24/09/2019

¿Por qué no sientes atracción sexual hacia tus hermanos? El efecto Westermarck

5 mayo, 2018
Léetelo en 2 minutos

Está claro que las personas que nos rodean en nuestra infancia van a marcarnos de por vida, pero especialmente llamativo es darse cuenta de que, según un conocido fenómeno, el ‘efecto Westermarck, no desarrollamos atracción sexual hacia estas personas, especialmente si se trata de familiares, como tus propios hermanos y hermanas. Este fenómeno, que dice que la crianza compartida anula la atracción sexual, podría ser una de las bases de uno de los tabúes más arraigados de nuestra sociedad: el incesto. Aunque el fenómeno fue relatado por primera vez a finales del siglo XIX por el antropólogo finés Edvard Westermarck, ha sido confirmado en multitud de estudios contemporáneos.

Hay algunas culturas (como algunas poblaciones egipcias o israelíes tradicionales) en las que este tabú no ha existido, pero por norma general el incesto es aborrecido de manera profunda y, además, en la mayoría de los casos está incluso penado. También se han registrado no pocos casos de hermanos que se han relacionado sexualmente, e incluso casado, pero esto tendría la explicación de que fueron separados a edades muy tempranas y no ha existido una infancia compartida como tal.


¿Tienes hermanos mayores? Según un estudio, es más probable que seas gay.

La falsa historia de los gemelos gays enamorados.

Graban cómo le cuentan a sus padre que son gays.


Se plantea por tanto que los seres humanos contamos con un mecanismo en nuestra psique que nos hace anular atracción sexual hacia personas con las que tuvimos estrecha relación en nuestra infancia. Por tanto, se trataría más bien de un impulso instintivo, y no tanto de un ‘tabú cultural’ lo que explicaría el incesto y el rechazo de la endogamia. Con esto se conseguiría que los individuos rechazasen emparejarse con su grupo genéticamente más próximo, según se afirma desde diferentes ópticas antropológicas.

El principal detractor de esta teoría fue el conocidísimo Sigmund Freud, quien argumentó que es totalmente normal que exista atracción sexual entre personas que han sido criadas juntas desde la niñez, por lo que resulta necesario en cualquier sociedad crear el tabú del incesto. Esto fue la base de buena parte de la episteme de Freud, como la creación de su conocido ‘complejo de Edipo’, teoría que en la actualidad no goza de mucho rigor científico.

Se desconoce el surgimiento exacto de este efecto, pero algunas hipótesis apuntan que podría deberse al olor, la competitividad natural entre seres humanos u otro tipo de razones biológicas que crean en nuestra mente la idea de que estas personas no están disponibles sexualmente para nosotros.

En definitiva, dichos populares como ‘cuanto más primo, más me arrimo’, con esta teoría, caen por su propio peso.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.