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Cabello/Carceller en Valladolid: más que una antológica sobre las identidades disidentes

Las artistas Cabello/Carceller exponen en Valladolid, en una muestra que es mucho más que una antológica de su trabajo sobre las identidades disidentes y marginales, como verás aquí.

17 noviembre, 2023
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Las artistas Cabello/Carceller aprovechan en esta exposición para invitar a varios creadores nacionales que también comparten ese interés. Porque ser distintos también nos hace fuertes como comunidad.

Esta muestra de Cabello/Carceller se puede visitar en el Museo Patio Herreriano de Valladolid hasta el 10 de marzo de 2024.

Cabello Carceller exponen en Valladolid

La naturaleza narrativa del trabajo de Cabello/Carceller hace que partan de tres “escenas” para definir lo que el público se va a encontrar en cada sala. La primera parte de un recuerdo infantil: el haber contemplado Las Monstruas de Carreño en el Museo del Prado (dos cuadros al modo de ‘Las majas’ de Goya, una vestida y otra desnuda, pero que muestran a la niña Eugenia Martínez Vallejo, llevada a la corte como fenómeno humano y que hoy se cree sufría síndrome de Prader-Willi) para luego, al volver a buscarlas, constatar que ya no estaban en exhibición pública. Mientras las de Goya, sí.

Cabello/Carceller exponen en Valladolid

Este ocultamiento señala a los cuerpos no normativos. “Cuerpos rebeldes, ‘monstruificados’ durante siglos, esos sujetos imprevistos que desestabilizan con su sola presencia. Cuerpos leídos como abyectos, como cuerpos trans, cuerpos de mujer, cuerpos racializados, cuerpos enfermos, débiles…; pero cuerpos que reclaman, que interpelan, que han perturbado con su presencia la ordenación del museo. También cuerpos no reconocidos, incómodos, ocupantes que nos obligan a mirarnos en nuestro pasado”, según las artistas.

Cabello/Carceller exponen en Valladolid

La segunda escena parte más bien de una pregunta: ¿Si un cuerpo se señala y se define como apto o no, qué sucede con las subjetividades? ¿Cómo se retratan? ¿Tiene sentido hacerlo? Las artistas colocan aquí, en una pirueta dialéctica, tanto obras sobre la identidad individual o colectiva como obras que no hablan de los sujetos, sino de los espacios que ocupan, han ocupado o deberían ocupar. Incluso de las arquitecturas como elementos permeables a una cierta segregación de los cuerpos y las mentes de los marginales y no normativos. También muestran aquí las obras de “aquellos que tuvieron el valor de mostrar que otro tipo de sensibilidad es no solo posible, sino deseable”, establecen.

Cabello/Carceller exponen en Valladolid

La tercera nos lleva a la noche: el espacio por antonomasia de la libertad fuera de la norma. Allí donde los cuerpos pueden ser lo que quieran, el espacio de la confusión y la mezcla, el espacio de la celebración para una comunidad que tuvo siempre la noche como aliada y los clubes y bares como espacios de seguridad. “La nocturnidad permite la emergencia de unas subjetividades disidentes que se resisten y se reinventan, que experimentan, conscientes de que la vida es puro teatro, de que todxs podemos contribuir a construir nuevas identidades”, señalan las artistas.

Cabello/Carceller exponen en Valladolid

Continúan: “La oscuridad ampara su surgimiento a sabiendas de que terminarán trascendiendo el espacio asignado y conquistando otros lugares”, como efectivamente ha pasado en la historia de nuestro país. Esta es la parte más performativa de la exposición, la que concentra más piezas en vídeo o de acción, porque la noche es el territorio perfecto para que la acción escape al control normativo. Y actúa como una especie de final abierto a este singular paseo por lo heterogéneo, lo distinto, lo subjetivo disidente.

Cabello/Carceller exponen en Valladolid

En las tres salas, y de forma transversal, van situando al resto de ocupantes. Artistas de todas las generaciones, vivos y muertos, mayores y jóvenes que forman una pormenorizada selección de nuestros disidentes: está el propio Carreño, pero también personalidades desafiantes de la primera vanguardia como las pintoras Maruja Mallo y Remedios Varo, la bailarina Tórtola Valencia o la escenógrafa Victorina Durán.

También del arte conceptual como Esther Ferrer, Angels Ribé o Juan Hidalgo; de los marginados de los ochenta, como Pepe Espaliú, Patricia Gadea o Paz Muro; pasando por los coetáneos de las artistas como Sandra Gamarra, Francesc Ruiz o Diego del Pozo Barriuso hasta alcanzar la última generación: El Palomar, Alejandría Cinque, Perla Zúñiga…, en un conjunto que las artistas definen como “un tablero transgeneracional donde se juega una partida para establecer una cronopolítica de encuentros inesperados”.

La ocupación. Carta blanca a Cabello/Carceller se puede visitar en el Museo Patio Herreriano de Valladolid (C/Jorge Guillén, 6) hasta el 10 de marzo de 2024.
Más información en museoph.org

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