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29/11/2022

Gerard Mínguez y Álex Forriols, de ‘La historia interminable’: “Trabajar en un musical es como hacer drag”

7 octubre, 2022

Se acaba de estrenar en el Teatro Calderón de Madrid el musical La historia interminable, basado en la célebre novela de Michael Ende.

Ha llegado a Madrid la versión musical de La historia interminable, el libro que marcó a toda una generación. Con coreografía y dirección de Federico Barrios, banda sonora de Iván Macías y Félix Amador y escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda, el musical sigue la trama de la novela de Michael Ende publicada en 1979

Muchos recordarán a Bastian y Atreyu, los personajes principales de la obra, gracias a la película de Wolfgang Petersen de 1984. Pero el equipo directivo del musical ha decidido seguir la trama del libro, que modifica algunas partes de la historia representada en la gran pantalla. 

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Un musical que completa la historia de Bastian y Atreyu

Álex Forriols, que interpreta al lobo malvado Gmork, comenta que en el musical “hay personajes que reconoces a primera vista, como el comerrocas, la Vetusta Morla o el Fújur (el dragón de la suerte), pero hay otros reinterpretados, como los colonos. También hay personajes que no salen en la película, como Ygrámul o Xaiyide”. 

Gerard Mínguez se pone en la piel de uno de los colonos, que en el libro de Ende y en la película de Petersen son dos gnomos. “En el musical somos dos esquimales, le han dado una vuelta de tuerca”, cuenta. 

Álex Orriols y Gerard Mínguez

Mínguez asegura, además, que en el musical vamos a ver cosas que no hemos visto en el film: “La obra tiene lo que ves en la película, claro, sobre todo los personajes y los muñecos, representados con los animatrónicos que tenemos aquí. Pero aporta algo más. Cuando vi la película, sentí que le faltaba una parte, hay cosas que no entiendes del mundo de Fantasia. El musical cierra todo ese círculo y te cuenta por qué este niño está leyendo este libro. Tiene el final que le falta a la película”. A este comentario, Forriols añade entre risas que “el musical sí es terminable”.

“El musical tiene el final que le falta a la película”

El musical se divide en dos partes, al igual que la novela. En la primera, Bastian se esconde en el desván de su colegio y comienza a leer un libro que ha robado en la librería del señor Koreander. Aquí, el niño conoce el mundo de Fantasia y a sus ciudadanos, que se enfrentan a una gran amenaza. La emperatriz se está muriendo, y le encarga al guerrero Atreyu encontrar la cura de su enfermedad para así salvar su hogar, que está siendo destruido por La Nada

En la segunda parte, Bastian descubre que la salvación de Fantasia depende de él, y se sumerge de lleno en la novela. Así, recorre este mundo con Atreyu en busca de la cura para la emperatriz. 

Cabe destacar que la obra es de “marca española”, como señala Álex. No está inspirada en ningún otro musical y no viene de Broadway. Es una idea original de la productora Beon Entertainment. “La gente no tiene referencias de haberlo visto en otro lado, pero al conocer el libro o la película, se aventuran a venir a verlo”, añade. 

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Una historia para padres e hijos

Ambos actores aseguran que la obra tiene un mensaje muy adulto. “Muchos mayores vienen y se emocionan, porque se sienten identificados con Bastian. La historia interminable abarca a muchas generaciones: a la nuestra (los que ahora tenemos entre 30 y 40 años), y también a los más pequeños, que están viniendo a vernos”, reconoce emocionado Gerard Mínguez.

Álex Forriols lo corrobora: “Los padres que en su día vieron la película traen a sus hijos para enseñarles lo que les gustaba a ellos, ¡y se emocionan tanto que hasta lloran!”.

Minguez y Forriols están aprendiendo mucho interpretando a estos personajes, con los que se identifican en algunos aspectos. “En mi día a día soy súper tranquilo, y en el escenario me transformo. Este personaje en concreto tiene algo de mi esencia, porque es un poco rockero, es malo…, y a mí me gusta más ser malo que bueno”, reconoce Álex entre risas. Y añade: “Para interpretar me da más juego que un personaje que intenta arreglar las cosas. Me gusta más destruirlas, ¡pero solo en el escenario, eh!”.

A mí me hace sacar una parte de mí que no saco en mi vida cotidiana, una parte muy cómica”, asegura Gerard. “Cuando salgo a escena ya no soy yo, soy un alter ego de mí. Es como si fuera mi momento drag. En realidad, trabajar en un musical es como hacer drag”. 


El arte del drag en los musicales

Ambos actores ven relación entre su trabajo y el arte del drag. “En el musical llevo unas botas de drag, sin tacón, como las que llevan las drags de Canarias. Están forradas con la pezuña de lobo. Mi vestuario es muy complicado, termino la función bastante cansado”, nos cuenta Forriols. 

Hablando de drags, no pudimos evitar preguntarles quién era su drag queen favorita. “Yo veo todos los Drag Race, la verdad”, aseguró Álex. “Mi favorita probablemente sea Alyssa Edwards, de la temporada 5. Tiene unos looks increíbles, una comicidad impresionante; siempre veo todos sus vídeos, porque es graciosísima”.

Gerard reconoce que apenas ve Drag Race, pero admira mucho a la española Sharonne, con la que ha trabajado. “Yo alucino con su agilidad mental y su capacidad para responderte cualquier cosa. Y por supuesto, con sus maquillajes, su vestuario…”.


La pérdida de la imaginación en La historia interminable

En 1979, Michael Ende dejó claro que su novela era más que una narración: era una crítica. El escritor defiende en la obra que para encontrar la realidad que nos rodea tenemos que recorrer el camino inverso, es decir, hemos de indagar en nuestro interior y nuestra imaginación. Pero el camino no es fácil: al hacer esto, nos encontramos con obstáculos, como el Lago de la Tristeza en el que se hunde Ártax, el caballo de Atreyu. 

La obra indaga en temas profundos como la pérdida de esperanza y la resignación predominante en la sociedad. Ende hablaba de la destrucción de la imaginación, representada en La Nada, aquello que destruye el mundo de Fantasia. 

Los actores están de acuerdo con este mensaje. “Con tanta tecnología te lo muestran todo. Vas a ver una película y te lo enseñan todo, y al final esto te resta a la hora de imaginarte tú cómo podrían ser las cosas”, explica Forriols. 

Por su parte, Mínguez afirma haber perdido un poco la creatividad. “He empezado a ir a terapia, y en una sesión, el psicólogo me dijo que cogiese un cuaderno y me pusiese a dibujar. Entonces cogí una libreta que tenía en la que antes dibujaba, y me sorprendí de lo que podía hacer hace seis años. Yo antes le daba muchas vueltas a la cabeza, tenía mucha imaginación, y siento que he perdido eso. Ahora lo estoy intentando recuperar y está siendo sanador. Me gusta tener esa capacidad de imaginar”.

Al hilo de esto, Álex critica el ritmo rápido de vida que se vive en las grandes ciudades: “Todas las propuestas de ocio están pensadas para distraerte de tus propios pensamientos y de tu imaginación. Es cada vez más complicado vivir en ciudades como Madrid, en las que hay muchísima oferta cultural y de ocio. Por ejemplo, vas a una cafetería y está llena, es todo para coger y llevar… Vivimos muy rápido”.

Pero ambos están de acuerdo con el padre de Bastian, que le recuerda a su hijo que ha de tener los pies en la tierra. “Hacer volar la imaginación es bueno, pero también es peligroso, porque se te puede ir la noción del tiempo. Yo soy muy imaginativo, soy cáncer y estoy siempre en la luna, pero hay que controlar un poco la imaginación”, comenta Álex.

Gerard asegura que, como es catalán, es “muy cuadriculado”… “Pero a veces hay que soñar un poco”, reconoce. “A veces me quedo parado y me quedo imaginando…, estoy, pero a ratos. De repente me vienen a la cabeza proyectos y luego me digo, ¿y por qué no lo hago? Me da miedo, y el miedo tampoco es bueno. Hay que hacer las cosas con prudencia, pero también con imaginación. Al final, uno se la tiene que pegar para poder avanzar”.


Limahl, un invitado de lujo

El estreno oficial contó con la visita de Limahl, el cantante y compositor de Neverending Story, la famosa canción que aparece en la película. 

“Para nosotros ha sido un placer tener a Limahl aquí. Hay gente que no ha visto la película, pero conoce la canción, incluso muchos exigen que la cantemos para venir a ver al musical”, afirma Álex. “Estas cosas definen muchas veces el éxito de un musical”, asegura por su parte Gerard. “La gente viene a ver al dragón y a la tortuga, y a escuchar la canción. Si luego les cuentas una historia bien contada y con grandes medios, mucho mejor; pero esencialmente quieren eso”.

El musical La historia interminable es capaz de conmover a los padres que recuerdan con cariño la película o el libro, pero también a sus hijos, que se meterán de lleno en la historia de Fantasia al igual que hace Bastian. Además, los actores se han dedicado en cuerpo y alma  a la obra durante duros meses de ensayo, e interpretarán coreografías y canciones que no dejarán indiferente a nadie.

FOTOS: MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ

EL MUSICAL LA HISTORIA INTERMINABLE SE REPRESENTA EN EL TEATRO CALDERÓN (C/ATOCHA, 18) DE MADRID

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