Siempre resultan muy estimulantes –como lo es Constellations– las propuestas del director y coreógrafo Dani Pannullo, que no duda en llevar a los grandes teatros los bailes callejeros para visibilizar su dignidad.

Lo vuelve a mostrar en Constellations, que se estrena en Madrid en los Teatros del Canal, del 4 al 8 de febrero. En este espectáculo, que protagonizan bailarines que vienen de África central, la apuesta de Pannullo es unir tradición y modernidad, y reivindicar, una vez más, la libertad artística más pura.
El flechazo de Dani Pannullo con la cultura de Costa de Marfil le inspiró este espectáculo que muestra una conversación entre cuerpos que convocan pasado y presente. En sus palabras, «en las grandes urbes del mundo surgen constantemente nuevos movimientos de baile que tienden a permanecer o desaparecer en el tiempo según su raíz, calidad, intención, originalidad y práctica. Al mismo tiempo, cada nación africana mantiene sus tradiciones ancestrales y vernáculas, lo que resulta maravilloso».

La danza es el arte que alimenta al coreógrafo, siempre investigando nuevas vías de expresión, y para él supone un disparador de ideas que abre a los artistas con los que trabaja «de forma que puedan ser ellos mismos en escena, bajo una suerte de combinación de ‘improvisación y método’, como si de un edificio de la Bauhaus se tratase». Por eso deja que los que protagonicen Constellations sean –bajo su mirada– ellos mismos en todo momento.
Sobre su manera de trabajar, afirma: «Como director y coreógrafo, casi sin darme cuenta, me he convertido en los últimos años en un explorador del gran baile del mundo. Al mismo tiempo, ‘hay que ser absolutamente moderno’, como reza la famosa frase de Rimbaud». Prestar mucha atención a lo que la juventud africana quiere contar con sus cuerpos ha sido fundamental para construir su nueva propuesta, que por fin llega a Madrid. «García Lorca, nuestro poeta universal, dijo: ‘La imaginación es un aparato espiritual’, ¡y vaya si lo es! Sin compartir la misma lengua los bailarines y yo, trabajar juntos nos ha permitido ahondar en una teoría del cuerpo que siento que ya eclosiona en el mundo entero, y donde el cuerpo es el único interlocutor».

La magia de un lenguaje universal
Este espectáculo habla del poder y alegría que aportan la cultura en un mundo tristemente dividido, vehiculado a través de la fusión de tradición y contemporaneidad, y de la mezcla de danzar urbanas tradicionales y experimentales. «Jóvenes del mundo entero, desde parques, plazas, calles y terrazas bailan estilos muy similares entre sí, separados por miles y miles de kilómetros, como se verá en Constellations, que trazará un puente entre Abidjan y Madrid».

Dani Pannullo, al fondo de la imagen


