“Don’t say gay or trans at work” (no digas gay o trans en el trabajo). Así han apodado activistas LGTBIQ+ al nuevo proyecto de ley presentado por el Senado de Florida, que prohibirá que los empleadores públicos exijan a sus trabajadores que utilicen los pronombres adecuados de las personas trans. La norma también eliminará el término “no binario” de las solicitudes de empleo y otros documentos, y hará ilegal exigir formación LGTBIQ+ en las empresas.
Además, el proyecto de ley también protege a tránsfobos y homófobos, ya que prohíbe que los encargados tomen medidas contra trabajadores por “una creencia basada en la visión bíblica de la sexualidad y el matrimonio, o el desacuerdo del empleado con la ideología de género”.
“Este proyecto de ley protegerá los derechos de conciencia de los empleados que trabajan para el Estado o los gobiernos locales al poner fin a los mandatos de pronombres”, ha dicho John Labriola, miembro del lobby Christian Family Coalition. “No le quita derechos a nadie”, añadió.
Sin embargo, la senadora demócrata Kristen Arrington niega que eso sea verdad: “El proyecto de ley realmente promueve que empleados y contratistas del Gobierno acosen a individuos trans al permitirles que hagan misgender intencionadamente usando pronombres irrespetuosos sin tener consecuencias. Parece que es un intento de crear un ambiente de trabajo hostil para las personas LGTBQ, particularmente las personas trans de Florida”.
La norma sigue la estela de la ley “Don’t say gay” (no digas gay) aprobada en 2022, que prohibía que los profesores de primaria enseñasen a sus alumnos temas relacionados con la orientación sexual e identidad de género. La aprobación de esta nueva norma depende ahora del Comité Judicial del Senado de Florida.