22/09/2019

David Vicent, nuestro mejor guía en Auckland (Nueva Zelanda)

22 junio, 2019
Léetelo en 3 minutos

Él mismo se autodefine como un explorador nato. David Vicent ha vivido en multitud de países, y visitado casi medio centenar, así que no es de extrañar que su inquietud le llevase hasta Nueva Zelanda, el país más alejado de España. «La vida es muy corta, y lo único que te llevas son las experiencias, empecemos a coleccionarlas», afirma convencido. En nuestras antípodas, el protagonista de este reportaje trabaja como jefe de cabina en una compañía aérea –lo compagina con su activa faceta de youtuber–, y vuela a diferentes puntos de Oceanía, Asia y América. Un trabajo que califica de apasionante, y donde más que los kilómetros, lo único que se le atraganta es acordarse de todos los nombres de su tripulación. «Hay mucha rotación y yo soy nuevo en esta base, así que cada día tengo que aprenderme los de todo el equipo. Soy un desastre, ojalá pudiese utilizar ‘cari’ y me contestaran, pero aquí no se usa», afirma entre risas antes de confesar que «algún darling sí se me ha escapado alguna vez».

Más allá de sus problemas de memoria, David no ha tenido nunca ningún problema para adaptarse a la vida kiwi (gentilicio con el que se conoce al neozelandés, y nombre de un ave endémica del archipiélago). Tampoco por el hecho de ser abiertamente gay, ni a pie de calle, ni en su trabajo: «Mi empresa tiene un nivel de aceptación del cien por cien. Tengo compañerxs heteros, bi, trans, gays y lesbianas… Con nuestra diversidad, todos contribuimos a la normalidad. No es nada raro en NZ, porque en este país no se te discrimina». Nueva Zelanda fue el primer país del Asia-Pacífico en sacar adelante una ley de matrimonio igualitario (2013). Según nos cuenta, la primera ministra por aquel entonces, Helen Clark, «decidió que si se normalizaba todo, no debería haber locales destinados para el publico gay únicamente… No es que quisieran prohibirlos, se sugirió que todos los locales de ocio del país aceptaran todo tipo de clientes, y la verdad, creo que ha surtido efecto». Esta es una de las particularidades de Nueva Zelanda; Auckland, por ejemplo, la ciudad más poblada del país, no tiene un barrio gay de forma específica: «Hay gente LGTB por todas partes, es realmente muy inclusiva». Aunque puntualiza entre risas que «sí hay tres saunas bastante populares en la ciudad, y esas no cerraron por falta de clientes, por algo será…».

Tampoco pierden ocasión para sacar una vez al año la bandera arcoíris con orgullo. «Hay un Gay Pride con desfile de carrozas, que suele ser en febrero. He estado dos veces, y una de las cosas que más me impresionaron fue ver a la primera ministra formando parte de ello, marchando con su partido político, incluso abriendo el desfile… Fue emocionante». David desfiló junto a sus compañeros de trabajo. «Fue genial, todos llevábamos la misma camiseta y repartimos caramelos para el público. Además no es algo cerrado solo al colectivo LGTB, hay familias con niños, jefes, jefazos… Todos bailando y disfrutando», recuerda.

Poco o nada de tiempo le queda a David para que le invada la morriña. Además de tener allí su grupo de españoles, a los que califica de familia por estar tan lejos de casa, no encuentra gran diferencia con respecto a la forma en que se desarrolla la vida gay en otras capitales como Madrid o Barcelona. Él, con tantos kilómetros a sus espaldas, está más que autorizado para afirmar que «en cuanto a derechos estamos igual. España es un país muy abierto, no sabemos la suerte que tenemos. He vivido en lugares muy diferentes y diría que tanto en NZ como en España se vive muy bien siendo gay». Solo hay un pequeño factor que echa de menos, pero con humor: «Personalmente, me gusta ir a bares donde la clientela sea un poco más gay, pero bueno…». En cualquier caso, no va a dejar de visitar los bares del país, a los que entra diciendo ‘kira ora’, hola en maorí; y se despide diciendo ‘mā te wā’.

Los imprescindibles según David

Tour Lord of the Rings

“Glenorchy Tours ofrece un recorrido por Queenstown, donde visitarás lugares emblemáticos de la película y podrás vestirte como elfos o hobbits, e incluso hacerte fotos con el anillo que los gobernará a todos”.

Northland

“Un tour en barco hacia el mar abierto para visitar la bahía de las islas, descansando en Waitangi, donde se firmó el tratado de independencia neozelandés”.

Tren transalpino

“Espectacular viaje cruzando la Isla Sur, con vistas excepcionales a los dos lados de la cordillera, descendiendo por un túnel donde va cambiando todo el paisaje”.

Isla de Waiheke

“Famosa por sus viñedos y playas, esta pequeña isla se ha convertido en el ‘barrio’ más caro de Auckland. Su tranquilidad y la belleza de sus parajes hacen de ella un lugar único”.

Tiritiri Matangi

“Es una reserva natural de aves, se visita con guías voluntarios muy entusiastas y es una experiencia espectacular. Conviene madrugar para disfrutar de este paraje único”.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.