Todo lo que rodea a Shannis es alegría. Sus vídeos en Internet tienen millones de reproducciones y no hay aparición suya que no se haga viral. Su ingenio, su creatividad y las risas que produce son algunas de las claves del éxito que han hecho que la sevillana se convierta en una de las creadoras de contenido más conocidas por los jóvenes. Y hace poco más de un año que se instaló en Madrid para poder dedicarse por completo al entretenimiento.
“Madrid es un tren que pasa muy rápido, y te puede pasar por encima o te puedes subir a él. Y yo he venido a vivirlo todo, lo bueno y lo malo; lo que me hace más gracia y lo que me da más coraje. Además, no me veo volviendo a Sevilla a vivir, y no porque necesitara más libertad… Al final, allí siempre fui como soy, pero es verdad que me sentía más juzgada. Aun así, tampoco siento que Madrid sea el único sitio donde la gente pueda sentirse libre, los mariquitas de pueblo también se pueden desarrollar en las zonas rurales. Pueden y deben hacerlo”.
En la gran ciudad ha podido codearse con la crème de la crème de esta industria, y se ha convertido en amiga de estrellas como Lola Índigo, Belén Aguilera y Samantha Hudson. “Es fuerte porque es gente a la que admiraba, y ahora comparto con ellas una tarde en pijama llorando y hablando de nuestras cosas. Me siento muy agradecida por estar rodeada de gente tan talentosa”.
Y aunque la gente conozca, de momento, su faceta más divertida en redes, reconoce que hay una versión de Shannis más seria que sueña con convertirse en actriz. “Estoy estudiando para ello, para cuando me llegue la oportunidad estar preparada. A mí me gusta el arte y el entretenimiento, y quiero abarcarlo todo: trabajar con Almodóvar y hacer una película de miedo… ¡me encantaría! De todas formas, aunque sea muy ambiciosa, miro el futuro con calma. Al final de todo quiero estar tranquila, tener mi casa, mi perro y echarme un novio”.
Ver galería
Pero, entre risas y vídeos, Shannis también se ha convertido en todo un referente para los jóvenes gracias a su visibilidad como persona no binaria, aunque reconoce que prefiere que se le trate en femenino y se la lea como una chica: “Para mí, el no binarismo es una etiqueta que me da mucha paz, porque es muy amplia. Es verdad que yo vivo como una chica y es como me siento cómoda, y espero que se me considere así. Pero es que a mí el género me parece una mierda, por eso prefiero abrazar el no binarismo porque ahí entramos todas, y deja fuera muchos estereotipos y cosas que me agobian. De todas formas, no me gusta pensar que soy referente para nadie, es algo que me abruma, porque yo también, cuando era más pequeña, seguía a gente en la que me quería convertir; y pensar que hay niños que lo piensan de mí es súper guay, pero me agobia. Creo que cada uno tiene que encontrar su propio camino e intentar hacerlo sin seguir a nadie, y ser uno mismo. La transición de cada persona es un mundo”.
FOTOS: MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ
VÍDEO: PABLO CARRASCO DE JUANAS
ESTILISTA: ALIAGA ALARCÓN










