Satín Greco: "Soy adicta a la noche, al brillo, al show, a los focos y al público"

Como una auténtica woman, la veterana travesti, ganadora de 'Drag Race España', tuvo un 2025 que aquí repasa, como una de las protagonistas destacadas de nuestro Anuario.

Su 2025 nunca lo olvidará, y aquí lo repasa en detalle. Foto: Salva Musté
Su 2025 nunca lo olvidará, y aquí lo repasa en detalle. Foto: Salva Musté
Agustín Gómez Cascales

Agustín Gómez Cascales

He viajado en limusina con Mariah, he tomado el té con Beyoncé, he salido de fiesta con J.Lo y he pinchado con RuPaul. ¿Qué será lo próximo?

20 enero, 2026
Se lee en 11 minutos

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Menudo año 2025 el de la travesti Satín Greco, la ganadora de Drag Race España 5. Tras más de veinte años de profesión, logró no solo ese triunfo, también el reconocimiento popular a toda una carrera, y no puede estar más feliz.

Acaba de regresar a su Madrid natal Satín Greco porque comienza una nueva etapa vital y profesional, tras muchos años instalada en Torremolinos y trabajando sin parar allí. Sabe que tiene que aprovechar el efecto Drag Race, y está lista para exprimirlo al máximo y disfrutar lo que supone, a sus 40 años (“aunque haya tanta gente que no se crea que es mi edad real, ¡hijas de puta!”), volver a empezar en cierto modo, con una experiencia y un bagaje detrás que le permiten enfrentarse a lo que venga con una gran seguridad y confianza en sí misma.

Ha pasado mucho tiempo desde que se grabó la edición, y Satín fue viendo los capítulos a la vez que el público, y se le fueron desactivando recuerdos según los fue viendo. «Había cosas de las que no me acordaba, igual que hay muchas cosas que no se ven ni se saben». Y es que afirma que todo lo que vivieron en la casa en que convivieron habría dado para otro programa –como siempre hemos supuesto– que habría sido igual de potente o más.

A nuestro reportaje llegó vestida, en sus palabras, de «El diablo viste de Greco, de señora pudiente». Una de tantas risas que nos echamos con sus ocurrencias, que suelta non stop. Se ha tomado muy en serio el papel de «madre Greco», que en el programa le adjudicaron sus compañeras, y que fuera ella ejerce constantemente, porque le encanta arropar y ayudar a sus amigas. «A ver si muchas mariquitas se hacen pajillas con estas fotos, en que he querido salir en plan objeto sexual de los 80». Dicho queda.

Satín Greco Anuario Shangay

SHANGAY ⇒ 2025 ha sido un año para ti…
SATÍN GRECO ⇒ Increíble, muy movidito. Porque Drag Race España ha sido la experiencia de mi vida, y lo sigue siendo. Quién me lo iba a decir, porque yo era anti Drag Race. Probé a entrar en la primera temporada, y no me llamaron ni para amenazarme… Dije, «¿Ah, sí? Pues a la mierda». A mí no me hacía falta el programa para seguir con mi carrera, porque ya son muchos años trabajando. Ahora me he dado cuenta de que un empujoncito como este sí viene muy bien. Ayuda muchísimo a la hora de tu visibilidad. No es la misma que tenía gracias a mis shows de noche en Torremolinos, Madrid o Sevilla. Es que esto es mundial, es muy fuerte. Entre en shock, el proceso lo viví en shock y sigo en shock. Todo lo que hice en el programa fue lo que me salía, para bien y para mal. He conocido una parte interior mía de la que no era consciente.

SHANGAY ⇒ ¿Qué fue lo que viviste para mal?
SATÍN GRECO ⇒ Los madrugones para las grabaciones, por ejemplo [risas]. Ojalá el programa paralelo Drag Race: la casa, habría sido lo más. Porque era todo un show continuo.

«Las travestis con más experiencia somos igual de válidas que las jóvenes»

SHANGAY ⇒ Son ya muchos años de carrera los que te avalan…
SATÍN GRECO ⇒ Más de veinte. Según Chumina Power, empecé en 2003. Veinte en Torremolinos seguro, porque me fui allí a trabajar en 2005. Bien precoz yo. Es muy fuerte que nadie se crea que soy de Madrid, todo el mundo piensa que soy gaditana, sevillana o malagueña. Bueno, es que de corazón soy andaluza, más que muchos que han nacido allí. Pero la realidad es que soy gata; una gata que araña.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo te nació la fascinación por Andalucía?
SATÍN GRECO ⇒ Por lo folclórica que he sido siempre. Cuando trabajaba en una peluquería, las primeras vacaciones que me pagué fueron a Sevilla. Me tiraba mucho Andalucía por ser tierra de folclóricas, y porque es mi rollo: todo muy exagerado. Llego allí y me cambia el humor, me cambia la cara… Pero lo cierto es que estoy muy contenta de haber vuelto a Madrid, porque tenía ganas de un cambio y de empezar de cero. Ahora que he cumplido los cuarenta y he vivido Drag Race, era lo que me pedía el cuerpo. Cosas del karma.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué crees que hay tanta gente que no se cree lo de tu edad?
SATÍN GRECO ⇒ Date cuenta de que me crie con mis abuelos, viví como una pensionista hasta los 18 [risas]. He viajado con el Imserso, iba a las excursiones del club de ancianos con ellos, toda mi infancia veraneé en Benidorm. Allí vi a mi primera transformista después de mi tío. Después de ver mi primer show, dije: «Yo quiero ser así». Creo que fue antes de hacer la comunión… Fue el destino, cari. Y eso que mi abuelo era franquista cien por cien, hasta sirvió en el pazo [de Meirás]. Prefería tener dos hijas alcohólicas y drogadictas que un nieto maricón. Si hubiese sido trans, habría provocado su muerte súbita… Mi abuela, la pobre, cuando empecé con este circo se resignó. Me planchaba los trajes y todo a escondidas de mi abuelo. Por eso, en cuanto pude, me fui de casa, con una mano delante y otras detrás. De okupa donde podía, un tiempo a casa de Supremme De Luxe, otra temporada a casa de otra… Como una woman. Así fui aprendiendo y madurando.

«Soy una folclórica, y por suerte nunca vamos a pasar de moda»

SHANGAY ⇒ ¿Y esa fascinación por las folclóricas, que tanto te inspiran?
SATÍN GRECO ⇒ Porque cuando crecí en televisión salían siempre Rocío Jurado, Lola Flores, Isabel Pantoja, Rocío Dúrcal, Marifé de Triana, Paquita Rico, Marujita Díaz, Lina Morgan y Martes y 13 en Navidades… Todo eso se me fijó en mi mente noventera. Me fascinaban los lujos que veía en televisión: ese vestuario, esos espectáculos, esa cosa tan antiquísima, tan típicamente española. Eso se me ha quedado. Por eso la gente me echa ciento diez años. Y ojo, que me encantaría tener más edad de la que tengo. Ahora, a luchar por llegar a la cincuentena. A mis amigas les digo que cuando llegue a los cincuenta me retiro, me pongo tetas y a vivir de los chulos. A los jóvenes les gustan mayores, ¿no? Pues me voy a hinchar. Como no sé si pasará otro tren, ahora a aprovechar el de Drag Race, y a ahorrar, que España está muy malamente.

Satín Greco Anuario Shangay

SHANGAY ⇒ Empezaste en Torremolinos en un momento muy distinto al actual…
SATÍN GRECO ⇒ Antes estuve en el LL [mítico local de Chueca], que tampoco era lo que es ahora. Todavía estaban abiertos Pasapoga, la Cool, la Ohm… Coincidía mucho con La Prohibida, que aún llevaba las pelucas con la raíz negra. Cuando esos locales empezaron a caer, vi que era el momento de volar. En un principio pensé en irme a Benidorm, porque me habría encantado actuar en el Molino. Pero en el camerino del LL escuchaba a La Globos y a Nacha la Macha hablar tan bien del Morbos de Torremolinos que me animé a ir. A la semana de actuar, el dueño me dijo que si me quería quedar. Terminé lo que tenía en Madrid y me marché.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo recuerdas tus inicios allí?
SATÍN GRECO ⇒ Fue una maravilla. Siempre había gente, con todo tipo de orientaciones sexuales, incluidos heteros. El ambiente era muy familiar… Todo el mundo iba con ganas de relacionarse entre sí; podías salir solo y siempre acababas conociendo a alguien, sin necesidad de que todo se centrara en el coito vaginal, anal o bucal. Reconozco que me está costando adaptarme a las generaciones de modernas.

SHANGAY ⇒ ¿Y eso?
SATÍN GRECO ⇒ Porque soy una folclórica. Suerte que nunca vamos a pasar de moda. ¿Para que me voy a esmerar yo? Que se esmeren ellas.

SHANGAY ⇒ Echando la vista atrás desde Madrid, ¿qué balance haces de esos veinte años en Torremolinos?
SATÍN GRECO ⇒ He logrado mucha experiencia y mucha fama en Andalucía. Satín Greco es lo que es gracias a eso. Ha sido una experiencia muy bonita y positiva. También me ha hecho mejor persona, y no solo como Satín, hablo también como Carlos. Es verdad que viví decepciones y rupturas, pero lo que no te mata te hace más fuerte. Málaga me ha curtido mucho, mucho, mucho. Y allí formé la familia, toda andaluza y buena, que tengo ahora. No la que me dio la vida, la que fui haciendo allí, y eso no tiene precio. Siempre se dice que nadie es profeta en su tierra, ¿no? Pues yo he tenido que ser grande fuera de Madrid antes de volver. Ya, cuando llegue el momento, tengo claro que me retiraré allí, que para la gente mayor Torremolinos es muy cómoda y muy tranquila. Y que vengan los fans al portal a saludarme y dejarme mensajes [risas].

«Cuando llegue el momento, me retiraré en Torremolinos, que para la gente mayor es muy cómoda»

SHANGAY ⇒ ¿Eres adicta a los escenarios?
SATÍN GRECO ⇒ Soy adicta a los escenarios, a la noche, al brillo, al show, a los focos y al público. Intenté dejar durante un período un poco de lado a Satín y no lo logré. Cuando la gente ‘normal’ dice que la noche es para dormir, no les entiendo. Porque soy muy nocturna; nací para la noche, soy de la noche y moriré siendo parte de la noche.

Satín Greco Anuario Shangay

SHANGAY ⇒ ¿Cómo viviste tú el comienzo del boom de RuPaul y Drag Race, un fenómeno tan distinto al travestismo de aquí?
SATÍN GRECO ⇒ Uy, yo solo he visto las temporadas que ya se podían ver dobladas al español, imagínate [risas]. Claro que ha supuesto un gran cambio. A nivel de visibilidad, el boom ha sido buenísimo, no solo para las drags y los shows, también para la comunidad trans. Y se nos han abierto muchas puertas. Hasta que llegó Drag Race, contadas compañeras se habían podido abrir un hueco en teatros, como Psicosis Gonsales o Supremme, eran minoría. A raíz del éxito del programa, la gente ‘normal’ o ‘humana’ ha visto que también estamos hechas para eso. Y se ha dado cuenta de que una travesti, que es una artista, vale para todo. Y que podemos estar en todo tipo de programas de televisión, ya sea un reality de cocina o de costura, que podemos ser cuentacuentos, que podemos contribuir con nuestra visibilidad a las causas del activismo LGTBIQ+…

Reconozco que me toca un poco la peineta que haya tenido que venir un producto americano a España, el país que para mí más arte tiene, para que mucha gente se entere de lo que puede llegar a hacer una artista travesti. Que aquí ya teníamos a Paco España hace muchísimo… Y entonces no se hablaba de esos coñazos que son los padding, el contouring y sus muertos [risas]. Antes estábamos igual de monas y no tardábamos tanto en vestirnos. Pero vamos, que no vamos a negar todo lo bueno que nos ha traído, aunque igual nos pueda doler a las más españolizadas, como esta temporada hemos sido Laca Udilla y yo. Y es que no puedo hablar mal del formato, que soy parte de la familia Drag Race, y menos habiendo ganado [risas].

«He aprendido muchísimo de mis compañeras de ‘Drag Race’. Y la que no aprende de mí es porque no quiere»

SHANGAY ⇒ ¿Cómo te ha cambió la percepción del programa una vez lo viviste al máximo?
SATÍN GRECO ⇒ Totalmente. No es lo mismo que te lo cuenten que vivirlo. Me he tragado todas mi palabras de cuando renegaba de él. ¡Por si lo lee RuPaul!

SHANGAY ⇒ Eres un ejemplo de travesti con mucha experiencia que se ha terminado haciendo un hueco en Drag Race y ha callado muchas bocas…
SATÍN GRECO ⇒ Es que somos muy válidas. Igual nos cuesta un poco más arrancar y visibilizarnos, porque tenemos que adaptarnos a las jóvenes, porque vienen pisando muy fuerte, y darnos a conocer a las nuevas generaciones con nuestra bata de cola y nuestra pasión por la revista y el cabaret. Aún me pongo mala de ver todo lo que hacen las nuevas; si intento imitarlas, me paso tres meses ingresada en La Paz, escayolada hasta los dientes [risas]. Las admiro, he aprendido muchísimo de mis compañeras de edición, y eso me hace sentirme más en el momento. Y la que no aprende de mí es porque no quiere.

SHANGAY ⇒ Eres un ejemplo más de que en las profesiones artísticas, la edad no es un impedimento para triunfar, sino todo lo contrario…
SATÍN GRECO ⇒ Exacto. Eso sí, tienes que querer conseguirlo. Ahora mismo, yo tengo muchas ganas de hacerlo todo. Y reconozco que soy muy floja. En Torremolinos, que lo amo, ojo, estaba como estancada. Muy cómoda. De casa al trabajo y del trabajo a casa. ¿Un día bueno? Muy bien. ¿Un día malo? A tomar por culo, ya volverá a salir el sol mañana. Ahora que he hecho esto, es momento de subirme a este tren. Por suerte, tengo a mucha gente detrás que me ayuda. Y ahora, a todo lo que me venga, voy a decir que sí. Como una woman.

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