir de una de las grandes obras maestras animadas de Disney, cuya banda sonora, obra de Howard Ashman y Alan Menken, sigue tan presente como cuando se estrenó en cines hace 27 años. Esta reedición incluye en formato físico sketches y un emotivo texto de Alan Menken dedicado a su compañero en esta obra, que falleció víctima del sida. Aunque lo verdaderamente relevante es que, además de la banda sonora original, se incluyen versiones alternativas de muchos de sus cortes y una interesante selección de demos que permiten ver la evolución de una obra sublime cuya capacidad para emocionar permanece intacta. ⭐⭐⭐⭐⭐

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