Kenia Os es de sobra conocida en Latinoamérica, principalmente en su país natal, México. Con millones de seguidores en redes, la mexicana, que se dio a conocer como influencer, lleva años centrada en la música. El pasado marzo publicó su cuarto álbum, K de Karma, y por primera vez visita a España de promoción.
Shangay ha sido el primer medio en entrevistarla, y se enfrentaba a una situación poco habitual para ella: presentarse en un mercado que no es el masivo al que está acostumbrada. «Fans tengo aquí, pero soy consciente de que son muy nicho, es extrañísimo», decía sonriente. El reto le pone. «Me hace sentir chiquita, y, sí, en cierto modo es una cura de humildad, supone ir adaptándome a una circunstancia nueva«. Es momento de ir captando nuevos ‘keninis’ [como se hacen llamar sus fans]. En mi país he logrado muchísimas cosas, pero soy consciente de que hay todo un camino por recorrer fuera».

Foto: Alfredo Persán
SHANGAY ⇒ ¿Sientes que te ha sido fácil triunfar en México?
KENIA OS ⇒ No, ha sido complicado. Y me he enfrentado a mucho hate. Suerte que eso se compensa con el amor de mis fans y todos los conciertos en que hago sold out allí. Es imposible que no me entere del hate, porque siempre estoy pendiente de todo lo que he hecho; es inevitable que no me salgan solo los comentarios positivos… Pero vivo muy enfocada en lo positivo; no puedo dejar que mi energía se centre en lo otro. Leo tantos rumores y chismes…
SHANGAY ⇒ ¿Por qué sois las artistas femeninas las que más los sufrís?
KENIA OS ⇒ Por el machismo. Suerte que estoy rodeada de un equipo en el que sobre todo hay mujeres y gais… ¡Gracias, universo! [risas]. Vivimos en un mundo hecho para hombres, y en cuanto sales de tu burbuja ves todo lo que se espera de ti, cómo se espera que encajes en un determinado estereotipo como mujer. Si decides no dejarte llevar por esa presión en la industria musical y esforzarte por cambiar la narrativa, llegan las críticas. Es una triste realidad. Lo que tengo claro es que no voy a cambiar por complacer a los demás, no es negociable. Y quiero que las personas jóvenes que me sigan, y a las que puede influir lo que yo diga, sepan cómo es el mundo al que se van a enfrentar.
«Suerte que estoy rodeada de un equipo en el que sobre todo hay mujeres y gais… ¡Gracias, universo!»
SHANGAY ⇒ K de Karma es un disco muy juguetón…
KENIA OS ⇒ Tenía ganas de jugar con distintos géneros. Y como gran parte de mi público lo forman «the girls and the gays», quería, sobre todo, darles lo que les gusta, y que mis letras les hablaran directamente a ellos. Mi música no le puede gustar a todo el mundo, así que una vez que lo asimilé, tuve claro que quería enfocarme en la gente que me quiere y que celebra lo que ven en mí.
SHANGAY ⇒ ¿Y cuándo viste eso claro?
KENIA OS ⇒ No sabría decirte… Pero enseguida vi clara una conexión energética con la comunidad que no sé explicar. De hecho, a veces les pregunto a mis fans LGTBIQ+: «¿Por qué me aman tanto?» [risas]. Su energía es mágica, y siento que en parte ese amor viene de lo que supone para ellos ver en mí una voz aliada. Porque muchas de esas personas del colectivo no tienen los medios para ser escuchadas, y en parte por eso siento una responsabilidad.

Foto: Alfredo Persán
SHANGAY ⇒ En Slay queda muy claro que nos hablas a nosotres…
KENIA OS ⇒ Qué bien, porque mi intención era precisamente que fuese un grito que la comunidad hiciese suyo. Que podrá ser incómoda para algunas personas, pero sé que otras muchas vibran con ella y su mood. Y es la canción que mejor ha funcionado hasta ahora del álbum, ¡estoy feliz! Por eso era también importante para mí contar en el vídeo con drags, que también salen en mis shows cuando la canto. Si incomoda a alguien, yo encantada, porque para mí lo importante es que las nuevas generaciones abran su mente y acepten a todo el mundo desde bien jovencitos.
«El universo drag no debe ser de nicho, hay que contribuir a visibilizarlo todo lo que podamos»
SHANGAY ⇒ ¿No te preocupaba que las drags te robaran protagonismo en el vídeo?
KENIA OS ⇒ No, porque yo también me veía increíble. Divina tú, divina yo [risas]. Cuando empecé a conocer mejor ese universo fue cuando me invitaron al programa La más draga. Y mi hairstylist supreme, el mayor fan de drags que conozco, me ha enseñado mucho a comunicarme con ellas, a hablar su idioma. De hecho, mi experiencia en el programa fue tan increíble que, nada más terminarlo, le dije a mi mánager: «En el vídeo de Slay necesitamos drags». Porque el universo drag no debe ser de nicho, hay que contribuir a visibilizarlo todo lo que podamos.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo ha sido colaborar con Aitana (en Ex Ex Ex) y con Lola Índigo (en Fifty Fifty)?
KENIA OS ⇒ Con Aitana, una artista increíble a la que admiro muchísimo, me tocó trabajar en la distancia, pero la comunicación fue buenísima. No he tenido oportunidad aún de conocerla en persona, pero confío en que suceda pronto, estoy segura de conectaremos. A Lola tuve la oportunidad de conocerla hace bastante. Nos metimos juntas una vez al estudio, pero no salió la canción que esperábamos, así que preferimos esperar. Cuando le mandé Fifty Fifty, le encantó, y se sumó. Tuvimos la ocasión de cantarla juntas hace unas semanas en el Tecate Emblema, en Ciudad de México, y fue increíble para mí, le tengo un aprecio gigante.
SHANGAY ⇒ ¿Qué artistas te inspiraron de jovencita?
KENIA OS ⇒ Obviamente, fui totalmente una chica Disney. O sea, Disney era lo mío: Camp Rock, High School Musical… Pienso en Ariana Grande, Selena Gomez, Demi Lovato, Miley Cyrus… Tenía pósters suyos en mi habitación, y cantaba todas sus canciones. Lo peor es que siempre digo: «Si me pasé la niñez cantando temas en inglés, ¿por qué no he aprendido el idioma hasta que he sido grande?» [risas]. Por otro lado, mi madre me descubrió a Jenni Rivera, Selena Quintanilla, Thalía, Paulina Rubio…, todas esas artistas icónicas.
SHANGAY ⇒ ¿Qué opinas de Madonna, que está a punto de sacar nuevo disco?
KENIA OS ⇒ Me encanta, es la reina del pop. No conozco su música en profundidad, pero para mí es importante conocer a las que han venido antes para cambiar las cosas y ponérnoslo más fácil a artistas como yo. Porque cambió la industria e hizo que las cosas sean más fáciles para las mujeres.

Foto: Alberto Persán
SHANGAY ⇒ ¿Eres tan ambiciosa como parece?
KENIA OS ⇒ Lo soy. Me exijo mucho, pero por suerte tengo una red de apoyo que me dice «a ver, tranquila, tienes que buscar un equilibrio». Soy cáncer, y quienes saben de astrología, entenderán que a mí lo que me gusta es estar dentro de mi caparazoncito; en casa, con mi perrito, mis amigos, pidiendo sushi todo el día y viendo la tele. Esos días me recargan muchísimo. Como viajar, porque me recarga mucho a nivel creativo. Espero poder hacerme un viajecito antes de que acabe el año.
«El Orgullo es mi momento de agradecer a una comunidad que me lo ha dado todo en mi carrera»
SHANGAY ⇒ ¿Qué es lo más complicado de la fama para ti?
KENIA OS ⇒ Al ser una persona pública, conoces lo mejor que tiene la humanidad para darte, lo más bonito, pero también lo peor, que te puede llevar a una depresión y a sentirte una mierda. Y eso no lo queremos, trabajo mucho para evitarlo.
SHANGAY ⇒ ¿Cómo?
KENIA OS ⇒ Con mucha, mucha terapia. También estando con mi familia; mi mamá y mi hermana son las que me aterrizan. Y con mis amigos y mi equipo, que además de buscar lo mejor para mí como artista me cuidan como persona para que me pueda enfocar en todo lo increíble que vivo, que es lo importante.
SHANGAY ⇒ Estamos en el mes del Orgullo, y tú siempre lo celebras y muestras tu apoyo a nuestras reivindicaciones…
KENIA OS ⇒ Es lo mínimo que puedo hacer. Es una manera de agradecimiento hacia una comunidad que me lo ha dado todo en mi carrera. Ojalá pudiera contar cómo lo voy a celebrar este año, ¡pero mi mánager no me deja! [risas].


