Amor de madre: el orgullo de ser una familia diversa en el Día de las Madres

El Día de las Madres es una ocasión perfecta para reivindicar que existen más tipos de familias, como las que forman Sara y Desireé en pareja, o la que tiene María Jesús, madre soltera.

Las familias diversas de Sara y Desirée, y de María Jesús.
Las familias diversas de Sara y Desirée, y de María Jesús.
David Pallarés

David Pallarés

Con siete años vi a Madonna besarse con Britney Spears en la tele y desde entonces mi vida cambió.

30 abril, 2024
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Cada mes de mayo llega una de las fechas más especiales para cualquier mamá. El Día de la Madre es un momento para agradecer todo el amor, apoyo y educación que una madre nos puede dar. Pero también es un día importante para reivindicar que existen más modelos de familia, más allá de los que nos han enseñado. Familias como las de María Jesús Méndez, una mujer lesbiana y soltera que decidió ser madre ella sola y ahora forma parte de un equipo que conforma junto a los pequeños Lucas y Nico. Es la directora de la revista MíraLES, donde da voz a multitud de mujeres lesbianas y bisexuales que tienen una historia que contar. Una historia como la suya.

“Las que somos madres lesbianas solteras estamos bastante invisibilizadas, y es muy importante que seamos visibles para demostrar que también existe la diversidad familiar”. Cuando decidió dar el paso de ser madre no tenía pareja, al igual que ahora, y no quiso que eso fuera ningún obstáculo para cumplir su sueño. “Por aquel entonces, cuando tomé la decisión, mi madre estaba enferma de cáncer y yo quería que fuera abuela. Cuando finalmente me quedé embarazada de Lucas, mi madre falleció, pero el peque nació con los mismos ojos que ella. El proceso fue tan bonito y fue tan bien que decidí ir a por el segundo, y así llegó Nicolás”.

María Jesús y los pequeños Nico y Lucas.

Su método para quedarse embarazada de Lucas es de lo más original, tal y como nos cuenta ella misma. Una manera que, además, es todo un ejemplo de empatía, amistad y sororidad: “Yo siempre digo que soy muy amiga de mis exnovias. Y me embarazaron ellas. Todas”, cuenta entre risas. “En ese momento tú podías comprar semen en un banco de semen, con todas las garantías, por supuesto, y cuando lo tenía preparé una cena en casa con todas ellas. Pollo asado, vino blanco, muchas risas, y cuando ya estaba lista les pedí que lo hicieran. Así que una cogió la linterna, otra la jeringuilla, otra decía que me relajara, y así entre todas me ayudaron a inseminarme”. A pesar de la experiencia, para el embarazo de Nico optó por una fecundación in vitro en una clínica especializada.

Para ella, ser madre soltera es todo lo contrario a lo que mucha gente cree. Para ella es mucho más fácil de lo que parece, sobre todo cuando ve a muchas parejas con hijos a las que les cuesta gestionar la familia. “Muchas personas me dicen ‘qué valiente eres’, ‘qué difícil tiene que ser estar sola’, y todo lo contrario, para mí es facilísimo. Cuando veo a muchas de mis amigas que son mamás discutir y demás, me siento muy contenta porque no discuto con nadie”, defiende. “Sí que es verdad que creo que somos mucho más invisibles. La gente si ve que estás sola, siempre da por hecho que hay un padre, y es cuando me toca decir ‘no, soy madre soltera y soy lesbiana”.

María Jesús y los pequeños Nico y Lucas.

Y aunque celebre y reivindique el Día de la Madre, ella prefiere que poco a poco se vaya celebrando el Día de las Familias, para que así ningún modelo familiar quede excluido por ser diverso: “Me parece que es un día más representativo para el colectivo LGTBIQ+. Aun así, lo que tenemos que hacer es centrarnos en la crianza y diversidad de nuestros hijos, y enseñarles que existen muchos tipos de familias. Familias con una mamá sola, con un papá solo, con dos mamás, dos papás… Y aunque el Día de las Familias a mí me representa, el de la madre también me hace mucha ilusión”.

Además, María Jesús hace mucho hincapié en la importancia de los referentes y que más personas públicas salgan del armario y muestren sus modelos de familia diversos. Algunas como Dulceida, que recientemente anunció su embarazo con su pareja Alba Paul. “Lo único que realmente ha ayudado al colectivo LGTBIQ+ en todos los avances que hemos conseguido es la visibilidad. Yo crecí en un ambiente muy conservador donde ni siquiera sabía lo que era ser lesbiana, y me di cuenta de que lo era con 23 años besando a una mujer. Desde ese momento, cuando descubrí y entendí lo que me pasaba, me comprometí con la visibilidad porque descubría que, cuando la gente de mi alrededor le ponía cara a la palabra lesbiana, cambiaba algo en ellos”, nos cuenta.

María Jesús y los pequeños Nico y Lucas.

“Por eso, cuando es una famosa la que lo hace es mucho más representativo, porque es lo que llega más lejos y ayuda a cambiar a más gente. A pesar de que se siguen enfrentando a mucho odio en redes sociales y muchas personas siguen sin entender nada. Cuando pasan cosas así me doy cuenta de que vivimos en una burbuja, y creemos que el mundo es como lo que vemos en nuestro circulito, pero fuera aún queda mucha intolerancia y mucho por hacer”.

Como bien explica, es una firme defensora de la visibilidad, por eso insiste en la importancia de que existan más referentes y, sobre todo, que en los colegios se pueda normalizar más la diversidad familiar. “No debería haber ni un aula en este país en donde no te hablaran de la diversidad sexual y familiar. Sobre todo, en estos tiempos en los que algo tan necesario como nuestros derechos se está instrumentalizando a nivel político y social”. Además, pide, como mamá, que haya más dibujos animados en los que se represente otro tipo de realidades y con personajes que tengan familias de todo tipo. “Cada vez tenemos más cuentos pero es muy importante para los peques que puedan verlo en la televisión”, defiende. Para una familia como la de María Jesús, es muy importante tener un carro como el modelo AER+ de Joolz. Tanto por su comodidad como por su facilidad de manejo: “Con una mano puedes sujetar a un peque y con la otra mover el carrito”.

Al contrario que María Jesús, Sara y Desirée forman una familia de dos mamás. Lo hacen junto a la pequeña Roma y al recién nacido Tai, al que Desirée da el pecho durante la entrevista. Tras once años de una relación de amor que surgió en la universidad, la pareja decidió dar el paso de ser mamás juntas. Acudieron a la inseminación artificial y, aunque la Seguridad Social lo cubre, decidieron hacerlo a través de una clínica privada para agilizar el proceso. Tras el nacimiento de la niña, dieron el paso de volver a intentarlo para traer al mundo a Tai, pero esta vez fue por el método ROPA, una técnica que permite compartir la maternidad entre dos mujeres gracias a que una de ellas aporta el óvulo que será gestado por la otra.

“Pensamos en ese método porque yo soy más mayor y Sara me ha donado un óvulo. Ambos procesos fueron muy rápidos y fáciles, y no descartamos ir a por un tercero porque Sara no se quiere perder la experiencia de gestar”, relata Desirée. “Formar familia es algo muy bonito, pero la realidad es que a veces es complicado porque la sociedad no ayuda y sigue habiendo documentos burocráticos en los que siguen preguntando por el papá… y es bastante agotador”.

Sara y Desirée con sus hijos Roma y Tai.

Son conscientes de que, en cualquiera de los casos, un proceso de fecundación así requiere un gasto económico grande y puede que lo consigas a la primera o a la sexta. Además de todo lo que supone emocionalmente para cualquiera de las mamás, ya no solo por lo que tiene que pasar en todo el proceso sino por todo lo que tiene que soportar de la gente de fuera que opina y no entiende su modelo de familia. “Hay gente que me sigue preguntando, como no he sido la gestante, si no me siento excluida. Pero creemos que la genética no influye para nada a la hora de formar una familia”, confiesa Sara.

Para ellas, es importante reivindicar el Día de las Familias porque existen muchos modelos más allá de los tradicionales y creen que lo contrario puede excluir a determinados tipos de familia que no son tan convencionales. Al ser dos mamás, las tareas son más fáciles de repartir, sobre todo cuando están en plena lactancia, como es el caso de Desirée con Tai. Ellas, además, practican colactancia, es decir, ambas mamás, gestante y no gestante, amamantan al bebé gracias a la lactancia compartida. “Al ser dos niños, tenemos que organizarnos más y mejor, si no nos fuéramos turnando y demás sería más complicado”, explica Sara. “Hay que aprender a vivir en el caos y a sobrevivir, porque los trabajos tampoco permiten tener mucho tiempo libre para la crianza”.

Sara y Desirée con sus hijos Roma y Tai.

Ambas ven con buenos ojos que la visibilidad sea cada vez mayor en los medios de comunicación y redes sociales, como ha sido el caso de Dulceida. “Que la gente más joven pueda ver otro tipo de realidades y, sobre todo, de familias es muy importante, para que se sienta capaz de poder hacer lo mismo. Es verdad que las mujeres lo tenemos más fácil, pero igual sirve para que un hombre vea a otro hombre siendo padre y se sienta con fuerzas y apoyo para serlo también. Aun así, muchas lesbianas reivindicamos que existen otros muchos métodos, además del ROPA, para ser madre, porque se puede conseguir de otras maneras. Desde la adopción a la acogida o la inseminación”, defiende Sara.

“Es muy necesario que se visibilice, porque personas como Dulceida son un foco de atención que ve mucha gente, algo que también hace que estén expuestas a mucho odio. Pero sí, ayuda al resto de la sociedad porque no podemos olvidar que aún queda gente en el armario y que sufre mucha discriminación”, insiste Desirée sin que Tai suelte su pecho.

Sara y Desirée con sus hijos Roma y Tai.

En cuanto a la pregunta de qué queda por hacer en materia de visibilidad LGTBIQ+, tanto Sara como Desirée lo tienen claro: “Muchas personas siguen viviendo bajo la opresión y se ven obligadas a dejar sus casas porque no encuentran apoyo en ellas. A día de hoy, siguen echando a jóvenes a la calle por ser gais o lesbianas, porque sus familias no les entienden, porque piensan que van a llevar una vida de alcohol, sexo y drogas… Y somos personas normales con familias normales que llevan una vida normal”, reivindica Desirée. Sara también nos cuenta que, aunque hayan tenido mucha suerte con el colegio de la pequeña Roma, les costó encontrar un lugar donde les entendieran como familia fuera del molde tradicional: “No queremos ni que se nos premie, ni que se nos castigue por ser una familia de dos mamás”.

A la hora de buscar un producto tan importante para el bebé, como puede ser un carrito, ellas no lo dudan y creen que lo mejor de todo es que sea un carro ligero: ”Nosotras solemos llevar este carrito de Joolz porque es una opción súper buena, ya que se pliega de manera muy fácil, sobre todo con dos peques, pues necesitas más flexibilidad y puedes llevar a uno en un brazo y con el otro mover el carrito. Así que mucho mejor que pese poco, para también poder subir escalones”, cuenta Sara. Joolz, por ejemplo, es una marca de cochecitos comprometida con las familias diversas. Y el modelo DAY5 es perfecto para el más pequeño de la familia. “Miramos mucho si la empresa está apoyando la causa del colectivo LGTBIQ+ y a las familias diversas, porque yo no compraría nunca un producto de una marca que tacha a mi familia de locura”, defiende Desirée.

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