¿No os pasa que, a veces, vuestra madre es más moderna que vosotras mismas? ¿Que os da lecciones de vida todo el rato y es siempre esa persona que, aunque no queramos admitirlo, siempre tiene razón? Exactamente eso es lo que les pasa a las tres protagonistas de Las que gritan, la nueva y disparatada comedia que firman Antonio Rincón-Cano y José María del Castillo, y que puedes ver hasta el 30 de agosto en el Teatro Maravillas.
Soledad Mallol es esa madre y, Mariona Terés, Marina San José, y Rocío Marín y Laia Alemany –compartiendo personaje– son las hijas. Mientras ellas están preocupadas por la viudez de su madre, esta decide convertirse en una auténtica rockera, con Harley en la puerta y dispuesta a tirarse en paracaídas.

«Es una comedia dramática muy vital, que te va a hacer replantearte la vida que tienes y la necesidad de sacar ese grito que tienes dentro para cambiarlo todo y hacer lo que de verdad quieres hacer. Un grito lleno de vida y libertad«, cuenta Rocío Marín.
Y es que el personaje de la madre ha decidido vivir lo que le queda de vida a su manera, y reúne a sus tres hijas en un fin de semana “muy especial” en la casa de campo para redescubrirse. En un encuentro familiar forzado lleno de enredos, las tres mujeres se tendrán que enfrentar a sus miedos, sus fantasmas, a sus secretos, mirarse al espejo y preguntarse: ¿quién soy y quién quiero ser?
«El espectador se va a sentir muy identificado con esta historia, con los personajes y las situaciones que viven, porque despierta mucha empatía y, bueno, es que… ¿qué mejor que venir al teatro en verano? Con lo fresquito que se está», dice Mariona Terés.

Una obra llena de mujeres que, tal y como dicen, es un homenaje a las mujeres de nuestras vidas: «Va por todas nuestras madres, abuelas, hermanas, hijas… Es una función muy familiar, para venir todos juntos, que conmueve mucho y divierte aún más«, explica Marín.
El personaje de la madre nos hace replantearnos ese momento en que las mujeres maduras deciden que su vida no para y aún les queda mucho por hacer, algo que sigue siendo un tabú en muchas familias. «Hay muchas mujeres mayores que quieren seguir viviendo y floreciendo, y deciden que quieren vivir la vida que no les han dejado vivir antes. Es una búsqueda de uno mismo, de quiénes somos y lo que queremos en la vida», cuenta Marina San José.
«Me encantaría que esta obra sirviese para que la gente se diese cuenta de eso. Ahora, además, que estamos siempre con los móviles, las redes y parece que todo va muy rápido y no nos paramos a pensar… Que nos centremos durante ese ratito de función en pensar en la vida que tenemos y si de verdad estamos haciendo lo que nos gusta y queremos», apunta Marín.
Gritos contra la opresión
En estos momentos convulsos que estamos viviendo con el auge de los discursos de odio, ellas lo tienen claro: «Le pegaría un buen grito a Donald Trump y todos los herederos de sus políticas», dice San José.
«Además, ahora estamos viviendo un momento con muchísima homofobia, con muchas agresiones, está todo fatal. Hay que seguir gritando, luchando y saliendo a la calle por el colectivo LGTBIQ+. Nosotros lo vamos a hacer, y ojalá llegue el día que dejemos de hacerlo porque ya no haga falta. Pero de momento, nos toca hacerlo por un mundo mejor y más libre», expresa Mariona Terés.
LAS QUE GRITAN ESTARÁN HASTA EL 30 DE AGOSTO EN EL TEATRO MARAVILAS DE MADRID



