Telecinco acaba de presentar la nueva edición de su reality estrella, La isla de las tentaciones. La décima edición del programa conducido por Sandra Barneda desembarcará muy pronto en Mediaset, por eso la cadena ha dado a conocer los rostros de los solteros que intentarán romper las parejas protagonistas durante su estancia en República Dominicana.
Entre los solteros que se han anunciado encontramos a Joan, que en su vídeo de presentación ha hablado abiertamente sobre su forma de vivir su sexualidad: “Me considero heterosexual, pero no me gustan las etiquetas. Creo que el sexo es para disfrutarlo y pasarlo bien”. Una declaración totalmente natural que ha generado polémica en redes sociales.
Las redes se llenan de LGTBIfobia
Solo en X se pueden leer comentarios como “bisexual pero sin mariconadas” u “hostia, qué desagradable”. Y estos son solo algunos ejemplos, los menos despectivos, de todos los que se pueden leer en la plataforma. Todos, claramente, ocultos bajo un perfil anónimo, no vaya a ser que alguien identifique a las personas LGTBIfóbicas que se ocultan tras la pantalla.
La realidad es que ser heterosexual, bisexual, homosexual… son solo etiquetas que la sociedad plantea para identificar una orientación sexual concreta, pero la sexualidad puede ser más amplia, puede fluctuar, y hay quien prefiere vivirla con total libertad. Esto es algo inconcebible para las personas retrógradas que, lejos de vivir el sexo con plenitud (probablemente les iría mejor), prefieren contaminar con odio cualquier actitud que se salga de un estilo de vida conservador y opresor.
Por si esto fuera poco, en esta misma red social se han filtrado algunos vídeos del perfil de Onlyfans de Joan en los que aparece teniendo sexo con una mujer trans, algo que ha generado una terrible oleada de transfobia que, por suerte, otros usuarios sí denuncian. Esta es una muestra más del largo camino que aún queda por recorrer para que todas las personas pueda vivir con total libertad su identidad y orientación sexual, sin enfrentarse a los prejuicios y la discriminación de la sociedad.


