Farrandemora rescata, revive y actualiza el universo Paninaro en su nueva exposición Paninaro Pera, que supone toda una explosión de color y fantasía.

La tribu paninara surgió de un contexto económico poderoso en la Italia ochentera: un consumismo consciente, casi militante, que se exhibía sin pudor. En España, los «niños pera» representaban más bien una normalización de la nueva clase media acomodada muy aspiracional, que abrazaba marcas y ocio urbano sin necesidad de convertirlo en manifiesto estético. No había un “movimiento pera”, pero sí un estilo reconocible: pijo, fresco, aspiracional, de discoteca con luz neón y tardes interminables en centros comerciales.
El retorno de los 80 y 90 en la moda, el streetwear y la cultura visual ha revalorizado tanto el imaginario paninaro como el del niño pera. Los dos anticiparon algo que ahora es omnipresente: la identidad construida a través del consumo visible. Paninari y Niños Pera fueron, cada unos a su modo, influencers analógicos, iconos sin Instagram y precursores de la cultura del outfit como declaración de principios.
Farrandemora ha reabierto el archivo Paninaro: chaquetas acolchadas con volumen exagerado, zapatillas chunky, colores ácidos, gafas retro y logos vistos sin timidez. A diferencia de otras subculturas, la paninaro no proponía rebeldía política, sino una celebración descarada de la moda, el ocio y el consumismo muy en la onda del discurso estético del artista. En un mundo saturado de imágenes, los paninari ya en 1984 entendieron algo clave: vestirse también es un modo de contarse.
La estética Paninaro nació casi como un chiste sobre sí misma, pero acabó trascendiendo. Lo que entonces fue una tribu de adolescentes adictos al estilo –también celebrada por Pet Shop Boys en su tema Paninaro–, hoy es un imaginario visual que sigue marcando campañas, editoriales y colecciones. Y sí: quizá nunca una hamburguesería —como Burghy— haya sido tan crucial en la historia de la moda. El logo se convirtió en un estilo de vida. Todo esto actualizado con IA y bajo es prima post digital, marca de Farrandemora. vuelve por sus fueros en esta exposición.
Esta original instalación es un ejercicio muy fino de New Pop Post Digital, a través del videoarte y la estética de finales de los 80. Una bomba explosiva de apropiación, un arriesgado ejercicio de contracultura a través de imágenes, mundos e iconos decadentes de la sociedad norteamericana y española globalizada.

La música de una época
Como banda sonora, Farrandemora ha tirado de los artistas referentes del pop internacional de marca (Pet Shop Boys, Wham, Duran Duran), el ilatodisco (Gazebo, Savage, Ryan Paris) y el pop rock americano más comercial (Michael Jackson, Bruce Springteen, Toto). Y para los niños pera, lo mejor de los 40 Principales de la época, como Objetivo Birmania, Los Nikis, Un Pingüino en mi Ascensor, Tess, Mecano y hasta Hombres G.






