16/02/2019

Las aventuras de Diego Bacaicoa en Montreal

22 enero, 2019
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Montreal es la segunda ciudad más poblada de Canadá, y la mayor de la provincia de Quebec. Un lugar que “cambia completamente entre verano e invierno. Durante los meses más fríos, entre diciembre y marzo, cuando la nieve se acumula en la calle y las temperaturas descienden hasta los 40 grados bajo cero, la gente pasa casi todo el tiempo en la ciudad subterránea, un laberinto de centros comerciales, restaurantes y zonas públicas conectados entre sí. En verano (entre mayo y septiembre), la ciudad cambia radicalmente, Montreal se convierte en un jardín y todo el mundo sale a la calle”, nos explica Diego Bacaicoa. Nuestro protagonista, que diseña estrategia de marketing digital para la empresa francesa OVH, ha encontrado un lugar ideal para seguir acumulando kilómetros, después de trabajar siete años en París, cuatro en Madrid y pasar por Toronto justo antes de que le llegase una oferta de empleo irrechazable.

Diego se siente como en casa: “Ten en cuenta que más de la mitad de la población de Montreal procede del extranjero. Aquí no tienen tendencia a prejuzgarte y eso es genial, tengo una sensación de libertad que nunca tuve en Europa. Otra cosa que me llamó mucho la atención es la cantidad de agua dulce que hay: los ríos parecen mares, y los lagos, océanos”.

El puente Jacques-Cartier cruza el río San Lorenzo, enlazando la isla de Montreal y la ciudad de Longueuil, en la orilla sur.

“La primera impresión que tuve al llegar es la sensación de espacio, incluso en el centro de la ciudad, todo lo contrario a París o Madrid por ejemplo, donde todo está mucho más concentrado. Canadá es un país muy avanzado, tanto económica como socialmente, y eso se nota, la gente es extremadamente educada y te reciben con los brazos abiertos cuando vienes de fuera”, explica. Diego no tiene ninguna queja de la ciudad en la que vive desde el pasado mes de marzo, sin duda una referencia si hablamos de igualdad e inclusividad. Sin ir más lejos, su primer ministro Justin Trudeau –cómo olvidar su discurso en el que, entre lágrimas, pidió perdón a la comunidad LGTB por los abusos sufridos durante la Guerra Fría– ha impulsado multitud de iniciativas integradoras para erradicar la LGTBIfobia en el país y acabar con la desigualdad de derechos. “Para que te hagas una idea, actualmente en los colegios de Montreal incluyen visitas de drag queens para educar a los niños en la igualdad y libertad y sin prejuicios”.

Entre las poblaciones de Tadoussac y Baie-Saint-Catherine se encuentra uno de los mejores lugares para la observación de ballenas.

El parque de Mont-Royal tiene un área de más de 200 hectáreas, y es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Fue proyectado por Frederick Law Olmsted, el diseñador de Central Park de Nueva York.

Diego, que jamás ha tenido ni un solo problema relacionado con su condición sexual –“en absoluto, no se hacen comentarios al respecto, simplemente lo toman como algo natural”–, disfruta de la amplísima oferta de ocio con la que cuenta la región, y que tiene en el barrio gay de la ciudad –Le Village– uno de los puntos de encuentro más populares. “Aunque la ley obliga a los establecimientos nocturnos a dejar de servir alcohol a partir de las tres de la mañana, los montrealeses son bastante fiesteros y es imposible aburrirse; aunque salgo menos que en Madrid, ¡me lo paso igual de bien! Canadá no tiene nada que envidiar a la vida LGTB europea, en todo caso sería al revés”, añade. Pese a que su círculo cercano apenas cuenta con presencia española, de las palabras de Diego se puede extraer que está totalmente adaptado y apenas hay hueco para la nostalgia: “Nuestro país es maravilloso y los canadienses te lo hacen saber, les encanta España. Y yo aquí me siento querido”.

Durante los meses de verano, la rue Sainte Catherine se cubre con los colores de la bandera gay. Una zona llena de bares LGTB y arquitectura histórica.

“La Fierté de Montreal (Gaypride) dura 10 días y tiene lugar en agosto. Se celebran fiestas, exposiciones, charlas, ciclos de cine y conciertos cada día (este año vinieron Samantha Fox, Peaches y muchas de las artistas de RuPaul’s Drag Race entre otros). El último día se celebra el desfile, encabezado cada año por el primer ministro Justin Trudeau”.

También existe la posibilidad de hacer una escapada al campo. Toda la provincia de Quebec es una auténtica joya de la naturaleza, rodeada por parques y lagos entre bosques donde es muy habitual desconectar durante el fin de semana, y donde encontramos a Diego a la mínima oportunidad. “En cuanto puedo, me escapo a los alrededores. Este verano por ejemplo, hice un road trip de unos días con unos amigos y pudimos ver incluso decenas de ballenas en Tadoussac, al norte de Montreal. Canadá es el territorio con más agua dulce de la tierra y el segundo país más grande y del mundo, ¡así que la lista de lugares para visitar es interminable!”.

LOS IMPRESCINDIBLES SEGÚN DIEGO

AURA

“Un show inmersivo que combina luz, sonido y mapeo digital en el interior de la basílica de Notre-Dame. Utiliza 21 proyectores, 140 luces y 20 espejos para dar vida a este espectáculo de luz y sonido”.

ST-VIATEUR BAGELS

“Situada en el corazón del barrio judío, esta tienda produce cada día en su propio horno unos 12.000 panes. En ella encontrarás sin duda los mejores bagels de todo el país”.

FESTIVAL OSHEAGA

“Con varios escenarios al aire libre situados en la isla Notre-Dame, atrae a alrededor de 135.000 personas de toda Norteamérica. Este año contó con Dua Lipa, Arctic Monkeys o Florence + The Machine, entre otros”.

LE VILLAGE AUX PIEDS DU COURANT

“Un lugar único en la ciudad, situado a la orilla del río San Lorenzo, reconvertido en playa artificial y perfecto para pasar la tarde”.

IGLOO FEST

“Un festival anual de música electrónica al aire libre que se celebra todos los años en el mes de enero en el Puerto Viejo de Montreal. Artistas como Misstress Barbara y Diplo ya han pasado por él”.

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