Cada primavera, la capital belga se reafirma como epicentro de la diversidad en Europa con la celebración del Brussels Pride. Una cita anual –que coincide con el Día Internacional contra la LGTBIfobia– que supone un recordatorio de que los derechos conquistados deben seguir defendiéndose. De hecho, así lo defiende su lema de este año: «Cuando los tiempos se ocurren, nosotros brillamos más».
Para ello, la ciudad desplegará la bandera arcoíris durante diez días con una programación hecha por y para disfrutar y reivindicar nuestra libertad. La Pride Week convertirá las calles, los centros culturales y los espacios comunitarios en escenarios de debates, talleres, exposiciones y conciertos que abordan los retos actuales del colectivo.

Celebración del Brussels Pride.
La guinda del pastel será, como siempre, el gran desfile del sábado 16 de mayo: una colorida y animada marcha que recorrerá el centro histórico con carrozas, música y miles de asistentes ondeando las banderas LGTBIQ+. El corazón del evento latirá en el Mont des Arts, donde el Pride Village reunirá a más de un centenar de asociaciones y organizaciones, mientras distintos escenarios acogerán actuaciones de artistas locales e internacionales.
A pocos pasos, en el Rainbow Village (situado en el mítico barrio de Saint-Jacques), se montará una gran fiesta gracias a los bares y clubes de la zona, que celebrarán la diversidad hasta el amanecer. Y es que, si algo distingue a Bruselas es su equilibrio entre celebración y activismo.
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Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Brussels Pride (Marin Driguez).
Una ciudad de libertad
Con más de 200.000 asistentes cada año, el Pride no sólo sirve para visibilizar, sino que también moviliza a la ciudadanía en favor de una sociedad más inclusiva. Cosmopolita, abierta y profundamente comprometida, Bruselas demuestra que el Orgullo no es solo una fecha.


