26/02/2020

Ángela Ponce: “Una mujer no es una vagina, y un hombre no es un pene”

10 diciembre, 2019
Léetelo en 13 minutos

Sin duda, 2019 ha sido su año. La visibilidad trans que Ángela Ponce dio por su participación en certamen de Miss Universo la llevó, incluso, a la portada del New York Times: “Lo importante no es ser coronada, sino ser recordada”, nos dice cuando viene a nuestra redacción, que es su casa, para hacer esta entrevista: “Estoy encantada de ser uno de los colores de la bandera LGTBI de Shangay de 2019”. Tras su paso por el certamen de belleza femenina más importante del mundo, la agenda de la modelo está llena.

La hemos llamado para que sea bandera pues desde el noviembre pasado –que hicimos nuestra primera bandera LGTBI entrevistando a personajes destacados– a este de 2019, mucho ha cambiado en su vida: “Este año me han pasado muchas cosas, y cosas que han sido muy bonitas, que durante mucho tiempo había soñado que ocurriesen. Sí que puedo decir que ha sido un año muy especial. ¿Los retos para el próximo? Los afronto con ilusión, porque sin ilusión creo que vamos mal. Y con muchas ganas”, nos asegura.

SHANGAY ⇒ ¿Te consideras un referente trans?
ÁNGELA PONCE
 A mí no me gusta decir que me considero un referente. Pero sí que es verdad que yo fui una niña que crecí sin ellos. Cuando era pequeña, La Veneno, por ejemplo, era una mujer que era muy visible. O Bibiana. Pero por mi edad, pues yo no veía los programas en los que ellas aparecían. Y al ser de un pueblo, durante mucho tiempo crecí pensando que era única. Cuando trataba de buscar en Internet algún tipo de información sobre un espacio de confort en el que me sintiera cómoda, en el que me identificara, pues la verdad es que no encontraba nada. Cuando ponía la palabra transexual o transgénero, lo único que me aparecía era porno. Entonces fui creciendo y cumpliendo mis metas personales como Ángela. Al final, durante todo ese recorrido, me di cuenta de que estas plataformas, como la prensa, la televisión, o un certamen como el de Miss Universo son prefectos para ‘educar’ un poco a todas las personas. Y también, para que mucha gente se pueda sentir identificada contigo desde un patrón positivo. Si en ese sentido soy un referente para alguien, pues sí que estoy contenta

SHANGAY ⇒ A Bibiana, por ejemplo, muchas personas de dentro del colectivo le critican que no lo sea, según ellos, más...
ÁNGELA PONCE ⇒ Cada persona tiene una forma de vivir su vida, y cada uno puede decidir ser más o menos activista. Lo veo día a día con chicas transexuales que me dicen “es que yo no quiero ser visible y no por eso quiero sentirme mal, porque no quiero tener que contarle mi realidad, algo tan íntimo a todo el mundo”. Es algo que hay que respetar. Pero en el caso de Bibiana, además, en su día sí que fue una mujer que fue muy visible y que ayudó muchísimo. Fue una de las primeras. Sin duda ella es un referente muy importante.

Fotos: miguelamgelfernandezphoto.com. Maquillaje y pelo: Almudena Gardel

SHANGAY ⇒ ¿Queda mucho camino por recorrer?
ÁNGELA PONCE ⇒ Yo creo que sí. Evidentemente, hemos avanzado mucho y eso es una realidad. Cuando de repente vas a otros países y te encuentras con lo que ves fuera, te das cuenta de que en España, en muchos aspectos, ‘estamos rey’. Sobre todo comparado a cómo estábamos hace veinte años, o como pueden estar hoy en otros países. Pero sí que es verdad que todavía queda mucho por hacer. No solo por lograr, sino por luchar para que no demos ni un paso atrás en lo que ya está logrado.

SHANGAY ⇒ En temas legales, ¿qué falta?
ÁNGELA PONCE ⇒ Una de las cosas por las que siempre hemos luchado desde la Fundación Daniela es por que los menores y los adolescentes transgénero puedan ser realmente quienes ellos quieran ser. Los procesos burocráticos son muy lentos, y hay medidas que se van aprobando, se están aceptando, pero mientras existan personas que no pueden ser legalmente quienes son… Es muy básico: el tema de la identidad. Que los menores transgénero tengan la posibilidad y que, además, les sea fácil poder tener su DNI con el nombre y el sexo que les corresponde. Muchas veces te lo ponen muy, muy, muy complicado…

SHANGAY ⇒ ¿Estás cansada de que el tema trans sea al final el que sale en todos los medios cuando se te entrevista o cuando hablan de ti?
ÁNGELA PONCE ⇒ Cuando haces una entrevista, al final, en parte eso es lo que interesa. Lo entiendo. Y no, no me importa en absoluto. Más que eso, el problema es que al final las preguntas son siempre las mismas. Eso es lo que cansa. Pero no me importa que se diga que soy una mujer trans, o de hacer activismo con este tema. Más que activista, lo que me considero es una educadora. Desde Miss Universo lo que he tratado es de dar información de lo que no se habla. Pero no, este tema recurrente es algo que no me pesa nada.

SHANGAY ⇒ Y, de repente, tu caso salta a las páginas nada más y nada menos que del New York Times
ÁNGELA PONCE ⇒ Cuando me vi… la verdad es que fue uno de los momentos en los que me dio por pensar “¡qué fuerte!”. Al final, cuando gané, todo fue un poco una locura. Estás en una burbuja de entrevistas, de cámaras, de fotos… Como no paras, pues no eres muy consciente de lo que estás viviendo. Pero cuando me dijeron que tenía una entrevista, de tal hora a tal hora, con el New York Times… Guauuu. Me acordé de cuando era pequeña y buscaba en Internet ‘cómo trucarte’, es decir, qué pasos tenía que dar, información de cuando eres una chica trans y no quieres que se te noten los genitales… Yo lo buscaba en Internet. Y también información de mis inquietudes, porque al final las niñas hablan de sus cosas con las amigas, cosas como lo de tener la regla. Pero yo no tenía con quién hablar de lo que a mí me iba pasando día a día, de las necesidades que iba teniendo… No tenía a nadie. Entonces, ver que un medio como el New York Times se hacía eco de una noticia como esta, y que la protagonista era yo, pues sí que es algo que me hizo sentir muy orgullosa.

SHANGAY ⇒ ¿En la comunidad trans hay transfobia?
ÁNGELA PONCE ⇒ Mucha… [contesta sin pensárselo]. Hay transfobia pero, insisto, es por la falta de educación. Es tan importante que nos eduquen en la diversidad desde pequeñitos. Que se nos enseñe que una mujer no es una vagina, y un hombre no es un pene; hay mujeres con vagina y hombres con pene, mujeres con pene y hombres con vagina. Al final, entre las propias personas transgénero, el hecho de que alguien esté operada o no esté operada pude generar comentarios del tipo “pues bueno, ella no es como yo”. El hecho de pensar eso de que si yo estoy operada, soy más mujer. Esa desinformación entre nosotras mismas hace que sí, que exista ese tipo de transfobia. Simplemente el plantearse quién es más mujer físicamente… A quién se le nota más, a quién se le nota menos. Esas tonterías sociales, porque al final son tonterías, porque ¿qué es lo que se tiene que notar? ¿Eres acaso más mujer porque estés operada? Es que eso, entre las personas transgénero, también existe. Igual que existe en el sector social que no es trans. Sí, existe esa transfobia.

SHANGAY ⇒ Un certamen como el de Miss Universo se critica por exaltar la belleza femenina. Pero eso pasa también en el mundo hetero…
ÁNGELA PONCE ⇒ Sí lo he sentido esas críticas. Por una parte, la de muchas mujeres cisgénero que me criticaban porcino argumentos del tipo “es que ella no es una mujer como yo”. Según ellas, yo no debería estar en ese tipo de concursos. Se me ha cuestionado por eso, y decían cosas como “pues ella que esté en Miss International Queen, que es un concurso de mujeres transgénero”. Pero por otra parte, se me ha criticado también por no ser un ejemplo para las mujeres transgénero. ¡Han llegado a decir que podría llegar a frustrarlas! Solo por el hecho de que no pudieran llegar a ser físicamente como yo. Se me ha criticado por tantas cosas… La verdad es que me he sentido poco apoyada. No sé si me explico… Estar en tierra de nadie es heavy. Por el hecho de cómo eres, alta, guapa, el estar en un concurso de belleza donde vale el 90-60-90… Solo por eso. Pues no me sentido apoyada al cien por cien por mi colectivo. Se supone que es el mundo de las misses es machista, aunque yo no lo veo así, porque al final es un poco como lo queramos ver cada uno. Los extremos no son buenos. Y mira por dónde, en mi caso, al final ha sido un concurso de belleza una plataforma brutal para abrir los ojos de mi realidad a muchísimas personas. Y ha servido para que se abra este debate en países como Venezuela, Colombia o Perú, en los que la mentalidad es otra. O en los países árabes, donde se ha abierto el tema de una realidad sobre la que no se hablaba. Creo que ha sido algo muy positivo. Para mí, machismo es que alguien diga que yo soy menos feminista por ponerme en bañador y desfilar en una pasarela. ¡Yo puedo hacer lo que quiera! Si estamos luchando por evitar que nadie justifique una violación por ir con escote hasta el ombligo y en minifalda, pues yo también puedo decidir si taparme o no taparme, ir a Miss Universo o no. No soy menos feminista por estar ahí.

SHANGAY ⇒ Por esta visibilidad, en Perú te han nombrado la ‘Reina Rosa’, que es ser embajadora de los derechos LGTBI…
ÁNGELA PONCE ⇒ Fui a la gala de Miss Universo Perú, y allí estos concursos de belleza son una plataforma para dar un mensaje. Cada año tiene una temática. Este iba sobre la violencia de género. Yo fui la encargada de cerrar esa reivindicación. Tras el concurso me coronaron como la ‘Reina Rosa de Miss Perú’. No es otra cosa que la embajadora de las causas sociales. Es un proyecto que me parece súper bonito, porque ahora voy a participar de forma más activa en todas las causas del país. Entre ellas, las personas del colectivo LGTBI. Al final hacer todas esas cosas, es algo que me hace feliz.

SHANGAY ⇒ También está el caso de una persona trans de Colombia que, gracias a un artículo sobre ti publicado por Julia Alegre, una periodista española que vivía allí, ha conseguido que se admitan a trámite todas sus reclamaciones…
ÁNGELA PONCE ⇒ Me alegró muchísimo cuando me enteré. Lo que todos queremos es aportar algo para hacer un cambio en el mundo. Ayudar a conseguir algo así es algo que me enriquece mucho. Como el caso de esa trans colombiana que consiguió cambiar su identidad gracias a mi testimonio. O lo que me cuentan por redes sociales. Es muy fuerte que me escriba gente y me diga que está viva gracias a mí. Cada vez que lo leo… Personas que ven en ti la posibilidad de lograr que sueñan se puede conseguir… Ayudar a tantas familias a que abran los ojos para aceptar a sus hijos, a crear un cambio social desde mi naturalidad, desde ‘mi normalidad’, creo que es muy bonito.

SHANGAY ⇒ Y, de repente, una chica como tú, una mujer trans se convierte en chica Pantene, que es el ideal de belleza femenina…
ÁNGELA PONCE ⇒ Es algo muy importante. Mira, me acuerdo cuando era pequeña y me hicieron bullying, por el pelo. Fue algo que me marcó muchísimo. Una compañera del colegio se hizo una coleta en mi cara y me dijo: “Mira, tú no puedes hacértela”. Eso me dolió en el alma. Porque era verdad: no podía porque tenía el pelo cortito. Al final todas queremos tener un pelo Pantene, y más cuando eres modelo. Es uno de los anuncios que toda modelo querría protagonizar. Cuando me lo dijeron… Ufff. Además es una oportunidad brutal que una marca así apueste por una chica como yo, una chica trans. Eso abre la puerta a otras chicas. Nosotras también consumimos ese tipo de productos. En el mundo de la moda me he caído de proyectos por ser quien era, por ser trans, no porque no diera el perfil como modelo. Y yo pensaba, “pues qué putada, porque yo también compro la ropa; y si la consumo, ¿por qué no puedo desfilarla?”. El hecho de que Pantene elija embajadoras como puedo ser yo, o Mario Vaquerizo, y le den poder así al pelo masculino. O a Ángela [Molina], con sus canas… Espero que otras firmas sigan ese camino.

SHANGAY ⇒ ¿Ser Miss es un sambenito que pesa en el día a día?
ÁNGELA PONCE ⇒ Nada. Y es algo que me va a acompañar siempre. Me siento orgullosa. ¿Qué puede haber más bonito que representar a a tu país de alguna forma? En el cante, en deporte… En mi caso, en el mundo de la belleza. Representar a la mujer de mi país en toda su diversidad. Al final siempre se piensa lo mismo: la guapa es tonta; la rubia es tonta… Son patrones que hay que ir quitando. Hablemos claro, la belleza, vende. Eso es así, y ha sido así siempre. Y si eres tonta, no llegas a ser Miss, te quedas antes. Y claro que es un escaparte para lo que te quieras dedicar.

SHANGAY ⇒ Tú ahora estás metida en varios castings para actriz…
ÁNGELA PONCE ⇒ La verdad que es algo que me gusta, pero que nunca me había planteado. Pero a raíz de Miss Universo se te abren muchas puertas. Estuve trabajando en la tele, con Raquel Sánchez Silva. ¿El mundo de la interpretación? Pues igual hay un perfil en el que encajas y te llaman… Estoy empezando en ello y me estoy formando. He tenido unos castings muy puntuales a los que me han llamado. ¿Que si quiero seguir? Pues no te engaño si te digo que es un mundo que me gusta, en el que me siento cómoda y voy a seguir formándome…

SHANGAY ⇒ A nivel trabajo no te puedes quejar…
ÁNGELA PONCE ⇒ Bueno, la verdad es que no tengo queja. Cuando no hay un proyecto, hay otro.

SHANGAY ⇒ El mundo de la belleza es efímero. De mayor, ¿cómo te ves?
ÁNGELA PONCE ⇒ Pues no lo sé… pero trabajando en lo que me gusta. Delante de una cámara me siento muy cómoda. En lo personal, llegará un momento –no es el caso ahora mismo– en el que creo que se me despertará ese instinto maternal y querré formar mi familia. Porque además soy muy clásica para eso, y he crecido con hermanos… No sé como será la mía, pero sí que me gustaría tenerla.

SHANGAY ⇒ ¿Tu familia te aceptó siempre, desde el principio?
ÁNGELA PONCE ⇒ Desde siempre. De hecho, hay muchas cosas [malas] que no viví porque mi familia, en realidad, hizo de escudo con respecto al mundo. Yo no sé cómo se lo tomó mi abuelo. O mis tíos… Pero sí que mis padres no solo me aceptaron, sino que me protegieron. En casa fui cien por cien libre. Dentro de mi familia siempre viví un lado bonito.

SHANGAY ⇒ Salud, dinero, amor… Tienes lo primero, también trabajo. ¿Lo tercero?
ÁNGELA PONCE ⇒ De amores, si lo hablamos en general, la verdad es que estoy muy bien porque recibo muchísimo cariño de todo el mundo. Pero de amores en plan pareja, yo sigo soltera, con mi vida, con mis cositas…, porque además estoy en un momento en el que no me apetece depender emocionalmente de otra persona. Estoy en ese punto en el que no estoy cerrada, pero tampoco estoy cien por cien enamorada…

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.