Madrid ha vuelto a convertirse esta semana en un punto de encuentro para el activismo, la cultura y la visibilidad LGTBIQ+. El colectivo LGTBI de Madrid, COGAM , ha celebrado una nueva edición de los Premios Triángulo, unos reconocimientos que distinguen a personas e instituciones que han contribuido a ampliar derechos, abrir conversaciones y ofrecer referentes a la comunidad queer.
Entre los homenajeados destacan el cineasta Eduardo Casanova, la artista Samantha Hudson, la escritora Alana S. Portero, la actriz Alba Flores y el presidente de RTVE José Pablo López. Cada uno recibió un reconocimiento ligado a ámbitos como la cultura, la comunicación, la visibilidad pública o el impacto social de su trabajo. «Hoy no quiero hablar de esos que quieren inocular veneno en nosotros, quiero hablar de la gente que hace cosas buenas, asociaciones, gente que se organiza en los barrios, a las trabajadoras sexuales, a centros sociales ocupados e instituciones que recogen el clamor popular y ocupan los espacios en la política», reivindicó Samantha.
Más allá de los premios, la gala dejó un mensaje claro: los avances conseguidos no están garantizados para siempre. «Los derechos pueden retroceder», ha recordado Luisa Notario, activista que llegó al Colectivo Lambda con 32 años. «Ese fue el tiempo que tardé en reconocerme, en nombrarme. Viví con miedo, con soledad… sin conocer ni siquiera la palabra lesbiana. Crecer en un heterocentrismo que no te permite vivir tu vida, te empuja al abismo, literalmente. Porque nuestro activismo nunca ha sido identitario; ha sido una cuestión de vida», ha confesado, en referencia a un intento de suicidio cuando era adolescente.

Los premiados de la gala.
La importancia de recordar de dónde venimos
También hubo espacio para reivindicar la importancia de la memoria colectiva. Varias intervenciones destacaron el valor de conectar generaciones, reconocer a quienes abrieron camino décadas atrás y evitar que las nuevas generaciones crezcan sin referentes cercanos. «Esa realidad nos ayudó a construir las bases de lo que ahora somos», ha apuntado Ronny de la Cruz, presidente de COGAM, que ha querido recordar a los primeros luchadores: «Si tenemos memoria, tenemos futuro».
En un contexto internacional marcado por debates sobre derechos y retrocesos sociales, los Premios Triángulo sirven para recordar que la visibilidad no es solo una cuestión simbólica. Para muchas personas, sigue siendo una herramienta esencial para vivir con libertad, seguridad y dignidad.


