El actor Antonio Banderas ha acaparado la atención mediática durante la visita del Papa a España debido a una polémica surgida en torno a la representación de su musical Godspell. Durante la multitudinaria vigilia celebrada el sábado en la plaza de Lima de Madrid, uno de los elementos escénicos que más llamaron la atención en su actuación fue la presencia de un paraguas con los colores de la bandera LGTBIQ+.

Un momento de la actuación
La actuación tuvo lugar frente al pontífice y ante miles de asistentes, lo que provocó que el detalle se convirtiera rápidamente en tema de debate y generara numerosos titulares en los medios de comunicación. El malagueño no ha tardado en pronunciarse: «Nosotros no habíamos puesto ninguna intención de que eso fuera gay o no gay», ha declarado.

Banderas conociendo al Papa.
«Es un paraguas de colores, lo quitamos inmediatamente cuando se nos dijo que podría, pues eso, llamar a la susceptibilidad de las personas, pero me parece ridículo que eso se plantee a estas alturas del partido, mucho». También ha insistido en que le parece fuera de lugar que se haya abierto este debate, y considera que no hace falta ni siquiera discutirlo.
La bandera LGTBIQ+ sigue asustando
La presencia del paraguas arcoíris sobre el escenario provocó malestar en algunos sectores más conservadores del ámbito católico. Ante las quejas trasladadas desde el entorno del Vaticano, los responsables del espectáculo decidieron retirarlo poco antes de la intervención del Papa para evitar una controversia mayor. Banderas ha explicado que el objeto no tenía ningún mensaje político ni reivindicativo y que su retirada respondió únicamente a un gesto de cortesía hacia la institución vaticana.
«Hay cosas mucho más importantes que está haciendo este hombre, aquí en Madrid, y muy bellas, muy bonitas. Me parece un hombre muy valiente. Está haciendo… Todas las cosas que está diciendo tienen mucho sentido. Y los cristianos, los católicos, deben estar muy contentos. Debemos», ha concluido.
La polémica volvió a poner de manifiesto que los símbolos asociados al colectivo LGTBIQ+ continúan generando debate en determinados ámbitos. La diversidad sexual y de género y su representación siguen siendo víctimas de violencia y capaces de generar controversia incluso cuando no están íntegramente presentes.


